agosto 2010


Como aqui suelo colgar mis gustos musicales  no podía pasar esta fecha del 31 de agosto sin mencionar a uno de mis artistas favoritos, que hoy cumple 65 castañas.

Su voz es inconfundible, quizá más de un “blues man” negro que de un norirlandés que empezó allá por los años 60 a deleitarnos con su música.

Hoy es el cumpleaños del León de Belfast, hoy es el cumpleaños del señor Van Morrison.

He aqui un tributo:

Un saludo

……………………..

The Show Must Go On (Queen)

Agosto ha pasado casi ya por completo y aquí les detallo algunos vinos que hemos descorchado durante este mes. Como siempre, los amigos ayudan en ello y son buenos momentos los que pasamos. Hay veces que se quiere dar al vino una parafernalia que no la tiene, y eso perjudica en estos momentos de bajo consumo y con mucha gente revoloteando con múltiples intereses; y no se olviden de lo principal: disfruten bebiendo vinos, de tal o cual clase, en compañía de amigos, familia, con o sin comida, olvídense de gurús, de guías, de puntos…y tengan su criterio. No piensen que hay que descifrar tal aroma, o ese sabor imposible, no tengan miedo a decir tonterías si van a unas catas con gente…en definitiva, pásenselo bien.

Si pueden, compren algunos de estos ejemplares que van a aparecer por aqui y luego comentamos la jugada si se acercan a esta ventanita (ya sé que algún amigo me va a criticar por esto…porque luego me dice que algunos no los encuentra) ;-). Bueno, entra dentro del cachondeo general…

Voy a empezar con burbujas. Un amigo trajo un Diebolt-Vallois 1983 que estaba realmente apetecible en estas noches calurosas. Un champagne muy vinoso, con cierto toque graso, hecho a base de 100% Chardonnay y que nos sorprendió a los presentes por su excelente estado de forma.

Rico también el Pichler Riesling Smaragd Loibner Berg 1999, lo que viene a confirmarme que antes aquí se hacían vinos más finos que en el momento actual en donde creo que se están pasando un poco en ese aspecto fofo y alcohólico que me he encontrado en los pocos vinos de esta zona austriaca que he probado en los últimos meses. Este 99 tiene recorrido, finura, intensidad…

Esa misma noche hubo de nuevo Moscatel Toneles pero ya les he hablado de este vino varias veces y de su excelencia. Pues eso, sobran más palabras.

Hubo también Borgoñas pero ya les hablaré en breve de ellos en un nuevo “miembro de la familia” que está a punto de aparecer. Pronto se lo comento.

Dentro de nuestras pistas de agosto Cantabria ocupa un lugar importante. Volvimos a oficiar en La Cigaleña, ese templo santanderino al que nos gusta acudir de vez en cuando. Algunos vinos tomados ya los he comentado aqui y no los voy a repetir de nuevo salvo comentarios simples pero hubo partida doble en el restaurante citado y otra jornada realmente interesante en Santoña, en el asador La Lonja, donde Anselmo te trata realmente bien y nos hizo un recorrido por productos del mar realmente delicioso al ladito mismo del puerto de esa localidad cántabra.

La primera sesión en el “templo” de la C/Daoiz y Velarde santanderina contó con un inicio en forma de burbujas ligeras: Maupertuis 2009, a base de Gamay de cerca de Clermont-Ferrand. Ya hablé del vino hace poco, es una buena introducción ligera, curiosidad su tapón de chapa cervecera, sin demasiada complejidad y agradable.

El Plume d´Ange pasó un poco desapercibido porque enseguida llegó un blanco de Etienne Coutois rico y bebible y el Jean-Yves Peron Côtillon des Dames 2008 ya comentado en otra ocasión. Mediano me pareció el Gamay 2009 de Priuré Roch que, para hacer sólo 937 botellas, creo que adolece de intensidad, elegancia y complejidad frente a otras opciones con esa uva. Mis experiencias con este productor son tan variables que no sé cómo calificarlo. Cuando un vino sale rico reconozco que apunta alto pero nunca ha llegado a emocionarme realmente ningún embotellado de sus Pinot Noirs. Ni con Pacalet trabajando para él ni ahora. El Clos de Corvées 1999 que he tomado recientemente en dos ocasiones reconozco que está bueno, pero creo que otras parcelas de esa añada en Nuits-Saint-Georges me han ofrecido más disfrute. Me viene a la mente un Premier Cru Les Saint-Georges 1999 de Henri Gouges que estaba para mojar pan…

