Ya sé que a muchos no les voy a descubrir nada nuevo cuando hable de este local pero creo que es justo dedicarle una entrada de este espacio a un restaurante único en España y que posiblemente tenga en sus entrañas la mejor bodega que podemos encontrar dentro de nuestras fronteras.

A las colecciones de grandes Burdeos, Borgoñas, Barolos, Alemanes, Sauternes, Riberas del Duero o Riojas hay que añadir rarezas realmente curiosas que pueden encontrarse en sus huecos poblados de botellas. Vinos de Albania, de Ucrania, verdaderas representaciones americanas, australianas o sudafricanas son ejemplos de algunas botellas que uno puede encontrarse cuando acude por aquí.

No sé si me darían hueco para hospedarme allí abajo, no sé si tendrán puerta trasera para mandar un camión a cargar, no sé si Txomin o su hija Edurne podrán darse cuenta de la sensación de felicidad que un apasionado vínico puede tener cuando visita esas paredes y tiene la posibilidad de adentrarse en esa espléndida bodega.

Sí, Txomin Rekondo y sus hijas Edurne y Lourdes son los responsables de este templo situado en las rampas del Paseo de Igueldo donostiarra. Fermín ayuda con diligencia a administrar esa entrañable e impresionante bodega a la hora de ofrecer a sus clientes un espectáculo vínico en forma de botella.

El restaurante Rekondo es clásico y su comida también, basada en una gran materia prima pero sin grandes artificios ni maquillajes. La gente viene aquí a tomarse unas excelentes almejas, un cogote de merluza, una buena chuleta…y si encima tienen ese pedazo bodega para disfrutarla, pues mejor.

Coman, beban, bajen luego hacia Ondarreta para descansar, paseen por La Concha hasta llegar al Ayuntamiento, adéntrense en el Casco Viejo, pasen hacia Gros, saluden al Kursaal, vuelvan hacia Amara, en definitiva…disfruten de Donostia-San Sebastián. Una ciudad gastronómicamente alucinante y en la que Rekondo tiene una plaza muy especial.

Rekondo…mmmm, ¡qué sueños pueden cumplirse ahí ¡qué capacidad de disfrute puede encontrarse uno entre sus paredes!

Imprescindible

Les dejo con algo, para mi, equiparable desde el punto de vista de subjetividad musical:

 Un saludo

……………………………

The Show Must Go On (Queen)

Anuncios