Empezamos estas pistas vínicas a base de Gamay con dos vinos del Domaine de Terres Dorées (Jean Paul Brun): Fleurie 2008 y Côte de Brouilly 2008. Dos Crus del Beaujolais que muestran una fase primaria realmente deliciosa. Más accesible el Fleurie pero más profundo el segundo, más golosina el primero y más rocoso el Côte de Brouilly. No sé, me gusta Brun…se puede unir a una lista con Lapierre, Desvignes, Lascombes, Foillard, etc. Afortunadamente, no todo es Beaujolais Nouveau que, incluso siendo nefasto el vino, la fiesta que crean como parte de la cultura francesa de esa zona es realmente interesante para estudiarla.

Rica sesión en Bilbao en torno a unos Burdeos que salieron bastante decentes. De los vinos probados yo destacaría al robusto Poujeaux 1999 (Moulis), al cambiante Lagrange 2002 (Saint-Julien) y al elegante Vieux Château Certan 1990 (Pomerol). Diferentes añadas, diferentes zonas, sensación final: disfrute. La verdad es que nos centramos bastante en la Cabernet Sauvignon siendo incluso el Pomerol un vino de, posiblemente, la bodega que más de esa uva usa en sus cuvées. Curiosamente, los pimientos verdes sólo se veían en la huerta…así que por favor, aprendan a madurarla y a trabajarla en condiciones aquellos que la usan para evitar esas pirazinas con esas sensaciones.

Sorpresa agradable con el Jamet 1995 de Côte Rôtie. Un vino bien vivo, recio, largo, un gustazo compartido con algún amigo y una mesa de franceses vecina. Nosotros le pasamos un Borgoña que aparecerá en las pistas de esa región. Con menos cosas pero igualmente disfrutable descorchamos el Bernard Baudry Chinon Blanc 2007, un blanco no simple y bien hecho aunque sin la complejidad del Huet Le Mont Moelleux 1erTrie 1996, que al principio era como tener una lata de mejillones encima de la mesa. Pero los vinos del Domaine Huet son Chenin Blanc de largo recorrido como creo que ya he dicho en este espacio en más de una ocasión. Y mi devoción por ellos es grande.

Muy seductora se mostró la Pinot Noir que elabora Raúl Pérez bajo el nombre de La Tentacion 2009 en el Bierzo y portentoso el vino joven riojano Lecea 2009. Una viticultura seria y razonada para un vino de trago largo que se suele decir…

Dos vinos de 1994 muy distintos: el Loira Didier Dagueneau Pur Sang 1994 maduro y casi agotado y un vibrante Dönnhoff Niederhäuser Hermanshöhle  Spätlese-Trocken 1994 del Nahe alemán. Hace poco les hablaba de unas almejas…pues fueron con este vino. Es decir, ¡orgásmico!

Overnoy Arbois Pupillin 2007 apareció raro e inexpresivo en nariz aunque en boca estaba algo mejor. Realmente es un vino que no dijo gran cosa, aunque otras botellas probadas de la misma referencia del Jura sí me han convencido más. Probaremos más.

Muy ricas las burbujas de Laherte Freres Les Clos que ya aparecieron alguna vez por aquí, así como un espectacular Weingut Prager Grüner Veltliner Smaragd Weissenkirchner Hinterkirchen 1992 que conservaba frescura, finura, delicadeza y a la vez potencia y pegada. Recientemente he regresado de la feria Prowein y un buen número de vinos austriacos he podido probar estableciendo quizá dos ligas muy diferenciadas, pero eso igual lo dejo para la siguiente entrega.

Paternina Reserva Especial 1959: simplemente soberbio. Es un vino que sorprende por su estado aunque más que de vino habría que hablar de botella a botella porque igual prueban otra y les sale rana. No sé, miren si pueden encontrar…

Rico también el Do Ferreiro Cepas Vellas 2005 con la siempre temática de que cuando a un buen albariño se le deja unos añitos en botella el resultado no suele defraudar, así como el Bürklin-Wolf Pechstein 1999 Spätlese-Trocken que, aún estando rico, no llega a otras cotas…

No me enrollo más (rico el Gran Reserva 904 de 1990 de La Rioja Alta), seguiremos y hablaremos algo de Prowein…

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

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