Dentro de esta primera sesión, pasamos luego a una interesantísima comparativa de vinos blancos riojanos. Esto de comparar es lo que tiene. Te sale un vino delicioso pero luego lo comparas frente a una tanqueta y lo que al principio te parecía muy rico queda por debajo de la otra opción. Siempre ocurre. ¿Se imaginan 10 vinos de, por ejemplo Cheval Blanc juntos? Estoy seguro que si los tomásemos uno a uno los apreciaríamos de diferente forma que si comparamos los 10 de golpe que, en este caso, seguro que algunos que estarían buenos nos parecerían vinos menores frente a otros hermanos de mayor nivel en la comparativa.

Eso nos pasó con un López de Heredia Viña Gravonia 1956 “Embotellado en su 4º Año” y un Marqués de Murrieta Castillo de Ygay Blanco Reserva Especial 1946 (gracias Luis, no se olvidan estas botellas).

El primero estaba muy bueno, pero el segundo estaba aún mejor. Madre mía que vinazo…sigo diciendo que es como un tanque marcando todos los tiempos de apisonamiento. Imprescindible para saber y a la vez para añorar los grandes blancos que se hacían en La Rioja con un modelo que, por exigencias económicas de hoy en día, sería totalmente inviable hacerlo y a la vez disfrutarlo en vida. Hacerlo se podría…pero se los beberían igual las generaciones futuras, y la facturación no sé muy bien cómo iría. Bueno, y habría que ver el tema “uva”…pero eso ya es un largo debate que no es el objetivo de esta entrada. Este Murrieta, intervenido en tartárico en sulfuroso…nos sentó muy bien a todos, incluso a los que dicen que no. ¡Qué horror!…¡Viva el vino sin adjetivos y que esté bueno! Es curioso esto de defender un proceso enológico frente a la defensa de otras cosas…Bueno, que me pierdo en otros temas…

Seguimos con un vino que causó algo de controversia: Henri Bonneau Chateauneuf du Pape “Reserve des Célestins” 1999. El motivo de las opiniones varias fue ese aroma de establo que solemos asociarlo a la Brettanomyces. Lo había, pero me molaba. A otros no. Eso es lo bonito. A mí me pareció, sin entrar en valoraciones económicas, un magnífico vino en el paladar aunque algo sucio en nariz. Hago énfasis en esto para ver si genero polémica y debate con la gente a la que no les gustó. Es que me gusta chinchar 🙂

Seguimos con un dúo del Jura en manos de ese productor-misil que es Ganevat y sus Côtes du Jura: Cuvée Prestige 2004 y de nuevo el tremendo Vin Jaune 2002. Pues ricos, definidos, como lo que me he encontrado de este productor, que, desafortunadamente es poco. He bebido poco vino del Jura pero bueno…

Y terminamos esta primera sesión con un vino de mesa francés en manos de un productor que ya ha salido por aquí: Jean-Marc Brignot Jour de Fête. Algo saturados íbamos ya…

Tras el descanso oportuno…segunda sesión en la “casa” santanderina.

Empezamos con un Alice et Olivier de Moor Bourgogne Blanc 2008 bastante normalito. Sus versiones en Chablis me convencen más pero este regional no ofrece ni de lejos lo que otros regionales pueden llegar a dar. Nada que ver con el Domaine des Ardoisières Argile Rouge 2009. Ya, ya sé que el color era diferente…pero el concepto de vino también. Delicioso, intenso, fresco, un buen comienzo para estas noches cálidas.

