Interesante se ha presentado este pasado mes de mayo en cuanto a las pistas que podemos dar sobre lo que se ha descorchado. Muy buenos vinos se han disfrutado aunque también hay que decir que ha sido un mes en el que posiblemente también se han descorchado algunas de las peores botellas que he podido beber en los últimos tiempos. Y es que se ha bebido bastante, bueno y malo, pero bastante.

La cosa empezó con un titánico Pommard Clos de Epenaux 1996 de Comte Armand. Una Pinot Noir bien robusta, buena pero algo basta, sin ese toque de elegancia que ofrece en otras comunas. Pero lo bonito, para mí, es eso. Si en Pommard se hicieran Chambolle-Musigny…pues como que no. Aún así, pienso que este elaborador es de lasmejores opciones que uno puede encontrar en esta pequeña villa situada muy cerca de ese centro neurálgico de la vida borgoñona que es Beaune.

Le acompañó un no menos interesante Domaine du Moulin Cheverny « Clos du Mounel » que mostraba su aspecto primario sin ningún escondrijo detrás. Más accesible que el anterior y quizá más básico, pero a veces lo simple es lo mejor.

No debería olvidarme del disfrute que supuso la “confrontación” entre vinos del Jura y Jerez. No sé si han seguido la trama y debate originado en el foro La Sobremesa del Mundovino tras una jornada inicial de vinos del Jura que hicimos en el restaurante Piñera en Madrid. Pues bueno, nos juntamos algunas personas, esta vez en el local madrileño Cuenllas, y decidimos “matar” una serie de botellas. El resumen lo recogió perfectamente Luis Gutiérrez en el artículo:

http://elmundovino.elmundo.es/elmundovino/noticia.html?vi_seccion=5&vs_fecha=201005&vs_noticia=1274039272

¿Conclusiones personales? Pues como ya dije la comparativa no me parece muy acertada, pero sí es una buena excusa para juntarnos unos amigos, usar el sacacorchos y descorchar unas botellas. Para mi hay un tema fundamental y es el momento en que determinados vinos los pones en una mesa destinados a comer con ellos. En ese sentido, el tema del alcohol es importante…y hay vinos que son más agradecidos que otros en ese sentido.

No podría olvidarme del Marko 2008 que hacía mi amigo Oxer. Un txakolí un tanto extraño. Muy disfrutable pero sin saber muy bien si parece un txakolí o un vino con más peso, grasa, volumen. No sé si eso es bueno o es malo.

O esa especie extraña de Godello que me resultó el Madai 2008. Un vino tremendamente curioso, muy anisado en sus aromas principales y que jamás hubiera dicho que era de esa uva. No sé si eso es bueno o malo.

Ya comenté el descubrimiento que supuso el restaurante Mina en Bilbao como habrán podido leer en un post recientemente anterior a este. Pues repetimos en este mes…

La segunda incursión en este oasis bilbaino fue, si cabe, más impresionante aún que la primera y me reafirma que este descubrimiento para mi merece la pena. En esta ocasión el espectáculo vínico también complementó al culinario ya que llevamos un excelente CVNE Viña Real Gran Reserva 1970 y un Henri Gouges Nuits-Saint-Georges Premier Cru “Les Saint Georges” 1999.

Me impresionaron los dos vinos, cada uno en su estilo pero apabullantes en la boca, muy complejos en nariz y con ánimo de liquidar más botellas. Ambos fueron evolucionando mucho en la comida, especialmente el riojano que apareció mucho más apagado nasalmente. Y el Pinot…deliciosamente estructurado. Afortunadamente, muestra lo que creo que tiene que ser la zona en una de sus parcelas más importantes y en manos de un, para mi, excelente productor como ya he comentado en otras entradas de este blog. Sí, guarda podría necesitar…pero ese titanismo a veces resulta sumamente delicioso.

Respecto al menú…se lo detallo pero especial atención merece ese plato de yema de huevo. Sin duda, el momento más emblemático de mis dos visitas a Mina desde el punto de vista estomacal. Simplemente perfecto.

Txitxarro ahumado casero con pimientos rojos asados.

  

Ostra Gillardeau tibia con velouté de mar

Soufflé de bacalao y pomelo con Manzanilla y haba tonka

Begi haundi a modo de risotto

 

Yema de huevo de oca en salazón con pencas al azafrán y Martini blanco

Kokotxa de bacalao con dashi y alcachofas

 

Rodaballo acompañado de un caldo de senderuelas

Codorniz de Bresse asada sobre una crema de sus interiores y foie

  

Leche de caserío a la vainilla con frambuesa helada y avellana

Albaricoque con biscuit helado de cacahuete

Como ven, hemos vuelto a comer Mina y Álvaro no ha repetido ningún plato respecto a nuestra anterior visita. La verdad es que lo pasé genial de nuevo y ya estamos esperando volver. ¡Seguro que buscamos cualquier pretexto! Excelente café también.

Y como cena “canalla”…les dejo con una que hicimos unos cuantos “zumbados”. Maravillosamente interesante el disfrute que tuvimos en el restaurante Piñera de nuevo. Les intentaré definir los vinos con alguna apreciación personal corta…

Domaine de Bablut Cabernet de Anjou Rosé 1966: Podría pasar por un pacharán. Simple curiosidad…

Bairrado Branco 1994, Quinta da Bágeiras: Un misil en la línea de flotación. Impresionante.

Domaine d´Auvenay Puligny-Montrachet 1erCru “Les Folatières » 1990: Empezó muy bien pero al final se quedó un poco monolítico en café, toffes…

La Rioja Alta 904 Gran Reserva 1978: Bien pero oscurecido por una bestia de 1970

CVNE Viña Real Gran Reserva 1970: La bestia de la que hablaba

Bodegas Riojanas Viña Albina 1956: Tremenda y agradable sorpresa. Posiblemente más elegante que el 1970

Bodegas Riojanas Monte Real  1952: Rico y entero para mi,a pesar de cierto debatillo  sobre su estado.

Jacky Truchot Morey-St-Denis Premier Cru  “Les Blanchards” 2004: A más y a más

Huet Vouvray Le Haut Lieu Moelleux 1er Trie 1989: En lalínea de lo deseado y delicioso

Warre´s Porto LBV 1992: Fin de fiesta

Lástima el corchazo de libro del Henri Gouges Nuits-Saint-Georges Premier Cru “Vaucrains” 1991

Entramos en Junio. A ver qué nos depara.

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

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