Hacemos un inciso en los seguros agrarios para retomar las pistas vínicas de este mes de Noviembre. Volveremos con esa segunda parte aseguradora.

El mes también comenzó a base de burbujas. Esta vez fueron algo más maduras pero disfrutables con el Paul Bara Millésime 2000. Algo más maduro de lo esperado, quizá goloso en sus aromas y para mí con una vertiente menos ácida de lo realmente esperado (dentro de los champagnes que lleva el bueno de Manel Pla y su Terroir Champenoise es en Tarlant donde la vertiente ácida adquiere cotas alucinantes). Pero en cambio, a mis acompañantes les pareció lo contrario. Cuestión de percepciones…

Aceite. No, no me refiero a que he estado probando diferentes aceites pero es que a eso me recordó el paso por boca del Hermitage 2006 de J.L. Chave Selections. Intuyo, desde mi desconocimiento, que debe ser algo tipo négoce que hace la casa y que me corrijan los que lo sepan. Me gustó su cierta opulencia en nariz, alejada de registros primarios fáciles, y con una combinación albaricoquera y tonos ligeramente almibarados que no me desagradan. La boca era otra historia…

Simple pero bien resulto estaba el Rubicón Malvasía Seco 2009 de Lanzarote. Nada que ver con otros vinos más empalagosos en sus vertientes más dulzonas

Meto más burbujas ante el espectáculo delicioso que resultó el Pierre Peters Les Chétillons Cuvée Spéciale 2000. Un champagne para beber tranquilamente (cosa que no hicimos) y que ofrece para mi unas gran dosis de placer. Si hay algo por lo que lo definiría sería por la palabra “equilibrio”. Poco más que añadir…

Es posible que hayan oído que la añada 1993 en Burdeos es mala. No lo dudo. Pero mis experiencias con vinos de esa cosecha en esa zona siempre han sido satisfactorias, especialmente en el Pomerol. ¿Será que las bodegas en añadas malas se esfuerzan en hacer vinos mejores? En este caso el Château Poujeaux estaba bueno pero me dejó un pelín frío. Lo encontrémuy cargado tánicamente con lo que el equilibrio anda un poco desvirtuado frente al alcohol y la acidez. Pero no se crean que es tan malo como dirían los que controlan de añadas. Ni mucho menos. Y encima a precio asequible…prueben añadas en teoría malas, seguro que alguna satisfacción les da.

Estaba dudando si contarles una vertical de Alión que hicimos desde 1999 a 2004 pero casi prefiero dejarlo que el poso se borre en el baúl de los recuerdos y esperar a que algún compañero (¿Mario?) se ponga a ello.

Excepcional cata de los champagnes Diebolt-Vallois, Paul Bara y Tarlant que tuvo lugar en el restaurante El Padre a cargo de su importador Manel Pla y su distribuidora en Madrid (Delia Baeza en La Fisna). Todo un ejercicio didáctico frente a 14 champagnes diferentes de esas tres casas. Tarlant y su acidez, Bara y su clasicismo, y Diebolt en ese buen equilibrio son tres opciones recomendables para aquellos que huyen de las grandes Maisons y buscan algo diferente. Si me preguntan mis preferencias, creo que Tarlant se asemeja a ese champagne “canalla” que me seduce. Prueben y saquen sus conclusiones.

Finalizo lo que me ha gustado este mes con un Wwe. Dr.Thanisch Bernkasteler Doctor Spätlese 2007…tan delicioso e irresistible en la boca que daba pena acabárselo. Aquí creo que tienen un vino del Mosela con cierto volumen y cuerpo, quizá con algo más de azúcar residual que otras casas pero con un potencial delicioso. No esperen una nariz explosiva salvo en esos matices como de talco pero métanse el vino en la boca y traten de evadirse de la realidad. Luego hablan del Spa como relajante…

En fin, en Diciembre algunas cosas más.

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

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