Queríamos guerra, somos guerreros. Apareció un cuarteto:

Château Haut Brion 1983 (Graves-Burdeos)

Viña Ardanza 1970 (La Rioja Alta-DOCa.Rioja)

Gran Reserva 904 1964 (La Rioja Alta-DOCa. Rioja)

Bodegas Bilbainas Vendimia Especial 1964 (DOCa.Rioja)

Cuatro comentarios rápidos de todos. El Burdeos empezó muy bien y se diluyó como pocas veces he visto diluirse a un vino que se le presupone que debe empezar a estar bien. Una pena que durase tan poco y eso que las primeras impresiones apuntaban bien alto. El Ardanza…pasado de rosca para su edad. El 904 ahí ahí…y el mejor para  mí fue el Bilbainas, aunque al día siguiente la experiencia con esta bodega iba a ser…mística. Luego se lo cuento.

Ese V. Especial fue el vino más completo desde mi punto de vista, el más vivo, fresco, entero, agradable y elegante. Nos sorprendió la dejadez del Burdeos y su caída brutal en el decantador…¿a qué se debe? ¿Qué tal fue ese año en Graves? ¿Alguna experiencia al respecto?  Soy todo ojos y oidos…porque me interesa. Conservo algún 83 aunque no de esta bodega y bueno, me gustaría poder contrastar opiniones.

Luego vino una comparativa de Syrah: 100 € contra ¿12-15 €?: Australia vs Saint-Joseph en el Ródano. Henschke Mount Edelstone 2005 frente a Pierre Gonon Saint-Joseph 2008. Una gorda frente a una delgada, con respeto y cariño. La opulencia y el desastre frente a la frescura y deseos de beber. Los puntos frente a un modelo vitícola…Creo que está dicho todo. Hubo unanimidad.

Si lee esto mi amigo Pedro Balda de San Vicente de la Sonsierra…ya sabe por dónde deben ir los tiros :-). Pedrito…ánimo!

Terminamos esta segunda sesión con un Riesling que debo agradecer al buen amigo Javi…que trajo mi año: Kloster Eberbach Rüdesheimer Berg Schlossberg Spätlese 1976. Joer, ¡qué bonita nariz y qué lástima que en la boca no tuviera algo más de profundidad y de chicha! Pero vamos, la copa vacía…Es que nací ese año y daba pena. Decantado con tiempo los aromas eran puros y francos pero esa ligera planicie en boca lo desvirtuó un poco. Al día siguiente nos resarciríamos con un ejemplar rieslingniano brutal. Luego se lo cuento también.

Era tarde, hora de dormir…Santoña y botellas aportadas por nosotros nos esperaban al día siguiente. La sesión, ya les adelanto, fue deliciosa tanto en vinos como en las viandas que Anselmo nos ofreció.

El día apareció bonito, despejado, perfecto para dar una vuelta por el puerto de Santoña, alguna playa de Noja, y así hacer tiempo para reunirme con los amigos en el lugar acordado: Asador-Restaurante La Lonja.

Como les decía antes, Anselmo nos ofreció unas anchoas dignas de un monumento, gibiones, rodaballo, chuleta, etc. En fin, gran despliegue de copas también y sobre todo amabilidad y sencillez, que es lo que apetece en estos días de alter egos.

Desde aquí, Anselmo, gracias y te pedimos perdón si causamos algo de asombro al resto de comensales con ese despliegue 🙂

Las pistas vínicas empezaron con un Marqués de Riscal que, sinceramente, no sabemos ni qué era ni de cuándo. Botella renana…¿blanco o rosado? No sé, ya era color barro-ambarino…duró poco pero el tiempecito que estuvo potable el vino se podía beber…luego fue cayendo y se apagó. Apunte curioso.

Apareció entonces otra tanqueta: un Fino La Ina viejecito (no sabemos de cuándo) . Empezó algo sucio pero fue a más y a más y en ese momento de apertura mostró un potencial escandaloso. Aguanté una copa toda la comida y el vino respondía sin miramientos y sin concesiones. Impresionante.

De nuevo la comparativa…

Aparecieron dos vinos de Marcial Dorado: el Dorado Alvarinho y el Alvarinho Superior 2005. Interesantes ambos aunque de un aspecto más fofo el primero que el segundo. Ricos en cualquier caso pero es que antes habíamos servido algo espeluznantemente bueno: Edmon Vatan Sancerre Clos La Néore 2006. Un vino que no sabe a uva, sabe a piedras…apabulla con esa cuchilla en la boca que hacía que los Alvarinhos parecieran más fofos de lo que eran. No es un vino particularmente intenso, pero sí fino, elegante y con un punto de radicalidad mineral que gusta, al menos a mí. Realmente me pareció un vino soberbio.

