septiembre 2012


Ya comentaba hace alguna entrada que nos esperaba un otoño calentito. Movimientos múltiples que se están dando en la hostelería con idas y venidas en diferentes sentidos y que supongo que poco a poco la gente irá conociendo, aperturas varias y cierres de renombre conforman un panorama realmente interesante desde diversos puntos de vista.

Podría entrar como un elefante en una cacharrería ya que son temas complejos y variados, donde diferentes causas pueden aparecer como originarias de los oleajes y donde diferentes opiniones más o menos viscerales pueden ser tenidas en cuenta.

 

Dentro de esos últimos cierres se han mencionado últimamente dos que corresponden a Balzac y Jockey, restaurantes en su día poderosos dentro del ámbito gastronómico madrileño. En el primero nunca estuve y en el segundo me hubiera gustado haber estado más veces. pero alguna sí tuve la oportunidad de ir.

Mucho se ha hablado de la crisis de estos establecimientos. Que si no han sabido adaptarse a los tiempos, que si es un tipo de cocina y servicio que resultan alejados de las demandas actuales, que si es un modelo acabado, etc.

Todo puede ser. No lo pongo en duda.

Pero también creo que los que en su día fueron pioneros de algo merecen un cierto respeto y deberían tenerse más en consideración por parte de cualquier aficionado a la gastronomía. Un restaurante como Jockey ha formado parte de la cultura gastronómica madrileña desde el año 1945 y me pregunto por qué no ha recibido más apoyo desde las instituciones turísticas de la ciudad para promocionar un templo de este calibre. Vayan a París y verán que restaurantes clásicos como La Tour d´Argent o Taillevent están ampliamente respaldados y su “cocina clásica” sigue teniendo fieles devotos que llenan a diario estas históricas mesas.

¿Cuestión de respeto? No lo sé, pero siempre hago el mismo símil. En la gala de los Oscar se murió John Ford o Wilder y la gente se puso en pie cuando se les rindió el debido respeto y homenaje por haber encumbrado el cine a cotas altas…¿qué se puede esperar de un país que cuida tan mal a quien ha hecho cosas grandes en diferentes ámbitos culturales si cuando murió Berlanga en la gala de los Goya sólo se escucharon aplausos sin más? Pasión escasa.

Hagan una extrapolación a la cocina y no sé si habrá que homenajear a los Cortés, Oyarbide, Arzak, Pildain, Irízar, Lucio, etc. como otros hacen con los Bocusse, Troisgros, Ducasse, Bras. Cada uno ha defendido su cultureta (palabra cambloriana) gastronómica a su nivel.

Sitios como Jockey, Lhardy, Pozo, Labra, Horcher (y muchos otros) deberían formar parte de ese entramado cultural-gastronómico-social que debiera aparecer reconocido al estilo parisino como puedan ser los arriba citados, el restaurante del Moulin Rouge, el Jules Verne de la Torre Eifell o las Caves Legrand.

Sé que posiblemente Lucio, José Luis, Esteban o Casa Paco no sean los mejores restaurantes que hoy en día un aficionado gastronómico pueda encontrar pero forman parte de la vida social madrileña. ¿Se imaginan que estuvieran en el centro parisino? Ya se encargarían los responsables de turno de que todos los conociéramos…

¿Problema de cultura gastronómica entonces? No lo sé. Hoy en día es posible que desechemos una soberbia perdiz escabechada servida como en la vieja escuela a cambio de una mediocre carrillera que, eso sí, viene vestida con chaqueta y colonia de Armani bajo un local fashion que implique la fusión con algo del este, del oeste o del más allá. Y si me ven que estoy allí, mejor aún.

Y encima algunos se creen que han inventado la hostelería. Modas. Encumbramos y machacamos a la misma velocidad y luego nos cargamos las esencias principales.

Los tiempos cambian, sin duda, pero hay cosas que no deberían desaparecer porque son algo más que un restaurante, un cine, o un teatro (esto daría para hablar también). Jockey, por centrar el tema en un caso concreto, ha estado sirviendo comidas muchos más años que estos precursores de la ignorancia gastronómica y afinadores de la escasez cualitativa que bajo un envoltorio de aspecto chulesco barato pretenden dar un pelotazo que posiblemente no dure más de diez o veinte años en el mejor de los casos. Luego nos arrepentiremos. Hasta entonces, el respeto hay que ganárselo y de nada me sirve la inmediatez. Ojalá me equivoque y realmente estos locales duren tanto como el futuro desaparecido Jockey, pero hasta entonces, sólo queda trabajo, trabajo y trabajo.

Ya ven en la foto que refleja una cuenta de Jockey de los años 50 que se ofrecía alta cocina, champagne, Riesling alemán…cuando aquí nadie o poca gente lo conocía ni había los accesos que hay hoy en día a difundir o conseguir determinados productos.

¿Malas gestiones? También es posible, no lo dudo.

Realmente, no creo que esto sea un fin del modelo concreto.

Pero es un tema que tiene más tentáculos que un pulpo y se puede analizar desde muchos de vista.

Perdón por todas estas ideas sueltas que me resultan difíciles de ordenar pero creo que hay un problema estructural detrás y de cierto modismo absurdo. Me parece un debate interesante. ¿Hacia dónde nos dirigimos?

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

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Esta entrada sirve para mostrar dos novedades discográficas inmensas y un recopilatorio enorme que añade dos temas nuevos de unos “chavales” que empiezan ahora en esto de la música y que saldrá próximamente al mercado.

Empezamos por la primera de las novedades: Election Special.

