diciembre 2010


Acabamos 2010 inmersos en descorches varios y hay que decir que este último mes ha sido muy intenso en cuanto a número de botellas bebidas pero no así en cuanto a disfrute proporcionalmente hablando. Aquí les hablaré de algunas que no me han gustado esta vez (además de comentarles lo que sí me gustó) porque creo que son claros ejemplos de lo que no me convence. Pero ya saben, para gustos…colores (afortunadamente).

Por empezar con Rioja, curiosa prueba de Viñedos del Contino 2007 y 2008 en su versión de vino blanco. Podríamos hacer una equivalencia acerca de que lo que la nariz de uno nos daba, la boca del otro también nos proporcionaba. Es decir, me gustó más la boca del 2007 y la nariz del 2008. ¿Mezclamos? No sé muy bien cuál es la idea a la hora de hacer estos vinos pero creo que un menor trabajo con el batonnage puede ayudarles a no ser que lo buscado sea algo en ese punto de cierta grasa y madera que pueda satisfacer a determinados mercados más o menos dirigidos. Aún así, habrá que ir viendo hacia dónde se dirigen en un futuro evolutivo…

Blanco pero de otra dimensión resultó el Tondonia Gran Reserva 1973 que compartimos con buenos amigos. No voy a decir que sea la mejor botella del 73 que he probado pero andaba muy cerca. Con ese carácter oxidativo pero sin excesos, manteniéndose fresco, agradable, complejo y profundo. Delicioso con una mortadela.

Remírez de Ganuza Gran Reserva tinto 2001 nos muestra un vino demasiado joven y que aún muestra un cierto desengranaje entre sus diferentes componentes. Sí es cierto que un buen tiempo de aireación ayuda a disipar ciertas reducciones iniciales algo potentes pero por lo demás es pronto para valorar este vino de una forma justa (o no). Dejemos que el tiempo actúe a pesar de que algunos prefieran las prisas.

Vivo y aún con chicha por delante apareció un Martínez Lacuesta Reserva Especial 1958. Si los vinos del 59 han dado grandes placeres a este espacio, los del 58 tampoco andan mal en este aspecto. Lo definiría como situado en un punto medio entre la estructura de algunos Riojas (caso de Viña Real) y la finura de otros (Imperial por ejemplo). Pero vamos, chorradas…Se bebió con amigos y eso era lo importante, y porque no había más…¿o sí?

Apabullante y delicioso el Verset Cornas 1986. Un vino bien cargado de viveza acídica, potencia y a la vez elegancia que hizo de combinación perfecta con un zampone. Lástima que ya no trabaje el señor Verset…Una delicia de vino.

Otro concepto fue el Domaine de la Graveirette Châteauneuf-du-Pape 2007. Julien Mus nos brinda una cuvée de Syrah, Mourvedre y Grenache que muestra un perfil más moderno en la nariz que en la boca. Al oler el vino uno encuentra cierta densidad y opulencia que luego no se reproduce en la boca ya que firma un paso bastante sutil, equilibrado y elegante. Habría que volver a probarlo más adelante para conocer hacia dónde tira…

Delicioso el Gonzalez Byass Apóstoles Oloroso Abocado Viejo tanto de aperitivo como de postre con ese pequeño dulzor bien integrado que acompañaba a un buen equilibrio sin marcarse el tema oxidativo en exceso.

Rico aunque algo goloso el Selbach-Oster Bernkasteler Badstube Riesling Eiswein 2004. No sé si estaré equivocado pero soy de la opinión de que los Eiswein no son vinos especialmente hechos para guardar muchos años. Este 2004 estaba bien pero tampoco mostraba una viveza especialmente destacable frente a por ejemplo algunos Spätlese, BA o TBA alemanes. Sé que puede resultar una generalización absurda y que es otra zona pero un Inniskillin 1998 ya mostraba síntomas de cansancio bastante evidentes y alguna experiencia con Eiswein más entrados en años me lleva a formular esta especie de cuestión que seguro que algún entendido en la materia puede responderme. Tampoco el Peter Jakob Kühn Oestrich Lenchen  Eiswein 2004 se terminaba de arrancar por bulerías o fandangos.

