Fue allá por 1996 o 1997 cuando tuve mi primer encuentro con un vino de este pequeño Domaine de Volnay. Grave error…a mis 20-21 años ya me habían seducido. ¡No me arrepiento oigan! Me dieron a probar un Volnay Premier Cru “Clos du Château de Ducs” y la impresión que me causó fue de extrema elegancia y finura a esos niveles. Se me quedó grabado el tema en “mi disco duro” y poco a poco he ido probando diferentes vinos que hacen en diferentes parcelas y los resultados siempre han sido muy satisfactorios, a todos los niveles.

 

Eso hace que lo sitúe en la cúspide de ese triunvirato mágico que existe en esta AOC (Marquis D’ Angerville, De Montille y Lafarge).

Este Domaine, como digo, se sitúa en la villa de Volnay, corazón de la Pinot Noir en la Côte de Beaune. Los Lafarge han hecho vino desde la Revolución francesa y han sido alcaldes de Volnay. Incluso Henri, padre de Michel fue registrador de los Hospices de Beaune.

Los Lafarge son pura historia de Volnay y por ello, de Borgoña.

La primera vez que hablé con Michel Lafarge me di cuenta del pie que cojeaba. Su primera pregunta fue: “¿Qué tal tus viñas?”. Son vignerons puros. Su preocupación y su conversación gira siempre sobre ello, lo cual concuerda con mi apasionamiento. Como nos decían en Beaune…”si alguien tiene un problema en la viña, ten seguro que pregunta a Michel Lafarge cómo solucionarlo”

Originariamente trabajaron para arrendadores de tierras, ya fueran eclesiásticos o aristocráticos. Poco a poco, desde 1800 fueron empezando a ser propietarios de pequeñas parcelas de viñedos. Así, por ejemplo, su antepasado Jean-Baptiste Gillette era dueño de Mitans en 1855. Su hijo adquirió una poción del Clos-des-Chênes hacia la mitad de ese siglo; y el Clos-du-Château-des-Ducs fue comprado por el abuelo de Michel unos años más tarde. Henri Lafarge compró el Beaune, Grèves en 1954 y Michel ha entrado en Pommard, Pèzerolles y en Volnay, Brouillard así como en diferentes Village.

En lo que sí han sido muy prudentes y han tenido mucha suerte ha sido a la hora de preservar la unidad de todo su viñedo. Cuando Henri Lafarge murió en 1967 su Domaine se podía haber dividido entre sus tres hijos. Afortunadamente, los hermanos de Michel no quisieron ser vigneron ya que uno ha trabajado como  manager de una firma de plásticos y el otro es director de una distribuidora de vinos en Lyon.

Lo mismo parece que va a pasar en la siguiente generación. Michel y su mujer Noëlle han tenido cuatro hijos, dos varones y dos mujeres pero solamente el mayor (Frédéric) está siguiendo las huellas de su padre. Frédéric nació en 1958 e hizo cursos de enología y viticultura en las escuelas locales además de trabajar en Champagne y en Château Palmer en 1976. Él y su mujer Chantal son los que están junto con Michel y desde 1978 son los que ya llevan realmente el Domaine.

Es un Domaine que empezó a embotellar en 1934 aunque vendían mucho a Négociants hasta que en la década de los años 60’s ya empezaron a vender todo el vino embotellado.

Actualmente el Domaine controla unas 12 hectáreas de viñedo de las que producen unas 60.000 botellas de vinos que expresan y reflejan perfectamente los diferentes terroirs de donde proceden. Para ellos todo comienza en el viñedo, son vignerons puros y duros y su rango de parcelas es impresionante.

Todo empieza en el viñedo. Michel fue uno de los que se resistió a superfertilizar sus viñedos en los años 60. También es bastante reticente en cuanto a clones ya que prefiere ir regenerando su viñedo a partir de material vegetal propio ya que dice que la mayoría de los clones son muy productivos.

Por otro lado, él está muy convencido de que para la Pinot Noir en muchos viñedos de Borgoña el mejor sistema de poda y conducción es el “Cordon Royat”, mejor que el Guyot, podando muy cortos los pulgares. La primera se basa en inclinar el tallo y dejar cortos los pulgares, mientras que en la segunda salen una o dos varas con 5-7 pulgares. Defiende el primero porque estima que el ratio piel/pulpa que se consigue en la Pinot es mayor

La vendimia puede ser controlada de forma más eficiente y como la fruta está bien espaciada, el riesgo de podredumbre es menor. Defiende las bajas producciones y las viñas viejas para producir fruta de gran calidad. Pocas veces se pasan del rendimiento mínimo establecido.

Vendimiar pronto cuando el tiempo es malo y tarde cuando el tiempo es bueno es lo que suelen hacer.

Cada vez están haciendo más viticultura orgánica, pero con racionalidad, sobre todo desde 1997

El portfolio de vinos y viñedos que tienen:

 Bourgogne Aligoté: Vino blanco hecho a partir de esta variedad, procedente de parcelas en las zonas bajas de Volnay.

Bourgogne passetoutgrain Rouge: Mezcla de Pinot Noir y Gamay que deben estar mezcladas en el campo con al menos un 30% de Pinot Noir.

Bourgogne Aligoté “Raisins Dorés”: Elaboran este vino a partir de unas cepas de Aligoté especiales por ser de una considerable edad: media de 65 años, con una maduración más tardía que lo normal.

 Bourgogne passetoutgrain Rouge “L’Exception”: Parecido al anterior Passetoutgrain Rouge pero aquí los porcentajes son 50%-50%

Bourgogne Pinot Noir: Vino genérico y que es delicioso, quizá para mi de los mejores que se pueden encontrar a este nivel en toda la Côte de Beaune.