Terminamos el turno de los blancos con un Olivier Leflaive Meursault Premier Cru “Charmes” 2005. Digamos que el vino para mi estaba bien, pero no muy bien. Un ligero fondo húmedo en la nariz se mezclaba con notas vegetales, alguna tostadita y de fruta blanca fresca. Boca correcta, no excesivamente potente ni grasa, de acidez media y no excesivamente larga. No es para mí uno de los mejores años para los blancos de Meursault pero bueno…

Teníamos varios tintos para descorchar pero no lo hicimos con todos. Lo reducimos a dos ejemplares. ¡Y vaya dos! Podían salir malos ambos…pero no, afortunadamente no.

El primero de ellos fue Bodegas Bilbainas Vieja Reserva 1928 (DOCa.Rioja). No sé si es mejor vino tinto de Rioja que he probado en mi vida, pero muy cerca andará…Emocionante su estado, su frescura, su elegancia, su brillo, su aguante. Creo que a todos los que estábamos allí nos pareció un vino maravilloso…Me hubiera gustado poner al lado algún 28 de cualquier gran bodega de renombre mundial y ver qué hubiera pasado.

Y terminamos con un Château Brane Cantenac 1955 (AOC Margaux). Otro magnífico vino que afortunadamente salió mejor que otros 55´s que he podido probar. Estaba sin síntomas de agotamiento y plenamente disfrutable. Largo, intenso, profundo…y a la vez sutil y elegante. No tan bello como el riojano pero…ya saben, de nuevo las comparativas absurdas pero inevitables. 

Al final lo mejor creo que fue hacer lo que hicimos:  bebernos los dos sin miramientos.

Terminamos con algo que ya les adelantaba anteriormente a base de Riesling apabullante: Fritz Haag Juffer Sonnenuhr Auslese GK #12 del 2001. He aquí un vino en donde la palabra equilibrio es fundamental. Grandes niveles de azúcar residual compensados con excelente acidez que convierten al vino en algo redondo, largo, intenso, te llena la nariz y la boca de un montón de sensaciones. Delicioso fin de fiesta cántabra.

Seguimos con el mes y entre lo que ha gustado cabe destacar un magnífico riojano Viña Real Gran Reserva 1978 que realmente estaba aún potente, con una estructura enterita y mostrando lo que es un buen Viña Real aún con aguante.

Lo descorchamos en una nueva visita a Mina en Bilbao, junto a un Valdeolmos 1959 (D.O. Ribera del Duero) que un amigo regaló. Este Ribera era ya casi un clarete en color pero estaba bebible para esa edad que presentaba a pesar de que acetizaba un poco. Bueno, otra curiosidad en forma de botella.

Delicioso también el François Pinon Vouvray Moelleux 1er Trie 1989. Un vino de esa zona del Loira que tan bien sienta a la Chenin Blanc, uva de las apasionantes para el que escribe. Este Pinon era intenso, largo, aún joven…lástima que no tenga más botellas pero realmente algún día me gustaría hacer una sesión de este tipo de vinos con años y diferentes botellas a la vez. Vouvray y Montlouis…tan cerca, tan diferentes…¡tan bonitos vinos!

Y casi que vamos a terminar el mes como empezamos. Con burbujas. Es un champagne medio el Marc Hebrart Rosé Premier Cru de Mareuil-sur-Ay pero en ese equilibrio en el que no destaca nada hace que todo esté bien sintonizado. Creo que lo importa Coalla Gourmet y yo me lo encontré al quedar con un amigo “sarmientero” en ese rinconcito de Lavapiés que es la Vinoteca La Fisna (C/Doctor Fourquet, 30). La verdad es que ya les he hablado de esta tienda pero se la  vuelvo a recomendar. No tiene muchas referencias pero ya saben que no por tener un catálogo bestial es más interesante. Buenos champagnes, interesante selección de blancos secos, tintos nacionales, tintos extranjeros (principalmente de Borgoña), generosos…Recomendable.