Bürklin-Wolf Riesling Pechstein Auslese ‘R’ 1989 muestra tanto una nariz sumamente deliciosa como una boca sumamente plana para mi. Pues olamos…albaricoques, mieles y jaleas, almíbar, toque graso mantequilloso…

2006 Colet Navazos Reserva Extra Brut me parece un vino correcto para un aperitivo corto. No le saco más que un simple interés manzanillero que puede pasar muy desapercibido según lo que esté al lado o venga después. Pero curiosidad no le falta, sin duda. Sí, puedo entender que intentar comparar estos vinos con otros tipos de burbujas es, o puede resultar, un ejercicio de idiotez inmensa. Por eso, es el bolsillo y el gusto quien decide.

Francamente delicioso me pareció Diel Riesling Dorsheimer Burgberg 2004. Un seco potente pero a la vez elegante, equilibrado, largo y que hizo dudar a varios comensales. No tengo gran recorrido en secos de Nahe así que poco puedo opinar ante voces más autorizadas como las que compartían esta botella…Pero me encantó el vino

Alta Pavina Citius Pinot Noir 2005 lo traigo a colación (no sé si debería) como claro ejemplo de lo que no debe ser una Pinot Noir. Sin más.

Georg Breuer Riesling Berg Schlossberg 2007 muestra una juventud que me pareció algo rara. Un aspecto algo golosinero hacía que el vino mostrara demasiada uniformidad. ¿Fase primaria tal vez? Es posible…El tema de la etiqueta daría para un debate largo entre diferentes gustos y opiniones. Esto del diseño del papel es así…

Julien Courtois Esquis 2005 era de un color cervecero con cierto toque de tostado interesante. Más allá de las acetonas cabría preguntarse…¿por qué vinos tan “naturales” dan registros tan artificiales y homogéneos de unos vinos a otros? Desde aquí, defendemos el uso racional del sulfuroso como claro conservante del terroir. El que me tilde de chalao no le faltará razón, pero se lo intentaré explicar.

Casa Castillo Pie Franco 1998…bajando ya el pico jumillano esta botella.

Luddite Shiraz 2004…delicioso con tostadas.

Reichsgraf von Kesselstat Scharzhofberger Spätlese 2005 va hacia el punto en el que más me gusta la Riesling. Creo que es en estos niveles de azúcar donde mejor existe el equilibrio expresado por esta uva tan terpénica ya que, y de nuevo generalizando de forma absurda, con mayores niveles de polisacáridos hay otras vinos que creo que muestran un mejor equilibrio, profundidad y complejidad. Un ejemplo puede ser un buen Oremus Tokaji Aszu 6 Puttonyos 2000 que descorchamos o un François Pinon Vouvray Cuvée Botrytis 2005 a base de una excelente Chenin Blanc en esa tremenda añada por esa zona. En cualquier caso tres ejemplos bien disfrutables y que muestran tres estilos en tres zonas mágicas de vinos con azúcar residual. Supongo que me dirán algunos que si el Auslese, BA, TBA…tranquilos, hay material para disfrutar, ¡claro que sí!…pero creo que a niveles de Spätlese es donde esta uva me resulta imbatible.

Claro, cuando pillas un Sauternes como el Chateau Haut-Peyraguey 1996 y lo ves tan fofo pues vuelves a lo de antes.

No podía despedirme el año sin algún video musical de esos grupos que nos gustan por aquí. Les dejo con algo…

Sean felices y que el 2011 traiga salud y buenas cosas para tod@s.

Un saludo

…………………………..

The Show Must Go On (Queen)

Anuncios

                                                                                                 Ahora que estamos en invierno es época de realizar una de las operaciones más importantes desde mi punto de vista en el viñedo: la poda.

La historia de por qué se poda la viña hay que ir a buscarla a las primeras documentaciones escritas de la antigua Grecia y verán que pese a que la vid es una planta trepadora por naturaleza, ya era “podada” de una forma muy natural: los animales se iban comiendo sus hojas.