Meursault: A veces, en los mejores años, hacen una Cuvée de Vendanges Selectionnées de este Chardonnay

Côte de Beaune Villages: Vino procedente de unas parcelas que controlan al sur de Meursault.

Volnay Village: Village hecho con las mejores parcelas de esta categoría en Volnay. Suelen tenerlo unos 16-18 meses en barrica. A veces hacen un Volany Vendanges Selectionnées.

Beaune Premier Cru “Gréves”: Son 31,33 ha y es uno de los mejores viñedos de Beaune ya que producen vinos bastante elegantes para lo que suele darse en esta Apelación. Suele dar bastantes aromas a ciruelas, con toque cárnico y buena profundidad.

Beaune Premier Cru “Les Aigrots” (Tinto y Blanco): Son 18,64 hectáreas (los Lafarge poseen 0,8 hectáreas compradas en 2005) cercano a la Montaña de Sainte-Désirée con exposición este para las viñas. Cae en el borde ya con Pommard por lo que se aprecia un estilo bastante más rústico y opulento que en el otro Premier Cru de Beaune.

Pommard Premier Cru “Les Pézerolles”: Son 5,91 hectáreas el total del viñedo y es uno de los Premier Cru más finos de esta Apelación, con bastante color, robustez pero bastante elegancia.

Volnay Premier Cru “Les Mitans”: Son 3,98 hectáreas (poseen ellos 0,8 hectáreas) que producen un vino bastante robusto dentro del estilo elegante que hay en Volnay.

Volnay Premier Cru “Les Caillerets”: Son 14,36 hectáreas de viña que producen uno de los mejores Volnay que pueden encontrarse, quizá menos estructurados que otros excelentes Premier Cru como Clos-de-Chênes pero muy elegantes y sedosos.

Volnay Premier Cru “Clos-du-Château des Ducs” (monopole de la familia): Son 0,57 hectáreas que producen un vino que puede mostrarse un poco tánico en su juventud pero con una suprema elegancia cuando envejecen y constituyen uno de los grandes vinos de Volnay.

Volnay Premier Cru “Clos-de-Chênes”: Son 15,41 hectáreas que producen el vino más completo de Volnay. Terciopelo, estructura, elegancia en mano del viticultor que tiene ahí las mejores viñas: Lafarge. Manejan aproximadamente 1 hectárea en este viñedo con cepas plantadas en 1950 y que se encuentran en la parte central del mismo junto a la carretera que corta el viñedo en dos y que va camino de Monthelie. Un Premier Cru que para mi podría tener categoría de Grand Cru en la Côte de Beaune. Es un vino que parece que tiene todo escondido pero está ahí: los taninos, la estructura, con gran profundidad y pureza, la fruta concentrada, complejo y con mucha armonía…y una gran elegancia y finura.

 

 

En cuanto a su filosofía de elaboración, los Premiers Crus los suelen vendimiar antes que los Village. Despalillan en torno al 80-100% (despalillan todo en las añadas peores ya que la madera de los raspones estará inmadura), dejando algunos raspones en añadas muy buenas para ayudar a prolongar la fermentación.

En casi todas las añadas suelen hacer una corta maceración pre-fermentativa (2-3 días). Usan levaduras indígenas ya que dicen que las comerciales no producen un vino tan bueno porque, paradójicamente, dicen que son demasiado efectivas y menos complejas. Fermentan en depósitos abiertos de cemento con una temperatura que oscila entre 30 y 32ºC, haciendo después otros 2-3 días de maceración post-fermentativa.

Aunque no hay dos añadas idénticas, como ya tienen mucha experiencia acumulada sí encuentran similitudes entre añadas y así pueden precisar cuánto macerar, cuánto prensar, si sangrar o no, cuánto deben bazuquear…Como dice Lafarge: “La única manera de mejorar la calidad es revisar lo que se ha hecho anteriormente y logrado con anterioridad para intentar superarlo”.

En general, los encubados duran unos 14 días.

Usan un 25% de roble nuevo aproximadamente, con tiempos de barrica entre 14-20 meses. Suelen hacer tres trasiegos: uno al meter a barrica, otro tras la maloláctica y otro antes de embotellar, y clarifican con clara de huevo, y rara vez se filtra.

Suelen embotellar por Abril y luego dan a los vinos unos 4-5 meses en botella antes de salir al mercado (suelen salir en el mes de Septiembre dos años después de la cosecha, sobre todo para Estados Unidos que lo demanda antes).

 

Me encanta la pureza de los vinos. Se lo decía a Michel, Frédéric y Chantal este mismo mes de Noviembre cuando estuve de nuevo en su bodega, esta vez probando los 2008 de las barricas y repitiendo algunos 2007 embotellados. ¡Qué diferente se mostraba el Clos du Château de Ducs del Mitans o del Caillerets!, ¡cómo se cerraba el Clos des Chênes para luego abrirse a la hora y media después y mostraba esa profundidad de la que es, para mi, mejor parcela de la AOC! No me digan que no es bonito…

Siempre es reconfortante recorrer la bodega con ellos, hablar de la viña, del porqué de las cosas, de la pasión que sienten por su trabajo. Y encima me siento reconfortado por ayudar un poquito a esta extraordinaria familia al traer sus vinos para acá, para los amigos y aquellos clientes que así me lo han demandado.

En esta foto pueden ver al gran Michel Lafarge dándonos a probar el Clos de Chênes y preguntando cómo fue el granizo de Mayo en La Rioja. Y mira que le dijimos que tenía que venir… :-). El de la derecha es un mosquito que se coló por ahí.

 

 

Muchos vinos disfrutados, y continuamos en ello. Que sepan que yo ya se lo advertí…Pureza en Volnay

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

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