Que me gusta el País Vasco es algo que creo que he dicho por aquí cientos de veces y alguna más. Sus gentes, sus paisajes, su gastronomía, su cultura popular…y también sus vinos. Porque en este último capítulo y, exceptuando aquí a la zona de la Rioja Alavesa a la que no me voy a referir en esta entrada, creo que se están haciendo algo mejor las cosas en aquello que siempre ha sido la bandera del vino de esta región como seña de algo particular: el txakolí.

Aprovechando un fin de semana que hacía buen tiempo, el pasado mes decidí hacer una ruta por una de las Denominaciones de Origen en las que se elabora este vino típico vasco (Getariako Txakolina, Bizkaiko Txakolina y Arabako Txacolina, referentes a las zonas productoras de Guipúzcoa, Vizcaya y Álava respectivamente) y que más desconocía: el txakolí en Álava.

Así como las dos primeras son zonas de influencia mucho más marítima por encontrarse en la propia costa vasca, la zona alavesa es más continental y con un clima algo diferente, quizá inviernos más fríos y rudos, veranos más cálidos y en definitiva…más contrastes. Creo, por lo probado, que a día de hoy y desde la más pura subjetividad, es en las zonas costeras donde el txakolí adquiere un mayor carácter para presentarse como un vino interesante.

Muchas bodegas ya se han convertido en grandes productoras (sobre todo en las Denominaciones más costeras), pero también quedan pequeños reductos que hacen cosas menos industriales y con un carácter más familiar.

Hay que decir que el Txakoli de Álava (Araba en Euskera) es la Denominación de Origen más pequeña del Estado español ya que cuenta únicamente con 46 hectáreas de viñedo plantadas aunque hay unas 60 hectáreas inscritas en la parte más noroccidental de la provincia, 6 bodegas y unas 300.000 botellas producidas (exceptuando claro está, las denominaciones de “vino de pago”).

Esas seis bodegas son:

Arabako Txakolina S.L (que elabora la mayor parte del vino de la región)

Agroturismo El Txakolí

Beldio Txakolina S.L.

Txakoli Gárate

Artomaña Txakolina S.L.

Okondo Txakolina S.L.

Digamos que mayoritariamente es la uva Hondarribi Zuri la cultivada (en torno al 70% de la superficie plantada) pero también hay algo de Gross Manseng, Petit Corbu y Petit Manseng, y hay algo de Betza por los tintos también, y es la zona de Okondo, Amurrio, Llodio, Aiara y Artziniega donde se ubica esta Denominación.

Sitúense en Amurrio, de fácil acceso desde la autopista AP-68 y muévanse por esta zona para poder disfrutar de unos vinos quizá algo menos punzantes desde mi punto de vista que sus vecinos de las Denominaciones más costeras, con un toque más graso, sin una excesiva profundidad ni complejidad pero con cierto carácter dentro de la botella.

No me disgustó ese Señorío de Astobiza que elaboran en Okondo, o el Beldui normal ya que el que pasa por barrica me pareció demasiado goloso y dominado por matices de la madera dentro de los que elaboran en esta bodega-caserío del siglo XVIII.  También elaboran un rosado que llaman “ojos de gallo” hecho a base de maceración con Hondarribi Beltza y que me pareció fresco, agradable, especiado y aunque algo ligero, no creo que desentonase frente a otras elaboraciones.

Más simplón me pareció el Mahatxuri que hacen en el Agroturismo a cargo de Txomin pero es de esos vinos que con un  aperitivo suave y mirando al monte puede uno liquidarse unas cuantas botellas. Vamos, simple y bello.

En fin, zona agradable de ver, no muy densa en cuanto a vinos ni bodegas pero recomendable para iniciarse en lo que es el txakolí más interior.

Supongo que, aunque la mayoría de la producción se vende forma muy local, los productores intentarán ir aumentando la cantidad de botellas producidas poco a poco y es ahí donde la competencia con sus vecinos del norte puede ser más fuerte. El tiempo lo dirá.

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

P.S. La imagen pertenece a una campaña promocional de los vinos de esta zona.

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