Toda mi familia materna es del Athletic de Bilbao…¿Toda? No, queda un pequeño reducto que es la “oveja blanca” y que es el que suscribe estas líneas. Por eso, cada vez que se enfrentan estos dos equipos hay algo preparado en casa para festejar (bueno, en el fondo es una excusa) el encuentro. Me encanta ir discutiendo contra todos los familiares sobre lo merengón (apelativo cariñoso con el que se conocen a los madridistas) que soy mientras disfrutamos del partido, de algo de comida y por supuesto, de algo de vino. Debo decir que el Athletic también está en mi corazoncito…pero en segundo lugar. Por eso, cuando se enfrenta al Real Madrid no hay posible compasión que valga hacia los leones (apelativo con el se conoce al equipo del Botxo debido a la garra que siempre les ha caracterizado). Y ayer, sábado de diciembre de 2007 el Madrid visitaba San Mamés, “La Catedral”, el campo del Athetic de Bilbao (la verdad es que ver animar a esa afición en ese campo alguna vez que he tenido la suerte de acudir es realmente impresionante). Un partido clásico en la Liga. Y que no se pierda.

El resultado fue un magnífico 0-1 a favor del equipo madridista, por lo que se pueden imaginar lo bien que me lo pasé chinchando a todos mis familiares. Ellos disfrutaron también entre copa y copa.

Para los prolegómenos del partido decidimos dar cancha a unos ahumados con un Bollinger Special Cuvée. La verdad es que no será el mejor champagne del mundo pero siempre me resulta muy agradable de beber esta cuvée básica de la Maison. A mi hermana en cambio le gusta bastante (y no es muy gustosa en general de los productos de Baco) y creo que la vino bien para olvidarse un poco del espectáculo lamentable que suele ofrecer su equipo :-))))) (es broma). Apareció con un color amarillo pajizo, burbuja fina y abundante. La nariz es clásica, con notas cítricas, fruta blanca fresca y suaves toques de pastelería y almendra. En boca el carbónico está bien integrado, entra muy sabroso, correcta acidez y un ligero amargor final y con cierta cremosidad. Perfecto para esperar el inicio del partido.

A continuación tenía preparado abrir algo blanco con historia (en honor a uno de los equipos) y qué mejor que acudir a la Riesling. Tenía abierto un Weingut Freiherr Zu Knyphausen Hattenheimer Wisselbrumnen Kabinett 1986 que estaba esperando ansioso a disfrutar de una victoria madridista. Un Rheingau de color dorado brillante, de una nariz intensa, flores secas, minerales, ciertos toques acaramelados y de hidrocarburos, piel de naranja y compota de manzana. En boca es delicioso, entra sabroso y es una explosión de sabores, de viveza. Largo y persistente. Postgusto floral y amielado. Magnífico

Con un surtidito de quesos sentó de maravilla. Final de la primera parte y tablas en el marcador. Pero pronto vendría el momento de Rutgerus Johannes Martinus Van Nistelrooy.

Teníamos preparados unos deliciosos txipirones encebollados para hincarles el diente en la segunda parte. Como el equipo local vestía a rayas rojas y blancas decidí sacar un vino tinto pero que no fuera de un color demasiado oscuro. Pues un Pinot Noir con añitos pensé. No sé si iría demasiado bien con los pequeños txipirones pero ¿por qué no?.

El Michel Lafargue Volnay “Clos de Chênes” 1978 tenía un color rojo parduzco, de media capa. Nariz muy intensa, aromas de fruta negra madura, hojarasca, hongos, un tanto de humedad inicial, muy terrosa, mineral y especiada. En boca está muy maduro, realmente soberbio, con una acidez exquisita, muy redondo, gran estructura, de nuevo sensaciones terrosas en el paladar, muy largo, con menos fruta que lo que aprecié en nariz dando paso a sabores más especiados y minerales. Delicioso.

Minuto 9 de la segunda parte: ¡¡¡¡Golazo de Van Nistelrooy!!! Ya solamente quedaba disfrutar de la Borgoña, de los txipirones y del partido, el cual ya no vería movido su resultado para mi satisfacción y para el desazón familiar.

http://es.youtube.com/watch?v=22DMzBDU76U

http://www.cadenaser.com/deportes/audios/gol-van-nistelrooy-athletic-0-real/sernot/20071208csrcsrdep_7/Aes/

Llegados al final del encuentro la alegría era plena por el resultado, por la satisfacción de los vinos tomados y por el haber pasado un buen rato metiéndome con toda mi familia. Imagínense cuando gana el Athletic (las menos) lo que me toca aguantar…:-))

Pues nada, a esperar la segunda vuelta con el Real Madrid-Athletic esta vez en el estadio madridista Santiago Bernabeu (lugar, por cierto, del que espero hablarles en los próximos meses pero por otros motivos menos futbolísticos y más Springstinianos) y que, como es costumbre, lo celebraremos gane quien gane.

Ah, lo mejor de todo es que por la parte paterna son del Barcelona. Imagínense la isla solitaria que soy. Y si supieran lo que me divierto…

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

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