noviembre 2009


No soy médico y entiendo poco de este tipo de “destripamientos” que te pueden hacer. Ver lo que hay por dentro de un cuerpo, de un ente, de algo…siempre es chocante pero no cabe duda que también hay que saber interpretarlo.

Pues oigan, que han hecho radiografías a los consumidores de vino.

Elijan lo que más les guste, me lo mandaron desde Agrodigital y ahí es la fuente de dónde sale este texto:

Tradicional, Trendy, Urbanita, hombres, mujeres… en España hay más de 22 millones de consumidores de vino, con diferentes gustos y hábitos. Un amplio crisol que el OeMV ha sometido a un profundo análisis para brindar al sector las claves para dar en el clavo y ofrecer lo que demanda cada uno

Con el objetivo fundamental de aportar información relevante a través de la investigación de mercados, para facilitar las ventas de las bodegas españolas y fomentar el consumo moderado de vino, el Observatorio Español del Mercado del Vino (OeMv) con la colaboración del MARM y de la Federación Española el Vino (FEV), presenta cuatro estudios que, en conjunto y por primera vez ofrecen una completa imagen del consumidor español de vino.

Del primero de ellos, ‘Caracterización del consumidor español de vino’, (’genoma español’), realizado por Ac Nielsen, destaca la cuantificación del consumidor y su clasificación en 6 grandes tipos de consumidores perfectamente diferenciados: Tradicional, Urbanita Inquieto, Trendy, Rutinario, Ocasional Interesado y Social. Una clasificación que permite profundizar en su análisis y determinar cómo son, cómo es su consumo, qué tipos de vinos prefieren y cómo se les puede abordar con la oferta actual y futura.

El segundo estudio, ‘El consumidor español de vino blanco’, realizado por Research International, incide en el cómo, cuándo y porqué del consumo creciente de este tipo de vino y cuales son sus debilidades y fortalezas frente a sus dos grandes competidores: el vino tinto y la cerveza.

El OeMv, también ha dedicado uno de sus estudios a uno de los nichos de mercado en continuo crecimiento, el femenino. ‘La mujer y el vino en España’, realizado por Datavin, cuantifica y analiza el volumen de consumidoras españolas de vino que, frente a la creencia generalizada de sus preferencias por los vinos blancos o rosados, muestra que seis de cada diez se decantan por el tinto.

Y por último, una mirada al futuro a través del estudio de ‘Tendencias e innovación en el consumo de vino en España’, realizado por GfK, en el que se muestra a un consumidor ilusionado, entusiasta y seducido por el mundo del vino, pero en el que hay un deseo latente por relajar el peso de la tradición y aceptar nuevas fórmulas que no impliquen ruptura con productos y ritos, sino que, aporten un punto extra de seducción.

Uniendo los resultados de estas cuatro investigaciones, se alcanza un profundo conocimiento de las características y hábitos del consumidor español de vino, y por tanto, de las posibilidades concretas de venta y promoción de las bodegas, distribuidores y establecimientos de restauración, para mejorar su posición ante ellos. Con este macro-proyecto, el OeMV cubre el importante déficit que existía tanto de información como de análisis sobre el consumidor español.

A ver si puedo conseguir los estudios para echarles un ojo. De todas formas, interpretar este tipo de radiografías siempre me cuesta bastante. Hablaré con los médicos.

¿Qué opinan?

Un apunte musical leve pero intenso, que le hagan una radiografía para ver lo que hay por dentro :-):

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

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Fue allá por 1996 o 1997 cuando tuve mi primer encuentro con un vino de este pequeño Domaine de Volnay. Grave error…a mis 20-21 años ya me habían seducido. ¡No me arrepiento oigan! Me dieron a probar un Volnay Premier Cru “Clos du Château de Ducs” y la impresión que me causó fue de extrema elegancia y finura a esos niveles. Se me quedó grabado el tema en “mi disco duro” y poco a poco he ido probando diferentes vinos que hacen en diferentes parcelas y los resultados siempre han sido muy satisfactorios, a todos los niveles.

