La vid se encuentra en pleno desarrollo vegetativo, son épocas en donde el crecimiento de hojas y pámpanos es fundamental para luego poder desarrollarse una correcta floración y maduración. Todo tiene su importancia. Pero ¿cuál es el ciclo vegetativo de una viña? ¿En qué cosiste?

En principio el viñedo tiene dos ciclos, el vegetativo (correspondiente a hojas, pámpanos, etc) y el reproductor (hace referencia a los frutos) que se solapan en diferentes fases.

Las fases del primero son claras y definidas, ya que tras la caída de las hojas empieza la vid un periodo de largo de reposo vegetativo, que se empezará a romper por el “lloro” aunque técnicamente no se considera esta etapa como el final del reposo. Posteriormente al “lloro” ocurre el “desborre”, que es el momento por el cual brotan las borras de las yemas y así se acaba el reposo invernal y comienza el ciclo vegetativo. Luego viene la etapa de “crecimiento” y posteriormente el “agostamiento” que durará hasta la caída de las hojas y así el pámpano se convierte en sarmiento (digamos que es madera de dos años), entrando de nuevo en la fase de reposo, a partir de la cual se repite de nuevo el ciclo.

Claro, estas fechas deben ser tomadas como meras aproximaciones, y referidas al Hemisferio Norte aunque existe múltiple variación de unas zonas a otras pero por concretar algo: Lloro hacia el 15 de Marzo, desborre hacia el 15 de Abril, detención del crecimiento hacia el 15 de agosto y caída de la hoja hacia el 15 Noviembre.

En el reposo vegetativo la planta empieza a encontrar unas condiciones climáticas que la son desfavorables y siendo medianamente lista, decide entrar en reposo sufriendo las yemas un proceso de dormición que es como si la planta sufriera un proceso de adaptación a esas condiciones más desfavorables. Esos mecanismos de dormición se van a generar mediante una serie de inhibidores del crecimiento de las yemas de la vid.

Así, sin abandonar el reposo vegetativo, la vid empezará a “llorar”, que no es otra cosa que la expulsión de agua y sales minerales por las heridas que la planta tiene de la poda. Es, digamos, savia bruta. Este lloriqueo de la vid (que puede llegar a ser de unos 5 litros por cepa) me indica que el sistema radicular ha empezado a activarse por fenómenos osmóticos y que más o menos se ha alcanzado una temperatura de 10-12 ºC (ya se sabe que cada patrón o portainjerto es distinto, pero siempre trato de hablar de una forma general).
Como ya he dicho, es principalmente savia bruta lo que se expulsa por lo que tampoco la planta sufre un debilitamiento intenso por este proceso ya que no es materia seca lo que se está eliminando.

Y este lloro cesará por la actuación de hongos saprofitos y por el inicio de las borras y brotación de yemas. Aquí se plantea una cuestión que a lo mejor a más de uno le ha podido surgir y es la relativa al movimiento de los líquidos que se produce dentro de la vid. ¿Cómo sucede esto?. La verdad es que existen dos teorías al respecto que se combinan entre ellas. La primera se refiere a la presión osmótica radicular, teoría que se relaciona con esta fase del lloro que he comentado, y es que el suelo es como si fuera una solución hipotónica y entonces pasa agua y sales a la raíz que tiene una solución hipertónica. La segunda teoría se basa en la presión vegetativa, es decir, en las fuerzas de tensión y cohesión existentes en donde la transpiración es el agente que causa el movimiento de líquidos en la vid y esa fuerza de tensión se prolongará hasta las raíces haciendo que se absorba el agua. A partir de aquí, se propuso una fórmula para calcular ese caudal de líquido de forma teórica:

Q = (P * D/L) * Constante; siendo Q el caudal, P la presión ejercida, D el diámetro del vaso y L la longitud a recorrer.

Así, se puede ver fácilmente que cuanto mayor sea L, más presión se debe ejercer para mantener un mismo caudal. Por eso, en las espalderas muy altas (en donde el denominador L es mayor) la sensibilidad a la sequía es bastante mayor.

En este sentido, es muy curioso observar como, por ejemplo, en el patrón 161-49C (ya hablaremos algún día de él) se originan unas fuertes invaginaciones al crearse mucha tensión, disminuyendo así el diámetro del vaso conductor y existiendo entonces cierto riesgo de muerte para la cepa al ser la tensión tan grande. Es lo que se conoce como folletaje o tirosis. Claro, para que se produzca esto debe existir mucha agua en el suelo y debe existir mucha transpiración que demande a ese líquido.

Continuaremos próximamente con el ciclo vegetativo…el desborre anda cerca. Pero tampoco hay que pasarse, pequeñas dosis combinadas.

Y ahora que se pone tanto de moda la música y su actuación en el vino, les dejo con una opción que me parece recomendable. No sé si para escucharla bebiendo vino, para ponerla durante su elaboración o para que. Me seduce para ambas cosas. Mírame, siénteme, tócame…¿lo dirá el vino también?

Un saludo
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The Show Must Go On (Queen)
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