abril 2009


Mi segunda visita al país nipón y su capital vuelve a confirmarme lo diferente y fascinante que es aquel país.

 

Diferente por sus costumbres, su gastronomía, su organización…fascinante por su gente. Personas realmente educadas, agradables en el trato ya sea en asuntos profesionales como en aspectos más distendidos frente a un plato de carne, de sushi o tomando sake en algún lugar perdido de esa inmensa urbe.

 

 

 Pero centrándome en el tema vinícola por el que fui, apuesto por que deberíamos invertir en educación allí. Es decir, deberíamos involucrarnos en educarles en la cultura del vino ya que tienen ganas de aprender, de saber…pero las instituciones de este país se están empezando a dar cuenta ahora y ya vamos con demasiado retraso frente a otros.

 

En fin, de nuevo una experiencia muy gratificante.

 

Les dejo con una canción de Sinatra. El motivo…algún día se lo explicaré pero eran casi la 1.30 de la madrugada cuando tuve que coger el micro e intentar que mi voz se asemejara a “La Voz”. Evidentemente, tarea imposible…pero fue la despedida de este segundo viaje a Japón. Y el recuerdo fue grato.

 

http://www.youtube.com/watch?v=w25TylDyQBY

 

 

Arigato.

 

Sayonara.

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Día X, presentación Y, cantidad de vinos para degustar libremente (o incluso pagando algo)…La gente acude, o no,…vinos, conocidos (o no), risas, parloteo, ji ji ji, ja ja ja, se habla de uvas, coupages, diferentes robles, etiquetas de aquí, de allá e incluso de más lejos, consumidores enterados, productores también, otros no tanto (ya sean consumidores o productores), algunos han leído cosas, otros no, pijos recalcitrantes, horteras sabiondos de lectura dominical de catas, consumidores que quieren conocer lo que haces sin ir de pavoneo, estudiantes que se interesan, ejecutivos que dicen que esto está de moda y que quieren aprender de vinos para luego en el Club de golf poder hablar mientras intentan meter la pelotita en el agujero (a falta de meter más otras cosas), abueletes simpáticos que siempre te recuerdan que en su pueblo también había vino y que ellos bebían en porrón, amas de casa, y así mucha jungla más.

 

Situación ésta que se repite muy a menudo a lo largo y ancho de la geografía española durante todos los meses del año. Unas veces son las propias bodegas, otras las distribuidoras, otras ferias locales, otras ferias regionales, ferias nacionales, o internacionales…Podemos pensar en múltiples formatos pero no cabe duda que hoy en día el acceso a un mayor número de vinos para el consumidor es más fácil. Y detrás de todo ello mucha gente “auxiliar” que vive de esto.

 

Y lo defiendo. Hay que llevar el vino a la gente. Acercarlo de la forma más natural que hay y ofrecerlo con un único fin: su disfrute. Nada de tecnicismos, nada de complicaciones, sin pedantería, pero con orgullo. Llevémoslo y hagamos a la gente partícipe de esta fiesta y de este modo de vida.

 

Pero curiosamente, esta facilidad para beber vino (y/o etiquetas) de una forma tan libre  no se ha traducido posteriormente en un aumento en el consumo per cápita como demuestra la tendencia a la baja en litros/habitante/año que venimos observando según las diferentes estadísticas publicadas.

 

Aumento de la oferta sin duda, la gente acude a todo este tipo de saraos más o menos profesionales, prueba, bebe, y luego no consume. A veces es lógico. ¿Para qué voy a comprar un vino de €€€ si ya lo he probado? Claro, los que pueden consumir ese tipo de vinos son como insectos que van de flor en flor. Un día pruebo esto, otro día otro, el siguiente día el del vecino, y así. Pero no hay consumo fiel. Ganas de probar, sí.

 

La gente está más informada, conoce más, lee más, pregunta más, visita más, se preocupa más…pero bebe menos.