Sí, parece pura lógica, pero importancia tiene. Posteriormente Columela (ya les he hablado de su Tratado agrícola en este espacio) ya hizo también una muy buena descripción de la poda y la verdad es que poco se ha evolucionado desde entonces salvo que ahora se usan otro tipo de mecanismos con inclinaciones hacia mucha poda mecánica.

Realmente ¿en qué consiste la poda?

Pues en algo tan sencillo como realizar esa operación cultural para eliminar total o parcialmente ciertos sarmientos y a veces ciertas porciones de madera vieja con el fin de dejar en la planta un número de yemas óptimo para su posterior brotación y desarrollo del ciclo vegetativo.

Con esta operación los objetivos fundamentales que conseguimos son diferentes. En primer lugar luchamos contra la acrotonía de la planta, es decir, evitamos el alargamiento excesivo y así mantenemos una forma de la vid más compatible con las diferentes prácticas de cultivo. En segundo lugar y fundamental, por medio de la poda limitamos el número de yemas para obtener un vigor conveniente adaptado al medio. Esto es importante porque…¿existe un medio más barato para regular la producción?

En tercer lugar se limita también el número de bayas, provocando así una mayor concentración de azúcares en las que quedan, y se puede almacenar almidón en los órganos perennes que quedan (brazos, troncos, y raíces). En cuarto lugar, con la poda equilibramos a nuestro antojo la vegetación que queramos que exista sobre la cepa (¿Se acuerdan del Índice de Ravaz?), y además garantizamos la perennidad de la planta además de cumplir las dichosas normas que exigen los diferentes Consejos Reguladores de turno en cuanto a la carga a dejar en las cepas.

De forma general se puede hablar de dos tipos de poda en función de la época en que se realiza. La primera es la que se hace en invierno y se suele llamar “poda en seco” o simplemente “poda”. Es la que se realiza cuando la planta está en reposo y anualmente es una operación constante. Luego están lo que se conoce como “operaciones en verde” que son todas aquellas operaciones que se realizan durante el ciclo vegetativo de la vid y que tienen como misión eliminar alguna de sus partes (escarda, desniete, deshojados, etc.)

Iremos desgranando más aspectos de esta operación en sucesivas entradas pero sí me parecía interesante definir qué objetivos fundamentales se persiguen con ella y destacar sobre todo cómo uno puede regular la producción de la planta en base a ella.

Igual cuando lean esta entrada alguno de ustedes son afortunados con el Gordo de la Lotería de Navidad. En ese caso, mi más sincera enhorabuena. Y si no, descorchen igualmente una botella de cualquier vino. Pasen una Feliz Nochebuena y Navidad y no se empachen.

Les dejo con un pequeño “villancico” (por favor, si encuentran las orejeras que lleva Stevie Van Zandt les agradezco que me las compren :-)):

Un saludo

…………………………

The Show Must Go On (Queen)

No podíamos dejar pasar, un año más, esta fecha del 18 de Diciembre y celebrar que el bueno de Keith Richards cumple años y lo que es más importante…¡qué sigue vivo!

Como saben los que siguen este mini espacio, sus Satánicas Majestades son uno de mis grupos de cabecera y es el espíritu de este londinense el que creo que mejor demuestra lo que han sido los Stones. Excesos por doquier pero currantes en donde un buen grupo suele dar el callo: on the road!

Nació en 1943 y su vida ha sido realmente un compendio de anécdotas como recoge en su reciente publicación (altamente recomendable): “Vida”

Felicidades Mr. Richards.

Un saludo

……………………….

The Show Must Go On (Queen)

Txomin y sus huevos podría haber sido un título para esta entrada. Ya les hablé hace tiempo de un sitio en Bilbao en donde ir a comer tortilla de patatas se eleva a categoría de arte gracias al buen trabajo que hace este hombre con ese plato que iguala a la vez la sencillez y la dificultad para ser encontrado en perfecta ejecución.

Uno entra por la puerta del Kepa Landa (C/Henao, 12) dispuesto a que los huevos, la patata y la cebolla se liguen de una forma tan apabullante y sublime para el que escribe que suele ser sitio de parada obligatoria cada vez que uno se acerca por el Botxo.

