Mi segunda visita al país nipón y su capital vuelve a confirmarme lo diferente y fascinante que es aquel país.

 

Diferente por sus costumbres, su gastronomía, su organización…fascinante por su gente. Personas realmente educadas, agradables en el trato ya sea en asuntos profesionales como en aspectos más distendidos frente a un plato de carne, de sushi o tomando sake en algún lugar perdido de esa inmensa urbe.

 

 

 Pero centrándome en el tema vinícola por el que fui, apuesto por que deberíamos invertir en educación allí. Es decir, deberíamos involucrarnos en educarles en la cultura del vino ya que tienen ganas de aprender, de saber…pero las instituciones de este país se están empezando a dar cuenta ahora y ya vamos con demasiado retraso frente a otros.

 

En fin, de nuevo una experiencia muy gratificante.

 

Les dejo con una canción de Sinatra. El motivo…algún día se lo explicaré pero eran casi la 1.30 de la madrugada cuando tuve que coger el micro e intentar que mi voz se asemejara a “La Voz”. Evidentemente, tarea imposible…pero fue la despedida de este segundo viaje a Japón. Y el recuerdo fue grato.

 

http://www.youtube.com/watch?v=w25TylDyQBY

 

 

Arigato.

 

Sayonara.

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