julio 2007


Supongo que hablar de Ampelografía (del griego “ampelos”-vid y “grafos”-clasificación) en profundidad puede aburrir a propios y extraños y se necesitaría la presencia de algún buen ampelógrafo para concretar muchos aspectos, pero sí creo que podría ser interesante hacer un breve y somero resumen de, por lo menos, las características principales de las especies que luego darán a los diferentes patrones o portainjertos que se usan hoy en día en la viticultura (salvo en aquellos casos en donde la plantación está a “pie franco”).

Digamos que todo parte de la Serie Central de las Euvitis Americanas en donde tenemos a la Vitis Riparia, Vitis Rupestris y Vitis Berlandieri como variedades principales a partir de las cuales, y por diversos cruces, se obtienen la mayor parte de los patrones (igual algún día los explicamos con calma para ver cuáles usar y según qué condiciones) usados hoy en día. La Vitis Vinífera es una especie perteneciente a las Euvitis Europeas.

Las características de esas tres Vitis americanas son fundamentales porque definirán el comportamiento de los patrones luego usados. Así, la Vitis Riparia pura suele presentar un sistema radicular bastante fino y poco potente, con un ángulo geotrópico (el que forma las raíces con las vertical del suelo) bastante grande. Por eso, digamos que es una planta para terrenos fáciles, que no tienen mucha caliza y que no sean excesivamente áridos. Es bastante resistente a la filoxera ya que presenta en torno a un 19 sobre 20 en la Escala de Ravaz que lo mide. Es importante decir que suele inducir precocidad al injerto por lo que reduce la duración de los ciclos vegetativos y así se adelantan maduraciones (interesante para zonas frías pienso yo, y un poco absurdo usarlo en zonas cálidas…por ejemplo manchegas).

La Vitis Rupestris pura suele ser bastante más tardía que la anterior, por lo que retrasa la maduración, y también resiste bien el ataque filoxérico, aunque como pasaba con la Riparia la resistencia a la caliza tampoco es excesivamente alta.
Pero los principales problemas que se han observado es que, por un lado, induce bastante corrimiento ya que es extremadamente vigorosa (imaginaros lo que puede suceder si se injerta con Garnacha) y, como ya dije antes, por otro lado alarga demasiado el ciclo de la vid pudiendo existir problemas con las maduraciones.

La Vitis Berlandieri pura es complementaria a las otras ya que presenta un ángulo geotrópico pequeño, con raíces de gran poder penetrante y, muy importante, resiste bastante bien la caliza activa que pueda existir en el suelo. Su principal problema es que arraiga bastante mal, pero combinándose con las anteriores o con otros casos pueden dar patrones interesantes.

Eso puede ser un tema interesante para otro debate, ver qué patrones comerciales se usan, de qué cruces e hibridaciones proceden, qué características tienen, etc…Todo llegará, estos meses veraniegos estamos casi con el cierre echado.

Por último, sí me gustaría decir cuatro cosillas de la especie que usamos como injerto o variedad sobre el patrón: la Vitis Vinífera.Es una Euvitis Europea, no Americana, muy sensible a la filoxera (de ahí el uso de patrones americanos) y a enfermedades criptogámicas pero en cambio es muy resistente a la clorosis si se planta en forma pura (sin patrón). ¿Cuántas variedades diferentes de Viníferas hay? Sinceramente no tengo ni idea, unos dicen que más de 5000, otros que más de 10.000…En cualquier caso, lo importante es su amplia aptitud de vinificación.

Así, con estas pequeñas notas podemos saber que realmente las vides que vemos hoy en día corresponden a dos plantas diferenciadas. Por un lado el tronco y raíces que es una especie americana y la parte aérea injertada que es la Vinífera (salvo en la excepción de pie franco ya comentada).

Y ahora nos iremos preparando para la tercera entrega Iberoamérica en Cata, en donde el amigo Manuel Camblor nos hace rompernos la cabeza para catar vinos que expresen terroir. Me encantan estos quebraderos de coco, siempre son mejores que ponerte a trasegar barricas.

Un saludo

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Life is too short to drink bad wine
Que no sea objetivo con el señor Bruce Springsteen entra dentro de mi lógica musical ya que es uno de mis artistas más admirados, sí, incluso de su denostado disco Nebraska en el que encuentro bastante profundidad y “alma. Canciones como Born To Run, Glory Days, Thunder Road, Cadillac Ranch y muchas más me han acompañado durante muchos años y a este señor debo agradecérselo. Recuerdo en un concierto de los años 80 cuando dijo “There were two unpopular things in my house, one was me and the other one was my guitar”. Genio y figura hasta la sepultura. Menos mal que luego las hiciste ambas populares para tus seguidores.