 

Eso hace que lo sitúe en la cúspide de ese triunvirato mágico que existe en esta AOC (Marquis D’ Angerville, De Montille y Lafarge).

Este Domaine, como digo, se sitúa en la villa de Volnay, corazón de la Pinot Noir en la Côte de Beaune. Los Lafarge han hecho vino desde la Revolución francesa y han sido alcaldes de Volnay. Incluso Henri, padre de Michel fue registrador de los Hospices de Beaune.

Los Lafarge son pura historia de Volnay y por ello, de Borgoña.

La primera vez que hablé con Michel Lafarge me di cuenta del pie que cojeaba. Su primera pregunta fue: “¿Qué tal tus viñas?”. Son vignerons puros. Su preocupación y su conversación gira siempre sobre ello, lo cual concuerda con mi apasionamiento. Como nos decían en Beaune…”si alguien tiene un problema en la viña, ten seguro que pregunta a Michel Lafarge cómo solucionarlo”

Originariamente trabajaron para arrendadores de tierras, ya fueran eclesiásticos o aristocráticos. Poco a poco, desde 1800 fueron empezando a ser propietarios de pequeñas parcelas de viñedos. Así, por ejemplo, su antepasado Jean-Baptiste Gillette era dueño de Mitans en 1855. Su hijo adquirió una poción del Clos-des-Chênes hacia la mitad de ese siglo; y el Clos-du-Château-des-Ducs fue comprado por el abuelo de Michel unos años más tarde. Henri Lafarge compró el Beaune, Grèves en 1954 y Michel ha entrado en Pommard, Pèzerolles y en Volnay, Brouillard así como en diferentes Village.

En lo que sí han sido muy prudentes y han tenido mucha suerte ha sido a la hora de preservar la unidad de todo su viñedo. Cuando Henri Lafarge murió en 1967 su Domaine se podía haber dividido entre sus tres hijos. Afortunadamente, los hermanos de Michel no quisieron ser vigneron ya que uno ha trabajado como  manager de una firma de plásticos y el otro es director de una distribuidora de vinos en Lyon.

Lo mismo parece que va a pasar en la siguiente generación. Michel y su mujer Noëlle han tenido cuatro hijos, dos varones y dos mujeres pero solamente el mayor (Frédéric) está siguiendo las huellas de su padre. Frédéric nació en 1958 e hizo cursos de enología y viticultura en las escuelas locales además de trabajar en Champagne y en Château Palmer en 1976. Él y su mujer Chantal son los que están junto con Michel y desde 1978 son los que ya llevan realmente el Domaine.

Es un Domaine que empezó a embotellar en 1934 aunque vendían mucho a Négociants hasta que en la década de los años 60’s ya empezaron a vender todo el vino embotellado.

Actualmente el Domaine controla unas 12 hectáreas de viñedo de las que producen unas 60.000 botellas de vinos que expresan y reflejan perfectamente los diferentes terroirs de donde proceden. Para ellos todo comienza en el viñedo, son vignerons puros y duros y su rango de parcelas es impresionante.

Todo empieza en el viñedo. Michel fue uno de los que se resistió a superfertilizar sus viñedos en los años 60. También es bastante reticente en cuanto a clones ya que prefiere ir regenerando su viñedo a partir de material vegetal propio ya que dice que la mayoría de los clones son muy productivos.

Por otro lado, él está muy convencido de que para la Pinot Noir en muchos viñedos de Borgoña el mejor sistema de poda y conducción es el “Cordon Royat”, mejor que el Guyot, podando muy cortos los pulgares. La primera se basa en inclinar el tallo y dejar cortos los pulgares, mientras que en la segunda salen una o dos varas con 5-7 pulgares. Defiende el primero porque estima que el ratio piel/pulpa que se consigue en la Pinot es mayor

La vendimia puede ser controlada de forma más eficiente y como la fruta está bien espaciada, el riesgo de podredumbre es menor. Defiende las bajas producciones y las viñas viejas para producir fruta de gran calidad. Pocas veces se pasan del rendimiento mínimo establecido.

