Me acuerdo cuando el año pasado un granizo atacó de forma despiadada y en fechas relativamente cercanas a la vendimia a algunas zonas de la DOCa.Rioja. El daño que causó es irreparable a corto plazo, siendo necesarias varias cosechas para equilibrar de nuevo a la planta y que vuelva a tener las características productivas anteriores.

Entonces, para luchar contra esa grave situación de daños económicos producidos por accidentes meteorológicos en la viña surgen los seguros agrarios como alternativa. Sí, ya sé que es costoso…pero cuando el daño llega, uno se acuerda de ellos.

Estos seguros permiten garantizar más o menos las rentas de los viticultores facilitando así su continuación en el cultivo pero no hay que olvidar que un seguro paga daños, pero no perjuicios.

Creo que es importante definir antes una serie de terminología para familiarizarnos más con los tipos de seguro que medio intentaré explicar posteriormente.

* Asegurado: persona física o jurídica

* Asegurador: persona jurídica que asume el riesgo contractualmente pactado

* Beneficiario: persona física o jurídica que, previa cesión por el asegurado, resulta titular del derecho a la indemnización.

* Capital asegurado: es la suma asegurada o cantidad fijada en cada una de las partidas de la póliza que constituye el límite máximo de indemnización a pagar por todos los conceptos por el asegurador en cada siniestro indemnizable.

* Carencia: es el número de días que deben transcurrir desde la entrada en vigor del seguro hasta el comienzo efectivo de la cobertura de los riesgos, no siendo indemnizables los siniestros que se produzcan en este periodo.

* Descubierto obligatorio: es la parte del riesgo que el asegurado viene obligado a mantener a su cargo, cuando el seguro no cubra enteramente el interés asegurable (el porcentaje de descubierto se hará constar para cada tipo de riesgo en las condiciones especiales).

* Franquicia: es la cantidad o porcentaje sobre la cuantía de los daños indemnizables que en cada siniestro quedará a cargo del asegurado.

* Póliza: el documento que contiene las condiciones reguladores del Seguro Agrícola.

* Prima: es el precio del Seguro

* Siniestro: es todo hecho cuyas consecuencias dañosas resulten cubiertas con las garantías de la póliza. Para que se considere indemnizable los daños sufridos por el cultivo deben ser superiores al mínimo previsto en las condiciones especiales de la póliza en la parcela o producción dañada.

Dentro de los tipos de seguros existentes los más comunes suelen ser dos modalidades: el seguro combinado de helada y pedrisco en la uva de vinificación y luego un seguro integral de uva de vinificación.

Si nos centramos en el primero de ellos (por empezar por algún sitio) hay que decir que cubre daños en cantidad por helada y pedrisco con un límite del capital asegurado. Su ámbito de aplicación se destina a parcelas de viñedo, en plantación regular, dedicadas a uva de vinificación y dentro del territorio nacional.

Es el pertinente agricultor el que debe suscribir este seguro de forma que introduzca en él el total de las producciones que posea, incluyendo todas las parcelas y pudiéndolo hacer con dos opciones:

A) Opciones con inicio de garantía de cobertura en estado fenológico “B”

B) Opciones con inicio de garantía de cobertura en estado fenológico “F”

Las garantías del Seguro se inician con la toma de efecto una vez finalizado el periodo de carencia y nunca antes de que se alcancen los estados fenológicos que para cada opción se establecen. En el primer caso el inicio de las garantías es desde la aparición de las yemas de algodón (casi desborre) (estado fenológico B) en al menos el 50% de las cepas de la parcela. En el segundo caso el inicio de las garantías es desde que los racimos se hacen visibles en la cima del brote y éste tiene de cuatro a seis hojas extendidas (estado F) en al menos el 50% de las cepas de la parcela.

En el primer caso el periodo de suscripción suele finalizar hacia el 15 de Abril, y en el segundo caso el 30 de Abril; y se suele establecer un periodo de carencia de seis días completos contados desde las 24 horas del día de entrada en vigor de la póliza.

Respecto al capital asegurado en este tipo de seguro, con el riesgo de helada será el 80% del valor de la producción establecido en la Declaración de Seguro, quedando por tanto como descubierto obligatorio a cargo del asegurado el 20% restante. Con el riesgo de pedrisco el capital asegurado será el 100% del valor de la producción establecido en la Declaración de Seguro.

¿Y cómo se determina el valor de la producción? Suele ser el resultado de aplicar a la producción declarada de cada parcela el precio unitario asignado por el asegurado.

Para que un siniestro sea considerado indemnizable en este tipo de seguro los daños causados por los riesgos cubiertos deben ser superiores al 10% de la producción real esperada. Si queda siempre a cargo del asegurado el 10% de los daños = franquicia.

Seguiremos…tras las pistas vínicas de este mes de Noviembre.

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

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