No será el guitarrista más puro, ni la mejor voz del planeta pero cuando se sube en un escenario es de esas personas que por sí solas lo llenan, haga lo que haga.
Tras verle varias veces con su grupo mítico de siempre, la E Street Band, incluso en solitario en alguna gira “unplugged” ahora tocaba dar una vuelta de tuerca más y verlo presentando un disco en honor a Pete Seeger, ese fantástico cantante folk y uno de los artífices de la “canción protesta”.
Para ello editó “We shall Overcome. The Seeger Sessions” y se lanzó con una macrobanda mezcla de folk y country a recorrer los escenarios del mundo. En Madrid aterrizó en la plaza de toros de Las Ventas hace algún tiempo ya, y ahora ha salido a la venta un doble CD y DVD con el concierto que The Boss ofreció en el mítico The Point en Dublín.
El set list aparece en la foto, con canciones de Seeger y propias versiones de Springsteen al que, por cierto, esperamos que vuelva pronto por tierras españolas con su E Street Band ya que nos apetece de nuevo escuchar Badlands, Jungleland o The River en directo. Según rumores, este otoño puede haber cositas nuevas que las esperamos con muchas ganas.


El atreverse, cuando a estas alturas de la película ya no tiene que demostrar absolutamente nada, a hacer un disco de este tipo y de este calado demuestra una vez la coherencia, independencia, pureza y compromiso que siempre ha seguido la trayectoria del rockero de New Jersey.

Perfecto para pasar unas buenas horas escuchando canciones en un tono alegre y desenfadado, con un público entregado ante un músico y una banda magníficas, que te hacen sentir en este caso como si estuvieras en algún saloncito de un teatro con un aire familiar.

Y familiar también era la propuesta por la que el otro día decidí combinar unas deliciosas kokotxas de bacalao al pil-pil con mi última botella de Henriot Brut Millésimé 1995. La unión entre la gelatina que suelta el bacalao con el champagne siempre me ha parecido francamente recomendable. Un champagne elegante y no muy potente, bastante floral y con matices cítricos y de frutos secos en su seductora nariz, y con una boca fina, elegante y bien equilibrada.

Sin más, placeres sensoriales: Baba O´Wines

Un saludo

The Show Must Go On (Queen)

La viticultura ha cambiado bastante como más o menos intenté explicar en las anteriores entregas pero ¿y la enología? ¿Qué evolución ha ido siguiendo? Antes de intentar ir viéndolo creo que sería necesario recordar que (como ya dije) las técnicas enológicas pueden ser intercambiables o copiables en espacio y tiempo, no así la viticultura, en donde intervienen una serie de factores que no son reproducibles de unas zonas a otras. Trataré de exponer algunos cambios que se han ido produciendo, estando o no de acuerdo con algunos, pero ese debate puede y debe ser posterior. Aquí solamente pretendo mencionar algunas evoluciones que se han producido.

Yo diría en primer lugar que pienso que la enología ha pasado (o debería pasar) de ser correctiva a ser previsora, al menos yo lo entiendo así. Y trataré de explicarme. Antes, la enología intentaba solucionar problemas sucedidos a posteriori pero ahora la clave es controlar al máximo la viticultura para que el problema no entre por la bodega. Por eso, pienso que hay que ir hacia una enología previsora. Para mí, creo que la enología debe ser un medio, pero no el fin por el cual corrijamos todos nuestros defectos vitícolas. Esto es fácil de decir pero complicado de desarrollar ya que hoy en día las técnicas enológicas son tan amplias que podríamos hacer casi siempre el mismo vino independientemente de la uva que tengamos. Así operan muchas bodegas pero no comparto en absoluto esta forma “industrial” de trabajar en donde las peculiaridades de la materia prima y de todos los factores que anualmente inciden sobre ella no se tengan en cuenta.

Si partimos desde el inicio del proceso digamos que la forma de vendimiar la uva ha evolucionado bastante. Hoy en día somos capaces de ver vendimias nocturnas para recoger la uva a bajas temperaturas, vendimias mecánicas como método de abaratamiento de costes y de mayor flexibilidad que la manual, vendimias manuales en cajas con cintas de selección posteriores en bodega, etc.…Vemos que las opciones son múltiples y su influencia también lo será. Todos apostamos por una vendimia manual si hablamos de “vino de calidad” pero a día de hoy no creo que nadie sepa distinguir en cata ciega si la uva de un vino se ha vendimiado a mano o a máquina, pero bueno, para explotaciones pequeñas y por ejemplo en vaso no creo que sea rentable el uso de vendimiadoras mecánicas.

