No entiendo los papeles que elaboran algunos pero está claro que el papel lo aguanta todo (incluso pilares que no aguantarían una estructura). La realidad ahí fuera es otra. Papeles, papelitos y demás historias pero que la ejecución no da lugar a tanta palabrería.

Los plazos son divertidos. Suenan a esquelas, me recuerdan a momentos que pasan, etapas.

Me hacen gracias los manuales. Me recuerda cuando alguien cuida a sus hijos siguiendo libros o tratados de Educación, y no se dan cuenta que la realidad de cada caso tiene sus particularidades.

Recuerdo una vez un pescador que me acompañaba y que era lento con el sedal en sus movimientos. Puso la rapala (pececillo artificial lleno de anzuelos y que en este caso era de la casa comercial con ese nombre)  para pesca más profunda. Pensaba el que les escribe que se equivocaba y sentía algo de desesperación ante la lentitud de aquel pescador al acecho de su presa. Pero pescó. Supo estar en el lugar y momento adecuado sin necesidad de alterarse, lanzó ese pececito de plástico lleno de anzuelos entre los juncos y la presa picó. La pelea con el animal no fue corta, ni rápida. Todos los movimientos del pescador estaban estudiados y obtuvo el éxito por agotamiento del rival.

Y es que hay gente que corre mucho y se estrella. Hay golpes frontales, laterales, traseros pero siempre dejan alguna señal de uno u otro tipo. Y las señales siempre son indicativas de algo. Los anzuelos están ahí, y si picas…la muerte  puede llegar tras una lucha agónica. Como el pez.

Todo esto viene a colación ante la avalancha que estoy viendo en cuanto a políticas determinadas de algunas empresas vitivinícolas que, ante la situación de saturación del mercado, han empezado a correr y a ofrecer productos ajenos a su filosofía anterior. No creo en ello me lo vendan como me lo vendan.

Este afán de vender considerando igual al vino que a los tornillos de la ferretería o a los pepinos de la frutería pienso que es erróneo. Cada mercado tiene sus particularidades e igual lo que vale para uno no sirve para otro, y no cabe duda que en este sector todo un abanico de relaciones personales adquiere un cariz importante a la hora de “colocar” un vino en algún determinado lugar.

Corran, que las maratones no las gana el más rápido en los 100 metros, si no el que más fondo tiene. Y esta carrera, es de fondo.

Un saludo

…………………………

The Show Must Go On (Queen)

Anuncios