Pero no solamente hay esa opción. En la parte izquierda del local ofrece una serie de mesas en las que sentarse a comer de forma tradicional es aconsejable. Platos como anchoas, rabo de toro, bacalao en diferentes opciones, torrija deliciosa, etc. conviven entre la reina del local que siempre asoma por la barra mostrando sus encantos y a la espera de ser degustada.

Suele estar Txomin detrás de la barra o al pie del cañón sirviendo las mesas en las horas de comidas y dialogar con él siempre es una experiencia agradable. Y además le gusta el vino y siempre está dispuesto a probar cositas…

Vayan, prueben, disfruten…

Para una gran tortilla, ¡qué menos que una gran cebolla…!

Un saludo

…………………………

The Show Must Go On (Queen)

Seguimos con nuestro tema tras las pistas vínicas de Noviembre, centrándonos ahora en el segundo tipo de seguro: el integral.

En este casi es asegurable la producción de uva de vinificación de viñedos enclavados en los términos municipales comprendidos en la zona de denominación de origen en donde se aplique el Seguro, siendo las variedades  y la densidad de plantación en cada parcela las que figuren inscritas en el Registro del Consejo Regulador de turno (me centraré principalmente en el caso de CRDOCa.Rioja)

Con el límite del capital asegurado se cubre exclusivamente en cantidad la cosecha de uva de vinificación en los siguientes términos: Seguro Integral y Seguro Complementario

El seguro integral es simultaneamente contra la diferencia que se registre en la explotación en su conjunto entre la producción garantizada y la producción real final (esta disminución deberá producirse como consecuencia de cualquier causa o factor que obedezca a fenómenos que no puedan ser normalmente controlados por el agricultor, excepto el pedrisco); y contra los daños que en cantidad ocasione el pedrisco sobre la producción real esperada, con el límite de la declarada en cada una de las parcelas que componen la explotación.

El seguro complementario va sobre los daños producidos por el pedrisco exclusivamente en cantidad sobre la producción complementaria de cada parcela. Esta producción complementaria se fijará libremente por el agricultor como diferencia entre las esperanzas reales de producción en el momento de la formalización de la póliza y la producción declarada para cada parcela en el Seguro Integral.

Las garantías tanto en el Seguro integral como en el Complementario tendrán validez siempre y cuando el acaecimiento de los siniestros se produzca dentro del periodo de garantía de cada uno de ellos. Para ello, el periodo de garantía se iniciará con la toma de efecto, una vez que finalice el periodo de carencia, y nunca antes de la ocurrencia de los lloros. Y finalizará con la vendimia o en su defecto a partir del momento en que sobrepase su madurez comercial teniendo como fechas límites el 31 de Octubre (por ejemplo en Rioja Alta y Alavesa esto se prolonga hasta el 15 de Noviembre, por lo que es importante ver dónde estamos en cada caso)

En el seguro integral el capital asegurado es el resultado de aplicar a la producción garantizada los precios establecidos, entendiendo por producción garantizada para el pedrisco al 100% de la producción declarada para cada parcela en la Declaración de Seguro, y para los demás riesgos el 80% de la producción declarada para la explotación en la Declaración de Seguro, quedando, por tanto, como descubierto obligatorio el 20% restante.

En el caso del seguro complementario el capital asegurado se fija en el 100% del valor de la producción establecida en la Declaración de Seguro Complementario.

Para que un siniestro de pedrisco en este caso sea considerado como indemnizable los daños causados deben ser superiores al 10% de la producción real esperada correspondiente a la parcela siniestrada. Si durante el periodo de garantías se produjeran sobre una misma parcela asegurada varios siniestros de pedrisco amparados por la póliza, los daños causados por cada uno de ellos serán acumulables.

Para que un siniestro producido por los restantes riesgos sea considerado como indemnizable en este caso la producción real final obtenida en el conjunto de las parcelas que componen la explotación debe ser inferior al 80% de la producción real esperada, una vez deducidos de ésta los daños producidos por el riesgo de pedrisco.

En el caso de franquicia, queda siempre a cargo del asegurado el 10% de los daños.

