Hace unas cuantas calurosas noches estaba compartiendo cena y vinos con un amigo y entre todos los temas que iban surgiendo encima de la mesa apareció uno que realmente me pareció bonito.

Teníamos en la mesa algún vino hecho a base de Chardonnay y empezamos a hablar de cómo es posible que cepas con un perfil menos aromático (Chardonnay, Viura, etc) expresaran la procedencia, el suelo, el origen de una forma mucho más clara frente a cepas muy exhuberantes aromáticamente que pensamos que en sus vinos le imprimen un gran carácter varietal pero en donde en cambio es más difícil identificar realmente grandes diferencias de unas zonas a otras.

Y sí, les pondré algún ejemplo para que amigos más expertos y entendidos que yo en estas materias entren a debatir sobre ello. Concretamente estábamos bebiendo un Chablis, a base de Chardonnay que es una uva bastante mediana en cuanto a perfiles e intensidades aromáticas. Pero sí es cierto, y lo comentábamos los dos, que nos era mucho más fácil encontrar diferencias en vinos cercanos de esta uva, es decir, bebiendo por ejemplo un Puligny-Montrachet junto a un Chassagne-Montrachet o un Meursault. Comunas o pueblos juntas, una variedad…y múltiples matices, no ya sólo en la elaboración (que sería otro tema también) si no en caracteres varietales.

Recuerdo hace unos meses en Salamanca, probando 6 Premier Cru de Chassagne-Montrachet en el estupendo restaurante El Candil, elaborados todos igual y realmente vimos cómo había sustanciosas diferencias entre ellos y al final, con la aireación pertinente, parecía que teníamos en la mesa 18 vinos en vez de 6.

Diferente nos parecía, por ejemplo, encontrar tantos matices de zonas en variedades blancas mucho más exhuberantes (Gewurztraminer, Moscatel, Riesling) en donde el fuerte carácter varietal imprime a los vinos una personalidad muy interesante, pero quizá algo más homogénea si comparamos zonas, pueblos, o parcelas. Es decir, es como si el carácter varietal fuera tan fuerte que no dejara la trasparencia necesaria para expresar otra serie de matices.

Es decir, ¿encuentran tantas diferencias entre Rosacker y Hubacker, entre Hermannshöhle y Brücke, entre Hengst y Clos St. Landelin más lejos de la potencia varietal? Habiéndolas, que creo que las hay, a mi me cuesta más…

No digo, por el contrario, que unos vinos sean mejores que otros ya que no soy sospechoso de descorchar vinos alsacianos, alemanes, borgoñones, riojanos, etc.  pero ¿qué opinan ustedes? ¿A veces esa potencia varietal oscurece o enmascara otros factores? ¿Realmente es con el tiempo y tras pasar ese periodo fuertemente primario cuando todas esas posibles diferencias de zonas se aprecian aún más?

¿O son todo chaladuras nuestras?

Opinen…

Un saludo

……………………

The Show Must Go On (Queen)

Anuncios