marzo 2012


Si están siguiendo el blog de Borgovinsl verán que este mes ha sido tremendamente borgoñón en cuanto a vinos bebidos ya que las sesiones brutales en Les Grand Jours han ocupado bastante tiempo vinícola. Pero como no sólo de Borgoña se puede alimentar al hígado (¿o sí?) otras botellas han ido apareciendo por aquí.

Dos cosas curiosas de Champagne: fresco y brutal el Tarlant Brut Prestige 1998. No creo que sea un champagne muy apto para aquellos que tengan problemas de sensibilidad con los vinos bastante ácidos pero la verdad es que a mí me pareció delicioso. Más maduro, goloso, cremoso me resultó el Aubry Le Nombre D´Or 2004 pero igualmente disfrutable aunque prefiero otro estilo.

Rica y sabrosa aunque para mí menos punzante que otras selecciones me resultó la Manzanilla 32 dentro de la colección del Equipo Navazos, e igualmente muy disfrutable el Arretxea Irouléguy Blanc 2010. Un vino que me pareció tremendamente equilibrado, con buena acidez y una grasa suficiente para dar un conjunto muy disfrutable.

De rodillas me pongo. Jean-Louis Chave Hermitage Blanc 1988. Solamente puedo dar las gracias al amigo con quien la compartí. Inolvidable este blanco del Ródano para el que escribe. Esa nariz qye iba de las setas a las infusiones, del incienso al romero, de la fruta de hueso al caramelo sutilmente tostado…complejo, largo. Maravilloso. Este vino necesita pasión para beberlo. Perfecto con un Pascualete.

Oscuro, duro como una piedra el Quinta do Canto Bairrada Garrafeira 1994 de D Simoes. Pero cuando ese tanino frutal te llena la boca y dices…¡ostras, vaya chicha hay aquí! la sensación es placentera. Otra cosas son las serrerías al estilo Twin Peaks.

Y realmente delicioso para una conversación nocturna el Quinta do Passadouro 1992. El viñedo de Vosne-Romanée quedaba debajo mientras degustábamos esta botella al calor de las piedras de Borgoña.

Si necesitan algún cuchillo bien afilado para cortar fiambre prueben con el Thomas Labaille Sancerre Vieilles Vignes 2008. Esto del Loira en esta zona es admirable con los buenos vinos que hay…fruta fresca en nariz entre pomelo, limón, mandarina y cosas que no daría a quien le duelan las encías. Rico, joven…a dormir.

Curiosamente disfrutable pero algo cansado una nueva botella de La Rioja Alta Gran Reserva 904 de 1992. Cada vino es una historia en sí misma.

10 años sin Wilder…casi sin historias.

Un saludo

…………………………

The Show Must Go On (Queen)

 

En este espacio he criticado muchas veces la organización de determinadas ferias de vinos, así como la actitud tanto de los expositores como de los visitantes. Pero no todo es tan malo en algunos casos.

Un ejemplo para mi muy positivo: Les Grand Jours de Bourgogne.

Aunque en el blog de Borgovin iré desgranando algunos momentos de lo vivido estos pasados días en estos eventos, sí me gustaría aquí dar algunas pinceladas generales de lo que creo que es una buena organización ferial.

1) Tema transporte: Fenomenal organizado. Les Grand Jours es un conjunto de mini ferias porque en cada día hay varios eventos que se celebran en diferentes pueblecitos y la organización va disponiendo de mini furgonetas que cada 10 minutos te hacen el recorrido. Perfectamente sincronizado.

2) Horarios. Si la Feria empieza a las 10…es a las 10. Expositores en sus lugares, vinos preparados, puertas abiertas, registro sin retrasos. Sin colas, sin aglomeraciones. Sin problemas. Todo perfectamente indicado y señalizado.

3) Alimentación: Caterings perfectamente organizados, suculentos, incluso en algún evento abundantes viandas frías y calientes, mesas de quesos, dulces, etc…Todo puesto de forma gratuita y bien atendido para que no falte de nada. Y magnums dispuestos para libre servicio. Sin aglomeraciones, la gente sin alborotos, pausado, relajante.

4) ¿Borrachos?: Mucho vino, mucha gente, pero no he visto a nadie perjudicado en la feria. Gente de nuevo que venía a probar muchos vinos, de forma profesional, educada generalmente.

5) Servicio del vino. Nada de azafatas, macro stands, audiovisuales o demás parafernalia. Los productores, detrás de sus botellas sirviendo y explicando. Quién mejor que ellos para hablar de sus “hijos”…Perfecto. ¡Ah! Y nada de grandes botellas escondidas debajo de la mesa para que sólo lo prueben los amigos de turno.

6) Catálogos y libritos de cada evento perfectamente organizados donde venían todos los expositores, sus direcciones de contacto, los vinos, etc. Un lujazo que facilita mucho el trabajo.

¿Debemos aprender algo?

Ánimo.

En dos años, más.

Un saludo

……………………………

The Show Must Go On (Queen)

 

1) Estación de Camp Tarragona: AVE. Alejada de la ciudad…¿qué político era el dueño de los terrenos que se expropiaron para hacerla? Huele a politiqueo porque no se entiende su situación, alejada de dos núcleos urbanos importantes como Tarragona o Reus.

1) Scala Dei: Bodega histórica con situaciones actuales un poco en contra de lo que fueron o deberían. Agradable visita pero no emocionante. Vinos que buscan lo que fueron pero resultan ser lo que no fueron. No entendí del todo las explicaciones. Aún así, lugar precioso.

2) Piscolabis en Mora de Ebro: Un lugar con sensacional producto, ganas de agradar. Para volver. Delicioso un Bàrbara Forés “El Templari” que tomé allí con buena carne y alguna sutileza más. Un sitio que gustó a todos.

3) Celler Masroig: Imponente trato y con ganas de hacer las cosas en condiciones. Una cooperativa pequeña si se compara con el tamaño habitual de éstas y con un equipo joven con ideas claras. Triunfarán. Grande Les Sorts Blanc 2009 como expresión de una Garnacha blanca con barrica.

4) Pesca de atún rojo: Sensacional experiencia, seguida con degustación imponente. Gran calidad. Mucho con destino a Narita…éstos saben lo que se cuece en la empresa en cuestión. El japo afilando cuchillos todo un espectáculo. Inmensa e inolvidable visita.

5) Tarragona: Preciosas ruinas romanas con vistas al mar. Alguno se creía Messi.

6) Ganas de volver

Experiencias. Todo totalmente subjetivo.

Un saludo

………………………

The Show Must Go On (Queen)

Esta vez no voy a hablarles de locales concretos pero sí haré un reconocimiento a un conjunto de lugares que conforman un todo. Algo imprescindible y que conforman el día a día de muchas actividades.

En su momento dediqué un post a una de ellas en su centenario. Pero hay más, muchas más. La historia las contempla, el devenir de los días las ataca, y el tiempo las modifica.

Por ellas me he perdido, por ellas he encontrado de todo. Portales que se cierran, portales que te invitan a entrar, locales de un tipo, de otro, de aquí y de allá. Gente variada camina sobre ellas siendo un espectáculo divertido pararte unos minutos a observar.

En ellas hay vida diurna, pero también nocturna. No descansan.

Austrias estrechas, Chamberí castizas, Lavapiés multiculturales, Salamanca glamourosas, Latina canallas, Carabanchel obreras, Ventas taurinas, Moncloa universitarias, y así un largo y continuo conjunto que forman diferentes espacios en uno solo.

Sin duda, uno de mis lugares favoritos es este: las calles de Madrid.

Un saludo

…………………….

The Show Must Go On (Queen)