Vendimiar pronto cuando el tiempo es malo y tarde cuando el tiempo es bueno es lo que suelen hacer.

Cada vez están haciendo más viticultura orgánica, pero con racionalidad, sobre todo desde 1997

El portfolio de vinos y viñedos que tienen:

 Bourgogne Aligoté: Vino blanco hecho a partir de esta variedad, procedente de parcelas en las zonas bajas de Volnay.

Bourgogne passetoutgrain Rouge: Mezcla de Pinot Noir y Gamay que deben estar mezcladas en el campo con al menos un 30% de Pinot Noir.

Bourgogne Aligoté “Raisins Dorés”: Elaboran este vino a partir de unas cepas de Aligoté especiales por ser de una considerable edad: media de 65 años, con una maduración más tardía que lo normal.

 Bourgogne passetoutgrain Rouge “L’Exception”: Parecido al anterior Passetoutgrain Rouge pero aquí los porcentajes son 50%-50%

Bourgogne Pinot Noir: Vino genérico y que es delicioso, quizá para mi de los mejores que se pueden encontrar a este nivel en toda la Côte de Beaune.

Meursault: A veces, en los mejores años, hacen una Cuvée de Vendanges Selectionnées de este Chardonnay

Côte de Beaune Villages: Vino procedente de unas parcelas que controlan al sur de Meursault.

Volnay Village: Village hecho con las mejores parcelas de esta categoría en Volnay. Suelen tenerlo unos 16-18 meses en barrica. A veces hacen un Volany Vendanges Selectionnées.

Beaune Premier Cru “Gréves”: Son 31,33 ha y es uno de los mejores viñedos de Beaune ya que producen vinos bastante elegantes para lo que suele darse en esta Apelación. Suele dar bastantes aromas a ciruelas, con toque cárnico y buena profundidad.

Beaune Premier Cru “Les Aigrots” (Tinto y Blanco): Son 18,64 hectáreas (los Lafarge poseen 0,8 hectáreas compradas en 2005) cercano a la Montaña de Sainte-Désirée con exposición este para las viñas. Cae en el borde ya con Pommard por lo que se aprecia un estilo bastante más rústico y opulento que en el otro Premier Cru de Beaune.

Pommard Premier Cru “Les Pézerolles”: Son 5,91 hectáreas el total del viñedo y es uno de los Premier Cru más finos de esta Apelación, con bastante color, robustez pero bastante elegancia.

Volnay Premier Cru “Les Mitans”: Son 3,98 hectáreas (poseen ellos 0,8 hectáreas) que producen un vino bastante robusto dentro del estilo elegante que hay en Volnay.

Volnay Premier Cru “Les Caillerets”: Son 14,36 hectáreas de viña que producen uno de los mejores Volnay que pueden encontrarse, quizá menos estructurados que otros excelentes Premier Cru como Clos-de-Chênes pero muy elegantes y sedosos.

Volnay Premier Cru “Clos-du-Château des Ducs” (monopole de la familia): Son 0,57 hectáreas que producen un vino que puede mostrarse un poco tánico en su juventud pero con una suprema elegancia cuando envejecen y constituyen uno de los grandes vinos de Volnay.

Volnay Premier Cru “Clos-de-Chênes”: Son 15,41 hectáreas que producen el vino más completo de Volnay. Terciopelo, estructura, elegancia en mano del viticultor que tiene ahí las mejores viñas: Lafarge. Manejan aproximadamente 1 hectárea en este viñedo con cepas plantadas en 1950 y que se encuentran en la parte central del mismo junto a la carretera que corta el viñedo en dos y que va camino de Monthelie. Un Premier Cru que para mi podría tener categoría de Grand Cru en la Côte de Beaune. Es un vino que parece que tiene todo escondido pero está ahí: los taninos, la estructura, con gran profundidad y pureza, la fruta concentrada, complejo y con mucha armonía…y una gran elegancia y finura.

