julio 2013


Leía hace poco la proximidad de las fechas de vendimias en algunas zonas productoras españolas (uvas blancas principalmente de zonas calurosas) y decidir esa determinada fecha es una de las decisiones más importantes que año tras año debe tomar el mundo productivo.

Un adelanto en la fecha puede provocar una recogida de uvas con pepitas y hollejos verdes, no maduros, que luego trasladarán al vino ese posible verdor. Por el contrario, un retraso en la fecha nos dará uvas más concentradas en azúcar y con un contenido alcohólico superior.

Por eso, como todo en la vida, el equilibrio es la clave. Hablábamos hace algún tiempo de la madurez fenólica y la maduración alcohólica y es el equilibrio entre ellas lo que nos dará la uva en su punto óptimo.

Difícil decisión la de la fecha de vendimia porque juegan en ella varios factores (evolución de la planta, uvas, condiciones climáticas, etc) y por eso deseamos la mejor de las suertes a todos los viticultores que pronto empezarán con esta faena. No vale arrepentirse de decisiones pasadas (riegos, abonados, operaciones culturales variadas, etc) y si se han cometido errores, que sirvan de aprendizaje para los años venideros.

Bastantes cuartos hay en juego como para tirar por la borda el trabajo de toda una temporada. Luego, el resultado se verá en el vino terminado.

Muchos temas se pueden generar en torno a las vendimias: las fiestas que representan, los temas laborales en cuanto a contratación de vendimiadores, las diferentes formas de vendimiar con sus ventajas e inconvenientes, etc. Pero ante todo, la fiesta está ahí porque supone el fin de ciclo de la planta dando sus mejores frutos y el hombre debe sumarse a ella con la mejor de sus intenciones.

Me gustaría terminar recomendándoles un enlace a un editorial escrito por Jaume Estruch y que puede servir de interesante punto de partida para un debate:

http://www.acenologia.com/actualidad/vina_sin_altar_ed0613.htm

Un saludo
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The Show Must Go On (Queen)

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Esta entrada va dedicada a un placer sensorial diferente al vino: el cine.

Alguna vez hemos comentado algunos aspectos del séptimo arte pero quería hacer un pequeño homenaje a la última película de Giuseppe Tornatore (su título es el de esta entrada) ya que me ha parecido muy interesante. No anda la cartelera actual muy acertada en cuanto a películas que tengan una calidad aceptable (al menos desde mi punto de vista) y cuando aparece una de este calibre creo que es obligatorio mencionarla.

Al frente, un enorme Geoffrey Rush (pocos actores actuales llenan la pantalla de esa forma) y una impresionante banda sonora de Ennio Morricone que crean una película enigmática, inquietante y que pienso que te atrapa de la misma forma que un buen vino, es decir, desde el primer sorbo o desde la primera secuencia. Pero hay más personajes que no desvelaré…

No sé si hay recuerdos de Hitchcock en la mirada de Tornatore pero la trama me parece absolutamente genial (no la contaré para que aquell@s que no la hayan visto acudan a su sala más cercana para poder disfrutar de dos horas de buen cine)

Intenten verla en versión original porque merece la pena.

Gracias por esa felicidad en forma de 120 minutos. Les dejo con la musicalidad de Morricone, una gran oferta.

Un saludo

Comenzamos las pistas de este mes ya veraniego con un vino de una zona que siempre lleva la etiqueta de la potencia en sus vinos: DO Toro. Pero afortunadamente, y alejado de un montón de engendros que pueden encontrarse por aquí, el Díscolo 2010 tiene una potencia contenida que no está reñida con otros matices de redondez y elegancia. No cabe duda que quizá este 2010 es algo más goloso que otros pero el vino me agradó.

Duro y poderoso el Charles Joguet Chinon Clos de la Dioterie 1998 pero me seduce. Un poquito de caballería te hace recordar la personalidad que atesoran estos vinos. No son fáciles, pero ¿quién valora lo fácil si se consigue? Ah bueno, sí, mucha gente…

Un viejo amigo que vuelve a salir en plenitud: Viña Real Reserva Especial 1973. Lo de Rioja en estos vinos es maravilloso. Pero bueno, podemos seguir debatiendo lo natural y anti natural, lo divino y lo humano…y que luego el sacacorchos ponga a cada uno en su sitio.

DSC03733No he probado muchos blancos de los Foucault en Saumur-Champigny pero este Clos Rougeard Blanc “Brèze” 2003 me lleva a pensar por qué prefiero, aún estando bueno, otro tipo de blancos. Me cansa un poco tanto toque maduro. ¡Falta un poco de AC/DC en High Voltage!

Vuelvo a rescatar aquí una “humilde” manzanilla San León porque está maravillosa. Pónganla con un poco de buena tortilla de patatas y verán el mundo de otra forma más alegre.

Poco más en este mes que pueda destacar salvo una botellita de Brauneberger Kabinett 2010 que nos encantó en manos de los Haag pese a ser un conjunto tremendamente joven aún.

Seguiremos en Julio.

Un saludo
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The Show Must Go On (Queen)