Tras el paréntesis (maravilloso por cierto) que supuso la visita a Santander (es como lo del famoso anuncio en el que te invitaban a tomarte un Kit-Kat) retomo el ciclo vegetativo de la vid que me dejé a medio terminar en pleno inicio del mismo con el “desborre”. Es en esta fase donde realmente se puede decir que empieza el ciclo en estado puro, ya que el desborre indica que las yemas, sus puntitas verdes, van apareciendo. Para ello, y para que se produzca, la temperatura acumulada desde el fin de la dormición de las yemas es fundamental y por tanto, la fecha de desborre varía mucho de unas zonas a otras. Por eso, en zonas frías esta etapa se puede producir en épocas donde las temperaturas todavía no son elevadas y existe un riesgo que luego comentaré y que puede producir más de un mal rato.

El desborre se produce paulatinamente y aprovechando la acrotonía de la vid (creo que comenté alguna vez esto), es decir, empieza a hacerlo por las yemas más alejadas. Lo normal es que para que se considere que la planta ha desborrado, lo hayan hecho al menos el 50% de sus yemas, lo mismo que se considera para otros estados vegetativos.

El asunto que más quebraderos de cabeza me produce es el riesgo que existan heladas en estas fechas y machaquen ese inicio de brotación en la planta. Lo que suelo hacer es actuar sobre la fecha de poda para intentar evitar esos daños por posibles heladas, ya que tanto podas muy tempranas antes de que se caigan todas las hojas, o hacer podas tardías incluso después del desborre suelen retrasar desborres posteriores. Existiría otra forma curiosa de actuar pero que por problemas legales se me impide hacer y es aprovechar esa acrotonía que comentaba que tiene la vid. A ver si consigo explicarme…

A mi el Consejo Regulador me permite 12 yemas/planta en la poda. Imaginemos una vid en vaso con tres brazos y dos yemas a cada lado tras la poda. En total serían las 12 yemas. Pero si por ejemplo, en vez de podar a 2 yemas pudiera podar dejando más yemas para que por la acrotonía brotaran las yemas superiores y se inhibieran las otras, si viene una helada se cargaría esas primeras yemas, podaría de nuevo y ya definitivamente dejando las 2 yemas iniciales que estarían intactas. Claro, el compromiso debería ser mantener esas 12 yemas finalmente…Y ahí, el pillaje de la gente puede tender al infinito…

En fin, lo mejor es que no hiele 🙂

Posteriormente al desborre, el pámpano iniciará una fase exponencial de crecimiento que se detendrá hacia el mes de agosto con el inicio del agostamiento como ya comenté. Hombre, puestos a pedir lo ideal sería que ese pámpano midiera sobre 1,20-1,30 metros pero como el suelo sea muy fértil a ver cómo controlamos el asunto.

Así, el pámpano se agostará y se convertirá en sarmiento, cambiando de color e irá acumulando reservas hasta que empezarán a caerse las hojas y finaliza el ciclo vegetativo.

Todo lo dicho puede verse alterado en función de las diferentes áreas geográficas y por supuesto de la elección de patrones o portainjertos que escojamos en aquellas zonas donde sea necesario, ya que hay patrones con ciclo más corto que otro, que son menos vigorosos y la maduración se ve adelantada en el tiempo.

Junto al ciclo vegetativo existe una superposición, que es el ciclo reproductor, de vital importancia para la vid y del que daremos cuenta próximamente. Ahí, todo lo referente a la producción de uva es lo que adquiere la máxima relevancia y veremos cómo las condiciones de más de un año son importantes para obtener un buen resultado.

Pero hasta entonces, sean buenos (lo justo) y disfruten (les dejo algo para que les ayude a esto último):

http://es.youtube.com/watch?v=3DXCHa9BYfE

http://es.youtube.com/watch?v=ruzwBbV2xwc

A mi me parecen mejor que Rodolfo Chikilicuatre pero vamos, sobre gustos…

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)
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