Bueno, un último apunte…y ya les dejo por unos días. También se ha bebido Borgoña como suele ser habitual pero en breve sabrán por qué no se lo cuento aquí.

Terminen de pasar bien las vacaciones si aún siguen, empiecen bien el curro si lo tienen, y ante todo tengan salud y sean felices.

Les dejo con un video de algo que me produce el mismo disfrute que una botella de vino rico compartida con buena gente.

Un saludo

…………………………

The Show Must Go On (Queen)

Amigos…apúntense.

El 29 de Septiembre hay una “Masterclass” por parte de Sarah Jane Evans MW (lo de MW es fundamental, aunque no sé si es que se refiere a sus siguientes apellidos) a partir de la cual el objetivo es comprender perfectamente los vinos de España.

Para ello, las propuestas son:

  •  
Finca La Colina Verdejo, Vinos Sanz 2009 O Fournier, Spiga, Ribera del Duero 2005
Gomariz X, Ribeiro 2008 Bodegas Palacio, El Portico, Rioja Crianza 2007
Petalos, Bierzo 2008 Baigorri Garaje, Rioja 2005
Campo Eliseo, Toro 2004 Casa Gran del Siurana, Gran Cruor, Priorat 2006
Bodega Mustiguillo, Finca Terrerazo 2007 Gramona III Lustros, Cava 2003

Taberner, Cadiz 2007

  •  
 

 

Como ven, la presencia española de vinos del Marco de Jérez es apabullante, o de Riojas elaborados de forma que esa zona era conocida en el Reino Unido. Me encanta también el modelo de Ribera del Duero escogido, y parece ser que no hay vino para seleccionar de la región con más extensión de viñedo del mundo.

Me apuntaría a la “clase maestra”…pero ¿no les gusta más ver algo del Club de la Comedia, o escuchar a Mauricio Colmenero en la defensa patria que hace en la serie Aída?

Les dejo esto aquí por si quieren comentar algo. Si no lo hacen, lo entenderé perfectamente. Es simplemente por tenerles algo informados.

En fin, sean felices.

Un saludo

…………………………

The Show Must Go On (Queen)

Siempre he defendido que al igual que el mercado es similar para todos y la competencia es brutal para poner un vino en un lineal, las legislaciones que regulan el proceso productivo en sus prácticas más básicas también deberían ser iguales para todos. Esa igualdad la extendería a todos los ámbitos que puedan imaginar. Por supuesto que luego pueden existir particularidades, pero creo que los aspectos generales de las reglas del juego deberían ser iguales en todas las zonas.

Saco de nuevo este tema ya trillado porque estaba leyendo la revista Decanter en su formato on-line y me ha llamado la atención una noticia por la cual en Sudáfrica se están planteando la posibilidad de permitir que se añada agua al mosto, práctica no permitida en la Unión Europea ni en la legislación de la OIV. Se han pasado de alcohol y ahora dicen que echar agua es mejor que usar maquinaria. No me parece ni bien ni mal y no voy a valorar la práctica como tal, pero si se admite, que se admita en las regulaciones de todos los sitios. Y si no se admite, que no se admita ni aquí ni s eplantee su uso en la Conchinchina.

Lógicamente se están pensando si esto podría afectar a sus exportaciones a los países europeos. Pues lógicamente, debería ser así. Si usted ha hecho una especie de “práctica desleal enológica”, igual hay que hacer una “práctica desleal comercial” para evitar que los vinos compitan de forma similar en un mercado determinado ya que su igualdad productiva básica no existe.

O jugamos todos igual, o no jugamos…

Pronto empieza la Liga…el juego. Veo todo blanco 🙂

Les dejo con otro tipo de “reglas” más marchosas…disfrútenlo porque me parece delicioso

Un saludo

…………………………

The Show Must Go On (Queen)

No, no les voy a hablar del maestro Hitchcock esta vez ni de cómo esos pajarracos atacaban a la buena suegra de Antonio Banderas en aquella película mítica.

Tampoco voy a parecerme al difunto Félix Rodríguez de la Fuente para defender cómo el águila imperial planea sobre esas dehesas o el buitre leonado devora a la presa cual ave carroñera en busca de alimento.