 

 

En cuanto a su filosofía de elaboración, los Premiers Crus los suelen vendimiar antes que los Village. Despalillan en torno al 80-100% (despalillan todo en las añadas peores ya que la madera de los raspones estará inmadura), dejando algunos raspones en añadas muy buenas para ayudar a prolongar la fermentación.

En casi todas las añadas suelen hacer una corta maceración pre-fermentativa (2-3 días). Usan levaduras indígenas ya que dicen que las comerciales no producen un vino tan bueno porque, paradójicamente, dicen que son demasiado efectivas y menos complejas. Fermentan en depósitos abiertos de cemento con una temperatura que oscila entre 30 y 32ºC, haciendo después otros 2-3 días de maceración post-fermentativa.

Aunque no hay dos añadas idénticas, como ya tienen mucha experiencia acumulada sí encuentran similitudes entre añadas y así pueden precisar cuánto macerar, cuánto prensar, si sangrar o no, cuánto deben bazuquear…Como dice Lafarge: “La única manera de mejorar la calidad es revisar lo que se ha hecho anteriormente y logrado con anterioridad para intentar superarlo”.

En general, los encubados duran unos 14 días.

Usan un 25% de roble nuevo aproximadamente, con tiempos de barrica entre 14-20 meses. Suelen hacer tres trasiegos: uno al meter a barrica, otro tras la maloláctica y otro antes de embotellar, y clarifican con clara de huevo, y rara vez se filtra.

Suelen embotellar por Abril y luego dan a los vinos unos 4-5 meses en botella antes de salir al mercado (suelen salir en el mes de Septiembre dos años después de la cosecha, sobre todo para Estados Unidos que lo demanda antes).

 

Me encanta la pureza de los vinos. Se lo decía a Michel, Frédéric y Chantal este mismo mes de Noviembre cuando estuve de nuevo en su bodega, esta vez probando los 2008 de las barricas y repitiendo algunos 2007 embotellados. ¡Qué diferente se mostraba el Clos du Château de Ducs del Mitans o del Caillerets!, ¡cómo se cerraba el Clos des Chênes para luego abrirse a la hora y media después y mostraba esa profundidad de la que es, para mi, mejor parcela de la AOC! No me digan que no es bonito…

Siempre es reconfortante recorrer la bodega con ellos, hablar de la viña, del porqué de las cosas, de la pasión que sienten por su trabajo. Y encima me siento reconfortado por ayudar un poquito a esta extraordinaria familia al traer sus vinos para acá, para los amigos y aquellos clientes que así me lo han demandado.

En esta foto pueden ver al gran Michel Lafarge dándonos a probar el Clos de Chênes y preguntando cómo fue el granizo de Mayo en La Rioja. Y mira que le dijimos que tenía que venir… :-). El de la derecha es un mosquito que se coló por ahí.

 

 

Muchos vinos disfrutados, y continuamos en ello. Que sepan que yo ya se lo advertí…Pureza en Volnay

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

Acaba el Wine Future que iba a ser la solución a todos lo males, el remedio contra la crisis, la nueva perspectiva…¡Ja! Lo que ya dijimos, milongas de la China. No notamos nada. El precio del pan sigue igual.

Unos cuantos vienen, sueltan su discurso, algunos se lo llevan calentito, y ya está.

¡Olé por los patrocinadores, contratistas y demás!

No voy a decirles nada más de este disparate en esta entrada porque me fastidia mezclarlo con cosas tan importantes como las que les contaré a continuación. No merece la pena.

Así que creo que lo mejor es seguir descorchando (estos días pasados fui a visitar a unos cuantos amigos borgoñones y el sacacorchos fue interesante…ya les contaré algo).

En esas estamos, y hoy es un buen día porque cumple años mi abuelo. Sí, el que bebe vino en la comida y en la cena, el que pide que sigamos descorchando a pesar de ser ya un nonagenario. ¡Manda huevos!

El día que haga crack, que lo haga con una copa en la mano. Mientras, que disfrute…Su nieto cree que se lo merece.