 

Se me ocurre cierta similitud con el sexo pero la dejaré por ahora.

 

Se podrían añadir causas más o menos recientes que invitan al no consumo en abundancia como los abusivos precios que en muchos casos aplica el ramo hostelero ante un producto ya terminado y que no tiene que transformar, la “simpática” presencia de esos señores de verde con el aparatito y su sugerencia al soplo,…incluso también el agotamiento que producen ciertas elaboraciones en el maltrecho paladar de muchos aficionados entre los que me incluyo por cierta gordura y pesadez en los vinos (bueno, pero hay más dónde elegir). Y todo ello claro, unido a la vez al aumento tan abrumador de la oferta.

 

Vamos, un cocktail explosivo…mucho más peligroso que cualquiera que preparan en el siempre delicioso y recomendable Del Diego madrileño.

 

Supongo que habrá próximamente una contracción de la oferta (sería conveniente) para adaptarla a una demanda estancada. Y también creo que se ha llegado a una saturación, a un bombardeo continuo de ferias, presentaciones, festivales, guías, publicaciones y demás que debería pararse un poco para no agotar a tanto al consumidor que hay que cuidar  (me recuerda al tema musical, en donde antes era difícil que vinieran estrellas internacionales y que se celebraran grandes festivales de música, y cuando sucedía era un acontecimiento; pero hoy en día estamos agotados de tanto como hay). Por eso, no sé si igual sería recomendable hacer una paradita en todo esto. Un pequeño descanso, un…”vamos a reorganizarnos y hagamos las cosas bien para no machacar al consumidor”.

 

Claro, para eso pienso que hace falta paciencia. Las prisas en muchas cuentas de resultados no cuadra en todo esto. Hoy en día, hay mucho ESADE, IESE, IE, ESIC y demás titulados de Escuelas Internacionales de Negocios dirigiendo los proyectos bodegueros y a lo mejor no lo entienden. Pues creo que se equivocan.

 

Estamos quizá, ante un cruce de caminos que se puede tornar interesante en los próximos tiempos.

 

Y para ese cruce, en honor a Mr. Robert Jonson y versioneado por Eric Clapton, un blues con el que suelo disfrutar:

 

http://www.youtube.com/watch?v=iO2_LnlDdY4&feature=related

 

 

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

Por aqui hemos hablado de vinos variados, de música, a veces de viandas…placeres sensoriales todos ellos pero quería en este caso añadir a esa lista algo de lectura. De lectura que considero buena, de la principal que se ha generado en el pasado siglo XX y que ahora en el siglo XXI nos devuelve a un autor preocupado por muchos temas actuales.

 

El motivo es la publicación de la última novela de un escritor por el que siento especial predilección: David Cornwell. Igual por este nombre no les suena mucho ya que la fama le llega bajo el pseudónimo de John Le Carré.

Su última novela (“El hombre más buscado” y que no se la contaré para que la lean ) vuelve a poner en la escena literata al autor de excelentes tramas de espionaje cuando la Guerra Fría era eso: Fría.

Hace poco pude leer una deliciosa entrevista que le hicieron en su casa de Cornualles, al sur de Inglaterra, en la que hablaba de múltiples y variados temas:

http://www.elpais.com/articulo/semana/Le/Carre/fin/era/elpepuculbab/20090404elpbabese_2/Tes

 

Grandes momentos me ha dado este ex – agente del Servicio Secreto británico que decidió ser escritor hace ya muchos años. Algunos momentos se compartieron con diferentes copas de vino que se iba degustando mientras se devoraban las páginas de las tramas de Smiley frente a Karla, entre otras.

Género de espionaje del bueno.

Gracias John, o mejor, Thanks Mr. Cornwell.

