Abril lo despedimos a ritmo riojano con un excelente Roda I Reserva 2001 que está todavía en fase creciente y muestra una potencia contenida pero no carente de profundidad y cierta elegancia. Habrá que intentar conseguir otras botellas para descorcharlas dentro de unos años y poder ver hacia dónde va el vino. Nunca he confiado en una verdadera longevidad de los 100% Tempranillo (tal y como pone la etiqueta) pero este vino aún es joven para valorarlo…

Muy interesante frente al momento actual el Château de Beaucastel Chateauneuf du Pape Hommage a Jacques Perrin 1990. Un vino sin tanta concentración, ni madera, ni alcohol como algunas elaboraciones actuales en la zona. Vuelvan a lo que fueron, por favor.

Francamente rico, especialmente en sus aromas, el Rebholz Riesling Kastanienbusch 2002 mostrando mucha frescura todavía. Recuerdo un 2005 mucho más apagado que este 2002 realmente vibrante.

Como suele ser habitual, Macle Château Chalon 1989 es una especie de tanqueta del Jura que puede con todo. Un vinazo en toda regla que hizo los honores de juntarse con una excelsa anguila ahumada en torno a una mesa de amigos. Momentos inolvidables.

No soy muy taurino pero hay vinos que me recuerdan a aquellos toros (como me decía un amigo) que sin dar la faena de la tarde tienen siempre la casta de una buena ganadería y no se vienen nunca abajo. Es el caso de los Viña Real riojanos. Hemos probado algunos inolvidables y otros ahí ahí pero sin decaer del todo. En el caso del Viña Real Reserva Especial 1968, la faena podría haber sido de dos orejas. Un vino enorme. El 1952 fue en la terraza…

“Bienvenidos al infierno” podría ser una frase que apareciera en las etiquetas del J.Jos Prüm Wehlener Sonnenuhr Auslese 1994. Todavía con buena dosis de sulfuroso el vino se ha momificado y permanece vibrante, con un color de una limpidez deliciosa y con una potencia apabullante. Necesito más, pero en vena. Muy bueno…y damos gracias a la meticulosidad del Sr. Prüm con el azufre para hacer vinos eternos. Como consumidor que no puedo gastarme todos los años dinero en vinos caros de consumo inmediato, se agradece. Luego, si quieren, hablamos de esos temas comerciales…

Fantástico y muy joven el albariño Do Ferreiro Cepas Viejas 2010, con muchos matices herbáceos y una incipiente acidez que necesita un buen látigo que la dome. Un referente que necesitará reposo aún.

El estilo más opulento del Wwe.Dr.Thanisch Bernkasteler Badstube Riesling Kabinett 2007 es igualmente delicioso porque viene el vino bien equilibrado con la acidez suficiente para dar un resultado magnífico. Es alucinante el placer que producen los vinos de esta histórica casa a unos precios realmente irrisorios, especialmente aquellos con cierto contenido en azúcar.

Fantástico, como suele ser habitual, Le Mont Vouvray Sec 2007 de Domaine Huet en Vouvray (Loira). Ese conjunto de fruta cítrica inicial, cambiante a aromas menos frescos de melocotones, albaricoques con el aumento de temperatura, unido a un caramelo sutil y a cierta terrosidad hacen del vino un elixir sumamente agradable. Y es el seco…Soberbio.

Terminamos con uno de los mejores Riesling secos del mundo: el alsaciano Cuvée Frédéric Emile de Maison Trimbach. En este caso era la añada 2003 y el vino creo que se encuentra en un momento bien bueno de consumo. Quizá si la añada hubiera sido más fría el vino estaría más joven, pero nueve años para estos vinos que son concebidos para larga guarda es un término medio, pero al ser la añada cálida…me gusta este consumo más inmediato. No muestra la botella síntomas de agotamiento y si se toma junto a un arroz con verduras el conjunto es plenamente disfrutable. Al menos, para mi 😉

Seguiremos.

Les dejo con algo de música:

Un saludo

…………………………..

The Show Must Go On (Queen)

Anuncios