Chagny siempre ha sido un pueblo más de paso para el amante vitícola ya que es como la puerta sur hacia la Côte de Beaune. Pronto lo abandonas y coges la N74 que abre las puertas a un paraíso. Pero desde hace muchos años, en este pequeño lugar se encuentra un delicioso restaurante llamado Lameloise.

No les voy a contar la historia o la evolución del mismo ya que pueden verlo en su propia Web ( http://www.lameloise.fr/fr/). Triestrellado desde hace unos cuantos años, nos recibía con ganas de disfrutar de su comida y de su amplia carta de vinos centrada, principalmente, en Borgoña.

Al entrar dan la opción de tomar el aperitivo en un pequeño salón apartado del comedor principal y nos dispusimos a saborear unas deliciosas palomitas de escargots (caracoles) con unas aceitunas y una especie de paté de salmón. Todo ello con un fresco y sencillo Cremant de Bourgogne con la marca Lameloise.

Nos traen otro tipo de aperitivos para seguir con las burbujas. Más elaboración. ¡Me fascinó la sardina con el queso de cabra! Vaya sabor.

Allí mismo decidimos tomar el Gran Menu degustación en tres platos en vez de en cuatro ya que pensamos que el Foie iba a saturarnos demasiado (y creo que hicimos bien porque salimos más q satisfechos) y también elegimos los vinos de la cena así como los postres.

Respecto al apartado líquido, descorchamos un magnífico Joseph Drouhin Gevrey-Chambertin 2007 y un Georges Roumier Morey-Saint-Denis 1erCru “Clos de la Bussiere” 2005 tremendamente joven y aún demandando guarda. Pero nos fue de maravilla con la cena. Lástima que pedimos un Primer Cru que nos apetecía de Drouhin pero se les había acabado.

Tras otra tanda de aperitivos variados el Menú degustación fue surgiendo pausadamente y no detallo plato a plato ya que es un menú en continuo cambio. Muy buena materia prima, clásicamente elaborada y sin concesiones extremas a la modernidad. Platos vistosos, limpios, llamativos y con color, desde la elaboración de la langosta, el cordero, o la suculenta lubina.

Vean las fotos.

Posteriormente viene un carro amplio de quesos (sin duda muy inferior al del tremendo Santceloni madrileño en cuanto a número de referencias) basado principalmente en elaboraciones de Borgoña. Me encantó especialmente el Ami du Chambertin que nos pusieron

Primeros Petit Fours.

Y el postre…escogido al inicio. ¡Madre mía! ¡Qué escándalo! Me decanté por la triple textura de chocolates y el asunto alcanzó el orgasmo gastronómico. A ver qué les parece…

Otra tanda de Petit Fours…

Las fotos:

http://www.flickr.com/photos/iglegorburu/sets/72157630680837728/

¿Se puede ser más feliz durante un ratito?

No sé si este restaurante sería tres estrellas Michelín si estuviera en España o en una gran ciudad francesa pero es algo que me importa poco y dejo este tipo de debates a otras personas. ¡Cené de maravilla y espero volver alguna vez más!

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

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