Acaba este intenso mes de Julio y lo hacemos tal y como empezamos: bebiendo vino. Aunque ya saben que la parte correspondiente a Borgoña tiene su propio espacio, no cabe duda que el sacacorchos ha hecho su papel este mes de una manea intensa.

Comenzamos los diferentes capítulos con Burdeos. No ha sido especialmente un mes muy bordelés en cuanto a descorches varios, pero el Château Ducru-Beaucaillou 2002 (Saint-Julien) me gustó dentro de que esperaba un poco más de raza en este vino. Bastante asequible, un pelín hueco y sin la complejidad que otros vinos de esta casa han mostrado pero disfrutable sin ningún problema.

 Si cambiamos al Jura, el Jean Macle Château Chalon 2000 estaba tan insultantemente joven como cabría esperar de estos vinos que ya indican en la etiqueta “Vin de garde”. Con ese toque oxidativo que podría recordar vagamente en las sensaciones olfativas a algunos de nuestros vinos del sur es el momento de metértelo en la boca cuando la diferencia es más apreciable. Finura y potencia contenida en una copa de vino. Queremos más!! El hecho de apuntar estas percepciones es porque creo que en la boca adquieren mas finura si los comparamos (ya bemos que hay no por qué hecarlo) frente a tros vinos en donde la crianza oxidativa tiene un a importancia alta a la hora del proceso de elaboración.

 Siguiendo con el Jura me gustaría destacar el Ganevat “Les Chalesses Marnes Blenes” 2008 con esa Savagnin que en boca muestra lo que suele hacer este productor: equilibrio. Nunca me han parecido que los vinos de Ganevat muestren unas sensaciones olfativas muy potentes e intensas y es, por el contrario, cuando mete uno el vino en la boca en donde aparece este genio del Jura en grado inigualable. Así mismo, el Bornard Arbois Vin Jaune 2000 muestra algo menos de potencia y más accesibilidad que el Macle pero para mi no alcanza lo que dio el Overnoy Arbois Pupillin Vin Jaune 1999 siendo este espectáculo de vino uno de los últimos grandes ejemplos elaborados por el “verdadero” Overnoy.

 

 

Espectáculo en forma de Jura en todos los casos. Y sigo pensando que…viticultura, viticultura y viticultura. Por si alguien lo duda.

Cambiando hacia Alemania y la Riesling, en este mes hemos podido probar dos vinos muy diferentes: Fritz Haag Riesling 2009 para mostrar una juventud algo afrutada y carente de otros matices más profundos y menos evidentes para no caer en el siliconismo que creo que puede darse en esta añada. No es mal vino pero sí muestra un perfil mucho más accesible y algo más maduro que el mismo ejemplar pero referido a la añada 2008. Y luego por otro lado estaba esa bodega de Saarburg que ya ha aparecido por aquí en otras ocasiones y que en este caso se presentaba bajo un Zilliken Saarburger Rausch Auslese 1973 para demostrar lo que siempre hemos defendido de esta gran bodega: sus vinos con algo de azúcar residual envejecen de maravilla y el que escribe los sitúan al máximo nivel. Si no me creen,  usen el sacacorchos, comparen y prueben.

 Dentro de las burbujas…empezamos el mes con un Paul Déthune Blanc de Noirs  de Ambonnay que nos pareció correcto sin más, máxime además cuando hemos estado probando muchas cosas de esa zona francesa y hemos visto verdaderas maravillas de las que espero que  les hablaré en breve. El Champagne está bueno pero resulta algo maduro y fofo y al final nos convenció de nuevo mucho más el Paul Bara Millésime 2002 que aquí ya ha salido alguna otra vez.

 El Krug Vintage 1990 a mi me pareció serio, vinoso (entendido esto como un vino con peso), largo y posiblemente eterno. Pero claro, hay tanto por probar…que rápidamente nos olvidamos de la copa para tomar otra. Luego volvimos al Krug y estaba más abierto, espectáculo de equilibrio y de elegancia. En plan de coña…¿eres Krugista o Salonista? Yo más bien…soy del disfrute.

 Fantástico el Sauternes que acompañó a unos postres en una cena: Château Gilette Demi-Sec 1954 de Christian Médeville. No me resultó empalagoso, ni cansino, ni aburrido. Claro, ya sé que pueden aparecer comparaciones con otro tipo de vinos y esto no llega a un buen Clos du Bourg Moellleux, a un Yquem o a un TBA Scharzhofberger pero como método de divertimento puede ayudar.

 Directo y pedregoso se mostró el Marc Olivier Muscadet Sur Lie “Clos Cormerais” Vieilles Vignes 2004. La uva es lo que es y, afortunadamente, no va cargada de mucha carga terpénica y el resultado suele dar vinos que tienen un gran carácter mineral y menos frutal que otros casos. Rico, fresco, largo y joven. Sé que ya lo sabrán, pero dejen un tiempecito a los Muscadets en botella…y verán el resultado. Siempre esta bodega es una referencia en este estilo de vinos. Apareció por la Universal de Vinos y es un placer que podamos adquirirlos allí.

 El Château Mont-Redon 2006 Chateauneuf-du-Pape Blanc 2006 era mineral, directo y franco pero algo corto en la boca. Quería ir pero no iba mucho más allá. No son especialmente de mis favoritas las elaboraciones blancas de esta zona sur del Ródano pero en cualquier caso, un vino rico, honesto y sencillo…que eso, a día de hoy, no es fácil de conseguir.

 También han existido buenas botellas españolas como la garnacha peluda que elabora Rafa Bernabé en sus Cipreses de Usaldón 2010, o esa excelente Verdejo de la gente de Nieva en su Pie Franco 2009, o aquellas botellas de los B de Basilio blanco 2008 y 2010 que hemos podido probar en su presencia. Me convenció mucho también volver a probar el Sameirás 1040 del 2010 y ver que esas barricas de mayor volumen dotan al vino de una madera fina y no muy presente y que con la “chicha” que tienen esas uvas podrán ir absorbiendo al roble.

 Por ahora, les dejo que vayan pasando un buen verano y espero volver a comentarles algunas cosas más lo antes posible. Un buen amigo me pasó este video musical recordando algunas cosas y es un placer poder compartirlo en este espacio.

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

 

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