Conocí a Jean-Christophe Vallet hace algún tiempo ya que coincidimos en Düsseldorf durante una edición de la feria vínica Pro-Wein. Me acerqué por primera vez a su stand y le dije: “Usted no me conoce a mi pero yo sí conozco a sus vinos”

Su cara delgada mostró un poco de sorpresa y lógicamente empezó a preguntar el ¿cómo? ¿cuándo? ¿dónde?, etc. Le extrañó que un español le hablara de sus vinos ya que aquí no se conocen mucho, pero hace algún tiempo y tras leer a varios escritores sobre vinos de Borgoña me picó la curiosidad de ir probando este Domaine desconocido por estas latitudes y así comencé a darme cuenta del valor que suponen. Y decidí apostar por ellos.

Vinos clásicos, bien definidos, con potencial de guarda, alejados de la parafernalia de los críticos de bombo y platillo, lo cual lo convierten en una de las casas con vinos interesantes y con una relación calidad/precio de las mejores que me he encontrado últimamente.

A partir de ahí, hemos estado en contacto continuo y la posibilidad de probar los vinos del Domaine que lleva junto a Bernard Vallet han sido más numerosas. La última en Julio del 2009 y la próxima, en unos días.

La historia de esta casa se remonta al siglo XIX cuando Pierre Bourée adquirió el edificio que actualmente ocupan, situado en la misma carretera N74 que une Beaune con Dijon.

 Como fechas importantes en la historia de la casa, hay que decir que en 1903 adquirieron el “Clos de la Justice”, parcela situada dentro de Gevrey-Chambertin pero en el lado teóricamente inferior en cuanto a calidad, es decir, en la margen derecha de la carretera N74 en dirección a Dijon.  Es una parcela vallada que demuestra un caso excepcional de cómo existe un buen lieu-dit a ese lado de la villa.

En 1922, Bernard Bourée sucedió a su padre Pierre y compró la parcela que tienen en el Grand Cru “Charmes-Chambertin” y le sucedió su sobrino Louis Vallet en 1945.  Fue Louis junto a su hermano François quienes dieron un impulso grande al Domaine y comenzaron la expansión comercial del mismo.

En 1985 compraron viñedo en Beaune Premier Cru “Les Epenottes” .En 1993 fueron adquiriendo más viñedo, entre ellos el Gevrey-Chambertin Premier Cru “Les Champeaux”

 Hoy en día lo dirigen Bernard y Jean-Christophe Vallet, y hablar con ellos dentro de su jardín interior (la foto) es siempre gratificante:

Es un Domaine con un portfolio de vinos extensísimo en donde parten actúan como negociants, teniendo solamente en propiedad 4 hectáreas de viñedo. Las compras que hacen no son de vino, si no de uvas en parcelas controladas por ellos, y luego lo vinifican ellos mismos. Las 4 hectáreas que poseen en propiedad se reparten entre las siguientes parcelas: Charmes-Chambertin Grand Cru, Gevrey-Chambertin Premier Cru “Les Champeaux” , Gevey-Chambertin Village “Clos-de-la-Justice” (monopole) y Beaune Premier Cru “Les Epenottes”.

 Charmes-Chambertin es una parcela de Grand Cru de Gevrey-Chambertin con una superficie total de 12,24 hectáreas. La producción media de los Bourée es de 3000 botellas/año (tienen 65 áreas de viñedo)

Gevrey-Chambertin Premier Cru “Les Champeaux”: Parcela que comprende 6,68 hectáreas. La producción media de los Bourée es de 2000 botellas/año.

Gevrey-Chambertin Village “Clos-de-la-Justice” (monopole). Parcela que comprende 2 hectáreas de viñedo al este de la N74. Es una parcela íntegramente vallada, comprada en los inicios del siglo XIX y que es propiedad exclusiva de la familia. Produce vinos con mucho carácter para ser un lieu-dit, al más estilo rústico de Gevrey-Chambertin. La producción media es de 12.000 botellas/año.

Beaune Premier Cru “Les Epenottes” es un viñedo de 7,69 hectáreas. La producción media de los Bourée es de 7500 botellas/año.

 En cuanto a su elaboración y crianza, son muy tradicionales y clásicos en sus métodos. Por ello, no despalillan los racimos y fermentan en depósitos de madera. Maceraciones cortas. La maloláctica la hacen en barrica. Actualmente la bodega cuenta con 400 barricas de las cuales en torno a un 10-15% son nuevas. Sus vinos pasan en torno a 18-24 meses en madera, dependiendo de la parcela, mientras que los blancos están 16 meses haciendo battonage no muy intenso durante el primer mes. No se suelen trasegar los vinos hasta su ensamblaje para embotellarlos por lo que a veces pueden salir ciertos aromas de reducción que necesitan aireación para disiparse.

Vinos muy clásicos, puros y elegantes en sus diferentes “terroirs”. Quizá les puedan parecer a algunos que están algo pasados de moda pero a mi me parecen vinos muy bien definidos.

Yo ya se lo dije.

La foto que les muestro es representativa de lo que solemos hacer cuando nos hemos juntado con Jean-Christophe: beber vino. Aquí le hemos pillado en plena ingesta y con el sacacorchos en mano (foto tomada en el restaurante de la familia, justo enfrente de la bodega: “La Table de Pierre Bourée”, en Gevrey-Chambertin)

Sus vinos, una fiesta, pues acabemos como tal:

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

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