Hace unos meses surgió la idea de realizar catas conjuntas entre la gente de Iberoamérica que disponemos de un blog dedicado al mundo vitivinícola en castellano. El nombre asignado fue “Iberoamérica en cata” y, no habiendo podido participar en las dos primeras ediciones, Baba O´Wines quería estar presente en la tercera.

En esta ocasión el amigo Manuel Camblor nos proponía catar un vino que exprese lo que nosotros entendemos como “terroir”. Esta propuesta llevó a un interesante debate en su blog (La otra botella) porque siempre ha sido un concepto que ha creado multitud de discusiones y de opiniones generadas.

Sin machacar demasiado a la cartera decidí acudir a la zona que, para mí, expresa mejor el concepto de “terroir” que no es otra que la Borgoña, zona tan alucinante como decepcionante en multitud de ocasiones, y más concretamente acudí a escoger un vino de Givry.

Givry pertenece a la Côte du Chalonais, mucho menos afamada que otras zonas de Borgoña pero que desde mi punto de vista ofrece también vinos atractivos y a unos interesantes precios para aquellos que se aproximan a esta región francesa. Como en casi la totalidad borgoñoña la variedad pinot noir es la esencia de sus vinos tintos y en esta ocasión Domaine Joblot ofrecía su 1er Cru Clos de la Servoisine de la añada 2004.

Quizá este elaborador tenga la fama de hacer lo vinos más opulentos en la región de la que hablamos pero este 1er Cru probado no ha destacado por ese carácter si no por su sutil elegancia.

Ha presentado un color rojo granate de media capa, con la parte del ribete ligeramente más evolucionada. En nariz ha mostrado muy buena intensidad, con aromas bastante terrosos, ahumados, recuerdos de ceniza e incluso un fondo ligero de humedad. Se podría decir que casi huele a tierra mojada en su primer momento. Con estancia en la copa y aireándose un poco los aromas sutiles a violetas, frutillos rojos y ligeros balsámicos van apareciendo dando al conjunto una elegancia que me ha gustado y cierta complejidad.

Cuando nos llevamos el vino a la boca la entrada es sabrosa y vemos que desarrolla una excelente acidez con un tanino bien pulido, sedoso, haciendo agradable el paso por nuestras encías y mostrando solamente al final atisbos de su paso por la barrica. No se impone la madera al vino como sucede comúnmente hoy en día en infinidad de vinos en los que parece que estás bebiendo restos de un gran trabajo de carpintería y ebanistería.
Los 13 grados de alcohol están bien integrados y equilibrados con esa buena acidez y con un tanino bastante amable dando un conjunto bastante redondo bebible a día de hoy.
El vino tiene una persistencia media en el postgusto dejando de nuevo sensaciones florales y ese toque ahumado y terroso que percibí inicialmente en la nariz.
Interesante esta propuesta de Joblot como la idea de hacer estas catas entre todos los que participamos de un blog de características vitícolas. Me parece que Carlos y su Roco&Wines coge el testigo. Esperaremos con interés a ver qué nos propone.

Un saludo

The Show Must Go On (Queen)
————————————————————————————————
Life is too short to drink bad wine
Anuncios