Mi idea es hablarles de unos pájaros en lata (espero que los ecologistas no se me echen encima)

Hace pocos días me reuní con unos amigos en Logroño que venían de visita desde un pueblecito llamado Villalba de Duero, en la provincia de Burgos. Habían estado viendo la Fonda del Prado y sus excelentes preparaciones en torno a perdices, faisanes, pintadas, codornices…Como ven, pájaros, que vienen preparados en unas latas excepcionales listas para ser disfrutadas de una forma que no merece ningún miramiento, es decir, ¡a saco!

Gracias a su generosidad, pude dar cuenta de una perdiz escabechada que me supo deliciosa. Carne jugosa para ser una perdiz, que se deshuesaba de una forma limpia y que invitaba a “volar” con ella en cuanto a placer gastronómico se refiere.

Lo dicho, no se lo pierdan si tienen ocasión de probar las, seguro, excelentes preparaciones con que nos muestran en esta casa. Pienso ir probando otra serie de pajaritos porque, si llegan a este nivel, el deleite está asegurado.

Avisados están.

Pronto les hablaremos de alguna serie de vinos realmente curiosa que hemos ido probando. Mientras tanto disfruten de las vacaciones si las tienen, y si no, disfruten igual.

Un saludo

…………………………

The Show Must Go On (Queen)

Hace unas cuantas calurosas noches estaba compartiendo cena y vinos con un amigo y entre todos los temas que iban surgiendo encima de la mesa apareció uno que realmente me pareció bonito.

Teníamos en la mesa algún vino hecho a base de Chardonnay y empezamos a hablar de cómo es posible que cepas con un perfil menos aromático (Chardonnay, Viura, etc) expresaran la procedencia, el suelo, el origen de una forma mucho más clara frente a cepas muy exhuberantes aromáticamente que pensamos que en sus vinos le imprimen un gran carácter varietal pero en donde en cambio es más difícil identificar realmente grandes diferencias de unas zonas a otras.

Y sí, les pondré algún ejemplo para que amigos más expertos y entendidos que yo en estas materias entren a debatir sobre ello. Concretamente estábamos bebiendo un Chablis, a base de Chardonnay que es una uva bastante mediana en cuanto a perfiles e intensidades aromáticas. Pero sí es cierto, y lo comentábamos los dos, que nos era mucho más fácil encontrar diferencias en vinos cercanos de esta uva, es decir, bebiendo por ejemplo un Puligny-Montrachet junto a un Chassagne-Montrachet o un Meursault. Comunas o pueblos juntas, una variedad…y múltiples matices, no ya sólo en la elaboración (que sería otro tema también) si no en caracteres varietales.

Recuerdo hace unos meses en Salamanca, probando 6 Premier Cru de Chassagne-Montrachet en el estupendo restaurante El Candil, elaborados todos igual y realmente vimos cómo había sustanciosas diferencias entre ellos y al final, con la aireación pertinente, parecía que teníamos en la mesa 18 vinos en vez de 6.

Diferente nos parecía, por ejemplo, encontrar tantos matices de zonas en variedades blancas mucho más exhuberantes (Gewurztraminer, Moscatel, Riesling) en donde el fuerte carácter varietal imprime a los vinos una personalidad muy interesante, pero quizá algo más homogénea si comparamos zonas, pueblos, o parcelas. Es decir, es como si el carácter varietal fuera tan fuerte que no dejara la trasparencia necesaria para expresar otra serie de matices.

Es decir, ¿encuentran tantas diferencias entre Rosacker y Hubacker, entre Hermannshöhle y Brücke, entre Hengst y Clos St. Landelin más lejos de la potencia varietal? Habiéndolas, que creo que las hay, a mi me cuesta más…

No digo, por el contrario, que unos vinos sean mejores que otros ya que no soy sospechoso de descorchar vinos alsacianos, alemanes, borgoñones, riojanos, etc.  pero ¿qué opinan ustedes? ¿A veces esa potencia varietal oscurece o enmascara otros factores? ¿Realmente es con el tiempo y tras pasar ese periodo fuertemente primario cuando todas esas posibles diferencias de zonas se aprecian aún más?

¿O son todo chaladuras nuestras?

Opinen…

Un saludo

……………………

The Show Must Go On (Queen)