Bueno, siento el tostón soltado, pero me parecía interesante hablar de ello.

Próximamente haremos honor a Txomin y a sus tortillas.

Un saludo

…………………..

The Show Must Go On (Queen)

 Hacemos un inciso en los seguros agrarios para retomar las pistas vínicas de este mes de Noviembre. Volveremos con esa segunda parte aseguradora.

El mes también comenzó a base de burbujas. Esta vez fueron algo más maduras pero disfrutables con el Paul Bara Millésime 2000. Algo más maduro de lo esperado, quizá goloso en sus aromas y para mí con una vertiente menos ácida de lo realmente esperado (dentro de los champagnes que lleva el bueno de Manel Pla y su Terroir Champenoise es en Tarlant donde la vertiente ácida adquiere cotas alucinantes). Pero en cambio, a mis acompañantes les pareció lo contrario. Cuestión de percepciones…

Aceite. No, no me refiero a que he estado probando diferentes aceites pero es que a eso me recordó el paso por boca del Hermitage 2006 de J.L. Chave Selections. Intuyo, desde mi desconocimiento, que debe ser algo tipo négoce que hace la casa y que me corrijan los que lo sepan. Me gustó su cierta opulencia en nariz, alejada de registros primarios fáciles, y con una combinación albaricoquera y tonos ligeramente almibarados que no me desagradan. La boca era otra historia…

Simple pero bien resulto estaba el Rubicón Malvasía Seco 2009 de Lanzarote. Nada que ver con otros vinos más empalagosos en sus vertientes más dulzonas

Meto más burbujas ante el espectáculo delicioso que resultó el Pierre Peters Les Chétillons Cuvée Spéciale 2000. Un champagne para beber tranquilamente (cosa que no hicimos) y que ofrece para mi unas gran dosis de placer. Si hay algo por lo que lo definiría sería por la palabra “equilibrio”. Poco más que añadir…

Es posible que hayan oído que la añada 1993 en Burdeos es mala. No lo dudo. Pero mis experiencias con vinos de esa cosecha en esa zona siempre han sido satisfactorias, especialmente en el Pomerol. ¿Será que las bodegas en añadas malas se esfuerzan en hacer vinos mejores? En este caso el Château Poujeaux estaba bueno pero me dejó un pelín frío. Lo encontrémuy cargado tánicamente con lo que el equilibrio anda un poco desvirtuado frente al alcohol y la acidez. Pero no se crean que es tan malo como dirían los que controlan de añadas. Ni mucho menos. Y encima a precio asequible…prueben añadas en teoría malas, seguro que alguna satisfacción les da.

Estaba dudando si contarles una vertical de Alión que hicimos desde 1999 a 2004 pero casi prefiero dejarlo que el poso se borre en el baúl de los recuerdos y esperar a que algún compañero (¿Mario?) se ponga a ello.

Excepcional cata de los champagnes Diebolt-Vallois, Paul Bara y Tarlant que tuvo lugar en el restaurante El Padre a cargo de su importador Manel Pla y su distribuidora en Madrid (Delia Baeza en La Fisna). Todo un ejercicio didáctico frente a 14 champagnes diferentes de esas tres casas. Tarlant y su acidez, Bara y su clasicismo, y Diebolt en ese buen equilibrio son tres opciones recomendables para aquellos que huyen de las grandes Maisons y buscan algo diferente. Si me preguntan mis preferencias, creo que Tarlant se asemeja a ese champagne “canalla” que me seduce. Prueben y saquen sus conclusiones.

Finalizo lo que me ha gustado este mes con un Wwe. Dr.Thanisch Bernkasteler Doctor Spätlese 2007…tan delicioso e irresistible en la boca que daba pena acabárselo. Aquí creo que tienen un vino del Mosela con cierto volumen y cuerpo, quizá con algo más de azúcar residual que otras casas pero con un potencial delicioso. No esperen una nariz explosiva salvo en esos matices como de talco pero métanse el vino en la boca y traten de evadirse de la realidad. Luego hablan del Spa como relajante…

En fin, en Diciembre algunas cosas más.

Un saludo

………………………..

The Show Must Go On (Queen)