Empezamos estas pistas con cuatro vinos diferenciados de Riesling. De menos a más azúcar salió francamente rico y directo el Zilliken Saarburg Rausch GG 2009. Alicaído (extrañamente) y falto de esa profundidad tan deseada el Muller Scharzhofberger Spätlese 1985, muy rico pero en un escalón inferior frente  a la última opción el Wwe. Dr. H. Thanisch-Erben Thanisch Bernkasteler Badstube Auslese 2007 y joya en plan ametralladora el Joh. Jos. Prüm Wehlener Sonnenuhr Auslese 1995. Cuatro historias que contar en cada uno, cuatro momentos, cuatro situaciones, cuatro estilos, cuatro sensaciones.

No suelo beber muchos vinos del Priorato pero no era la primera vez que probaba el Finca Dofí 2002 y volvió a gustarme mucho dentro de su estilo de potencia contenida.

Hicimos una cata en La Fisna de varios vinos que importamos de François Chidaine. Hubo opciones tanto en Vouvray como en Montlouis-sur-Loire para poder ir viendo cómo se comporta la Chenin Blanc en las dos riberas del Loira tanto de forma seca, semi seca, dulce y espumosa. Muy instructivo. Dento de los secos probamos dos parcelas en Vouvray: Les Argilles 2009, 2010 y 2011; y el famoso Clos Baudoin en sus añadas 2009 y 2010. Si tuviera que quedarme con alguno, dentro del buen perfil general, me quedaría con Argilles 2010 y 2011 y Baudoin 2010. Los 2009 están accesibles pero los encuentro algo más maduros y menos eléctricos (en las comparativas, siempre pasa que grandes vinos que se tomarían solos sin problema pueden verse superados por otros). La añada 2010 promete emociones fuertes a largo plazo y el 2011 era como probar algo hecho con piedras. Muy ricos.

Dentro de los Demi-Sec, el Montlouis-sur-Loire Clos Habert 2009 es un vino bien equilibrado, accesible, bastante más complejo que los secos de esa añada y pura dinamita. Lo mismo sucede con el dulce Moelleux 2009. Parece ser que en esa añada, los vinos con más contenido en azúcar a mi me han gustado más.

Fenomenal algún encuentro “Jurásico” con sutileza en el Jean Berthet-Bondet Château-Chalon 1988 y realmente joven el André et Mireille Tissot Arbois Vin Jaune 1983.

Muy divertido, fácil, perfecto como aperitivo un vino con carbónico que hace Ganevat: J´en Veux!!. No pidan complejidad porque no la hay. Es como un zumito de frambuesas puesto en una botella y con algo de gas fermentativo. Para abrir la boca y no parar.

Con los Burdeos hemos tenido historias variadas. Solamente me gustaría destacar un magnífico Château Magdeleine de un año menor como 1993. Eran épocas en las que se podía pagar Burdeos…

Seguiremos si nos dejan.

Un saludo

……………………

The Show Must Go On (Queen)

Anuncios