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

Delia se escapa detrás de su mesa y te puede aconsejar desde algo de Chinon a un Sancerre loiriano , desde alguna sugerencia austriaca a unas burbujitas procedentes del Penedés o de Champagne, y así más. Un catálogo no muy amplio pero bien seleccionado, con vinos que se escapan de los canales mastodónticos de ventas y que puede empezar a convertirse en un pequeño pero delicioso oasis en las compras enológicas de Madrid si incluso apuesta por algún giro de tuerca.

 

www.lafisna.com

 

El trato que ofrece Delia, la propietaria de la Vinoteca La Fisna, se agradece ya que te aconseja, sabe lo que tiene (hoy en día es fundamental para vender, y aunque parece algo retórico y que se presupone, no es así), y se la ve con ganas de aprender y con un dinamismo encomiable. Cursos, actividades, catas,…no para. Y no la dejaremos que pare.

 

Y además, ¡qué carajo!…se ha incorporado a la Peña El Sarmiento. Fíjense en qué maremoto acaba de entrar.

 

Pues eso, un placer de tienda situada en la C/ Doctor Fourquet 30, a dos pasos de Atocha y del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, a la que ayudaremos y daremos ánimos las veces que haga falta.

 

Para despistadas, recomiendo el primer Sex-Shop femenino que se ha creado y que está muy cerca de la tienda.

 

Para despistados, y también despistadas, y en honor a un grande que se nos fue:

 

http://www.youtube.com/watch?v=nE3Ar4iRgqI

 

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

Alemanes organizados, franceses bien situados e identificables, italianos con buenos diseños y puestos por regiones que evita el que te despistes, austriacos a bloque en su hall aparte, un Hall 6 mezcla de cierto cajón desastre (España, Portugal, Chile, Argentina, Sudáfrica, USA…), una representación española cara y mal organizada…Vamos, todo sigue en orden, como siempre.

 

Me refiero a Pro-Wein 2009, macro feria vínica que ha tenido lugar en la ciudad alemana de Düsseldorf desde el pasado 29 al 31 de Marzo.

 

Desde aquí, a los señores de Wines from Spain de la Oficina Comercial de la Embajada Española en Alemania solamente decirles que se piensen muy bien hacia dónde quieren ir y en qué condiciones. Es hora de trabajar, señores míos. Pero de trabajar en serio, desde los estamentos más altos de la Administración hasta los niveles inferiores de las bodegas (por ejemplo, vi al señor Dönnhoff servir vino a todo tren, o a Bründlmayer, o a Bourée, o a Von Schubert -momento excepcional en esa mesita con él-,…pero eché de menos mayor presencia de elaboradores de bodegas españolas, representadas fielmente por preparados Directores de Exportación que hablan con excepcional desparpajo de las bondades de los vinos pero que son incapaces de distinguir cuándo un vino les sale con TCA o con un sulfhídrico de caballo a la hora de servirlo. Y claro, todo eso a pesar de que provenga de las excepcionales cepas centenarias tan habituales hoy en día y se usen las mejores tonelerías del mundo en ese tratamiento ebanístico.

 

Pues así, cual dinosaurio de movimientos lentos, pesados y fofos, y sin ningún tipo de evolución y dinamismo, me pareció la inmensa mayoría de la sección española. Unos bajo el paragüas del ICEX (por ejemplo, podías ver seguidos un stand de bodegas de  Jumilla, Rioja o Rías Baixas sin especificación alguna), otras bodegas bajo el paragüas de su Comunidad Autónoma (algunas de Castilla –León, Mallorca, Castilla-La Mancha, etc), otras a su aire en stands modulares. En fin, un magnífico despiporre.

 

Ánimo.

 

Entre lo probado, cosas curiosas y apetecibles: ese Kabinnet de Dönnhoff, el básicote delicioso de Foradori, Christmann y su vino tinto, ese Auslese de Maximin, algunos Barolos de Vietti, algo de Brocard, Drouhin, chenin de Joguet, y otras muchas que quedarán por ahí en algún punto de la retina para cuando uno se vuelva a encontrar con ellas.

 

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)