 Y como sé que le gusta…les dejo con un homenaje a su tierra. Ésa que yo también tanto amo, en parte gracias a él y a su difunta mujer, mi querida Amama (abuela)

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

Dice la Real Academia Española de la Lengua que un cacique es aquella persona que en una colectividad o grupo ejerce un poder abusivo.

Algo verdaderamente impensable que se diera en los tiempos en que vivimos pero no tan lejano en el tiempo histórico español, en donde algunos caciques han dominado determinado pueblos y/o regiones. El asunto que me lleva a hablar de ello es que no creo que esta forma de actuar haya desaparecido en el ámbito de la sociedad.

Caciques quedan. Unos cuantos.

Y sicarios, palmeros, pelotas, aduladores, y necios.

Estamos a una semanita del evento famoso llamado Wine Future Rioja. Ya saben todo lo que ha acontecido en el tema las personas que siguen el blog y los blogs amigos y por ello no me voy a repetir aquí.

Ya se vaticina el éxito del mismo. Sólo entiendo que pueda existir un resultado exitoso y es si dentro de unos meses se habla más y mejor del vino de Rioja (ya que es ahí donde se celebra) en el mundo y por ello aumentan las ventas. Si no es así (lo que ocurre es que poco de Rioja se hablará en esta especie de club que se han montado unos cuantos), este negocio de montar chiringos habrá sido un fracaso rotundo, a pesar del maquillaje que lo quieran poner. Eso sí, los cobros pactados se habrán hecho y alguien se irá contento a casa.

Pero volvamos a esos cotos en donde gobiernan caciques y hay palmeros del jijiji-jajaja para satisfacer el ego determinado. Pero oigan ¿tanto necesitan algunos ver su ego reflejado en el filo de las tijeras amputadoras? El problema es que estos patios de verduleras dominados por caciques se están convirtiendo en puntos de encuentros de alargamiento de penes, es decir, a ver quién la tiene más larga. Y en eso, yo firmo la retirada porque no me interesa.

Chulescas actitudes, movimientos internos buscando la autopublicidad, tiradas de piedras y demás son algunas de las actitudes que en estos patios vecinales o de colegio se están viendo. Pero ya saben que Oscar Wilde decía que lo único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el orgullo que le proporciona hacerlas.

Y qué me dicen de los cotos provinciales de algunos políticos y autoridades públicas…uf, se deben creer que la Edad Media aún perdura y son señores feudales.

Veo nerviosismo por todos los lados. Y gente que asoma su orgullo cacique de una forma entre garza, flamenco y pato mareado.

Si bebieran más…

Les dejo con algo de blues versioneando a Muddy Waters y me despido durante unos días (muy pocos) de ustedes.

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

Conocí a Jean-Christophe Vallet hace algún tiempo ya que coincidimos en Düsseldorf durante una edición de la feria vínica Pro-Wein. Me acerqué por primera vez a su stand y le dije: “Usted no me conoce a mi pero yo sí conozco a sus vinos”

Su cara delgada mostró un poco de sorpresa y lógicamente empezó a preguntar el ¿cómo? ¿cuándo? ¿dónde?, etc. Le extrañó que un español le hablara de sus vinos ya que aquí no se conocen mucho, pero hace algún tiempo y tras leer a varios escritores sobre vinos de Borgoña me picó la curiosidad de ir probando este Domaine desconocido por estas latitudes y así comencé a darme cuenta del valor que suponen. Y decidí apostar por ellos.

Vinos clásicos, bien definidos, con potencial de guarda, alejados de la parafernalia de los críticos de bombo y platillo, lo cual lo convierten en una de las casas con vinos interesantes y con una relación calidad/precio de las mejores que me he encontrado últimamente.

A partir de ahí, hemos estado en contacto continuo y la posibilidad de probar los vinos del Domaine que lleva junto a Bernard Vallet han sido más numerosas. La última en Julio del 2009 y la próxima, en unos días.

La historia de esta casa se remonta al siglo XIX cuando Pierre Bourée adquirió el edificio que actualmente ocupan, situado en la misma carretera N74 que une Beaune con Dijon.