Es el nuevo trabajo de Ry Cooder que por fin vuelve al blues más genuino y deja de lado otro tipo de experimentaciones varias. Letras involucradas con la política americana que dan paso a diez magníficos cortes empezando con un soberbio “Mutt Romney Blues”. Puro disfrute.

La segunda novedad es, para mí, alucinante. Que un músico como Bob Dylan se saque de la manga un álbum como su nuevo “Tempest” a estas alturas de la película es admirable. Y ahora va de gira con Mark Knopfler…En fin, brutal. Por momentos es un disco que me transporta a pasajes del Blonde On Blonde pero con aspectos más crudos y rasgados. Grande.

Y concluyo con GRRR!, un nuevo recopilatorio de sus Majestades: The Rolling Stones. Incluye dos temas nuevos (realmente es lo que nos interesa a los incondicionales) como son “Gloom And Doom”  y “One Last Shot” pero luego ofrece un repertorio amplio de muchos de sus temas.

Se va a presentar en varios formatos diferentes:

50 Track 3CD album: incluye 3CD con 50 temas y un librito de 24 páginas sobre la banda.

50 Track 3CD Deluxe Edition: incluye 3CD con 50 temas en una caja tamaño DVD junto a un librito de 36 hojas y 5 postales.

Super Deluxe Edition Box Set: incluye una caja con 4CD con 80 temas junto a un Bonus CD, 7″ Vinyl, librito, Poster, 5 postales…

12” Vinyl Box Set: 5x 12″ Vinyl con 50 temas.

En fin, ¡¡al ataque!!

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

Estaba mirando por encima las nuevas puntuaciones de Neal Martin (el nuevo hombre Parker para nuestro territorio) para los vinos de DOCa.Rioja y se decanta por vinos de corte más clásico.

Aparece en primera posición un Tondonia blanco Gran Reserva 1973. Seguro que le gustó dentro de lo probado, pero para mí es como un brindis al sol.

Supongo que el objetivo de la empresa que pague a Martin y de todo su entramado comercial detrás es que muchos vinos altamente puntuados sean fácilmente “tratados” comercialmente por parte de los distribuidores e importadores de turno.

Es decir, que Imperial 1947 puede ser 100 puntos pero luego ¿dónde se encuentra eso por parte de los “clientes” a escala generalista? Y es que, hay que vender.

Hay muchos intereses detrás de todo esto y grandes importadores que han apostado por un estilo y que tienen cierto poder de presión ante Parker y su entramado. No sé cómo se tomarán este posible y aparente cambio de rumbo pero no creo que estén dando saltos de alegría.

No critico las puntuaciones de Martin por vinos de corte más clásico pero es posible que esta primera etapa en esta región se haya dejado llevar más por el corazón y por su propio gusto, lo cual es fantástico, que por una visión más empresarial.

A lo mejor me equivoco pero me parece muy posible que en un futuro cierto retoque de “photoshop” sea aplicado a las dotes catatorias de Martin y se vea “modificado” algo su estilo.

Si es que sigue en su puesto…

Muchos intereses. Veremos qué pasa porque, guste o no, una gran parte del mercado aún se mueve por puntos.

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

Finales de Agosto, las noches se hacen algo más frescas, las mañanas no son tan calurosas como semanas anteriores, la actividad del país parece que va retornando a su normalidad dentro de la situación actual. A pesar de esta sensación fresca, el Breuer Berg Schlossberg Auslese 2005 mantiene la calidez. Aunque tardó en abrirse más de lo esperado y deseado, el vino mostraba en sus fases una nariz machacada por cierta opulencia frutal a base de higos, manzana asada, pasas, orejones…la boca en cambio muestra una mayor frescura, e invita a beberse por el buen equilibrio que encuentro entre la parte alta de azúcares y su correspondiente acidez y amargor contenido. Supongo que la añada transmite cierta opulencia en un vino que no sé cómo se comporta en otro tipo de condiciones.

Lo del Mayacama Vineyards Cabernet Sauvignon 1985 es de enmarcar. Elegancia, finura, complejidad y profundidad sostenidos con 12 graditos de alcohol en un punto de viveza extrema. El vino tiene una fuerza que recuerda a los viejos Burdeos pero unido a una sutileza que hoy en día es difícil de encontrar en las orillas del Garona ¡Viva la madre que te parió! Vinazo

Nariz opulenta, rara, un poco sucia en el Domaine Ogereau Anjou 2001 pero muy sutil y elegante en la boca. Todo lo fofo de la fase nasal se opone a una gran viveza en boca. Para beber sin oler 🙂

Mackenzie Choice Old Tawny Port es tan fino que recuerda al Garrafeira que bebimos hace unos meses. Es apasionante lo de estos vinos…

Me gustó el Capellania 2007 de Murrieta para demostrar que hay un blanco con gran estructura y que creo que está bien hecho. En esta fase inicial el vino aún tiene sus trazas espinosas pero creo que hay materia para darle tiempo y que se vaya redondeando. Veremos!

El Produttori di Barbaresco Barbaresco 1970 estaba cerrado inicialmente en sus matices olfativos pero fue poco a poco abriéndose y mostrando ese torrente sanguíneo y terroso que me gustan en estos vinos. La boca impertérrita, sublime, larga, dura pero rica. Escandalosamente disfrutable.

Poco más destacable (cosas bastante infumables como un Loira que no mencionaré) pero con el Mayacama, el Barbaresco y el Oporto doy por finalizado un mes bien interesante. Luego hubo mucho Borgoña, pero eso se lo cuento por otro lado.

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)