 Como fechas importantes en la historia de la casa, hay que decir que en 1903 adquirieron el “Clos de la Justice”, parcela situada dentro de Gevrey-Chambertin pero en el lado teóricamente inferior en cuanto a calidad, es decir, en la margen derecha de la carretera N74 en dirección a Dijon.  Es una parcela vallada que demuestra un caso excepcional de cómo existe un buen lieu-dit a ese lado de la villa.

En 1922, Bernard Bourée sucedió a su padre Pierre y compró la parcela que tienen en el Grand Cru “Charmes-Chambertin” y le sucedió su sobrino Louis Vallet en 1945.  Fue Louis junto a su hermano François quienes dieron un impulso grande al Domaine y comenzaron la expansión comercial del mismo.

En 1985 compraron viñedo en Beaune Premier Cru “Les Epenottes” .En 1993 fueron adquiriendo más viñedo, entre ellos el Gevrey-Chambertin Premier Cru “Les Champeaux”

 Hoy en día lo dirigen Bernard y Jean-Christophe Vallet, y hablar con ellos dentro de su jardín interior (la foto) es siempre gratificante:

Es un Domaine con un portfolio de vinos extensísimo en donde parten actúan como negociants, teniendo solamente en propiedad 4 hectáreas de viñedo. Las compras que hacen no son de vino, si no de uvas en parcelas controladas por ellos, y luego lo vinifican ellos mismos. Las 4 hectáreas que poseen en propiedad se reparten entre las siguientes parcelas: Charmes-Chambertin Grand Cru, Gevrey-Chambertin Premier Cru “Les Champeaux” , Gevey-Chambertin Village “Clos-de-la-Justice” (monopole) y Beaune Premier Cru “Les Epenottes”.

 Charmes-Chambertin es una parcela de Grand Cru de Gevrey-Chambertin con una superficie total de 12,24 hectáreas. La producción media de los Bourée es de 3000 botellas/año (tienen 65 áreas de viñedo)

Gevrey-Chambertin Premier Cru “Les Champeaux”: Parcela que comprende 6,68 hectáreas. La producción media de los Bourée es de 2000 botellas/año.

Gevrey-Chambertin Village “Clos-de-la-Justice” (monopole). Parcela que comprende 2 hectáreas de viñedo al este de la N74. Es una parcela íntegramente vallada, comprada en los inicios del siglo XIX y que es propiedad exclusiva de la familia. Produce vinos con mucho carácter para ser un lieu-dit, al más estilo rústico de Gevrey-Chambertin. La producción media es de 12.000 botellas/año.

Beaune Premier Cru “Les Epenottes” es un viñedo de 7,69 hectáreas. La producción media de los Bourée es de 7500 botellas/año.

 En cuanto a su elaboración y crianza, son muy tradicionales y clásicos en sus métodos. Por ello, no despalillan los racimos y fermentan en depósitos de madera. Maceraciones cortas. La maloláctica la hacen en barrica. Actualmente la bodega cuenta con 400 barricas de las cuales en torno a un 10-15% son nuevas. Sus vinos pasan en torno a 18-24 meses en madera, dependiendo de la parcela, mientras que los blancos están 16 meses haciendo battonage no muy intenso durante el primer mes. No se suelen trasegar los vinos hasta su ensamblaje para embotellarlos por lo que a veces pueden salir ciertos aromas de reducción que necesitan aireación para disiparse.

Vinos muy clásicos, puros y elegantes en sus diferentes “terroirs”. Quizá les puedan parecer a algunos que están algo pasados de moda pero a mi me parecen vinos muy bien definidos.

Yo ya se lo dije.

La foto que les muestro es representativa de lo que solemos hacer cuando nos hemos juntado con Jean-Christophe: beber vino. Aquí le hemos pillado en plena ingesta y con el sacacorchos en mano (foto tomada en el restaurante de la familia, justo enfrente de la bodega: “La Table de Pierre Bourée”, en Gevrey-Chambertin)

Sus vinos, una fiesta, pues acabemos como tal:

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)