Hay que recalcar también que han mejorado mucho los procesos de transporte de la uva a la bodega, así como los mecanismos de refrigeración de las uvas antes de entrar en bodega. Hoy existen cámaras frigoríficas que son capaces de dar un choque térmico a la uva y que en zonas muy cálidas pueden ser recomendables, o la ya mencionada anteriormente vendimia nocturna.

Y qué decir del enriquecimiento de mostos. Cada vez más se ha ido a uvas sobremaduras, también se ha usado la congelación y prensado posterior (en Sauternes por ejemplo), o las chaptalizaciones (con azúcar, con mosto concentrado o con mosto concentrado rectificado), o concentraciones por evaporación a vacío (se calienta el mosto y se forma una especie de caramelo de mosto pero para evitar que se caramelicen los azúcares se crea vacío para que el agua se evapore a unos 30º C) o por ósmosis inversa a partir de un principio osmótico. Como vemos, multitud de opciones con costes muy diversos. Algún día igual entro a valorarlas aunque cualquiera que me conozca ya sabe mis opiniones acerca de estos equipos millonarios.

Si seguimos con el proceso lógico de elaboración hay que decir que también en la fase prefermentativa se han producido muchos cambios y avances. Por ejemplo, existen maceraciones en frío para extraer aromas, o hiperoxigenaciones para eliminar todos los polifenoles potencialmente inestables (luego se filtraría y se fermentaría), o la opción contraria de no oxigenar nada; o la flash-pasteurización a 72ºC durante 20 segundos, y también se han dado cambios en el uso del sulfuroso mediante fraccionamientos las aplicaciones del mismo.

Pero quizá un cambio fundamental en la evolución enológica es que se ha pasado de hacer enología de la pulpa a hacer enología del hollejo (ya vimos que era donde más compuestos nobles se alojaban). Por eso, los procesos de extracción de antocianos, taninos y precursores aromáticos han evolucionado y hoy en día existen enzimas pectolíticas para ayudar a extraer, se hacen maceraciones más largas, bazuqueos mecanizados, aplicación de la técnica de delestage, han aparecido nuevas formas en los depósitos de fermentación, existen maceradores rotativos y de cadenas, se han desarrollado bombas turbo metidas en el sombrero, existen depósitos volteables, etc.

Como vemos una vez más, multitud de opciones y cada una de ellas muy debatible. Al igual que las formas en que muchas fermentaciones se están regulando a base de levaduras seleccionadas por ingeniería genética y en donde existen multitud de opciones para modificar rutas metabólicas.

También cambios en los procesos de clarificación y estabilización se han producido, eliminándose prácticamente el hierro y cobre, elevando la higiene, aplicando microfiltraciones tangenciales o incluso electrodiálisis como alternativas desarrolladas.

También la centrifugación ha sido una técnica desarrollada sobre todo para vinos blancos, favoreciendo el hermetismo para que no entre oxigeno ni se pierda dióxido de carbono, evitando así oxidaciones no deseadas.

En la fase de prensado también se ha evolucionado hacia uso de presiones menores, uso de prensas que traten mejor el vino, uso de distintos programas de prensado en función del tipo y estado de uva, etc (prometo en un futuro atacar el tema de las diferentes prensas con cierta profundidad)

Las técnicas de descube (curiosa palabra que he visto escrita en multitud de ocasiones con “b” y con “v” pero que en el diccionario de la RAE cuba viene escrita con “b” y cuva no existe) también han evolucionado, existiendo hoy en día depósitos autovaciantes, eliminaciones de sinfines, uso de carrillos para el transporte de la pasta, recuperación del descube directo a barrica para realizar la fermentación maloláctica en la misma, etc.

Y qué decir del proceso de crianza del vino. Multitud de cambios se han originado. Hoy en día cada vez se usan robles de más variadas procedencias, existen diferentes capacidades y formas de los recipientes de madera a usar, diferentes grados y técnicas de tostado del roble, uso de virutas y extractos (roblina, ácido gálico, etc.), se han ido climatizando las naves de crianza, controles de ventilación, controles de tricloroanisoles a partir de empresas certificadas, etc.

Los trasiegos también se han mejorado con el empleo de bombas que tratan mejor al vino, o de elevadores hidráulicos para evitar bombeos, etc.

Se ha avanzado en la limpieza y desinfección de las bodegas (hormigones revestidos de resinas epoxy, uso de acero inoxidable, etc), así como en las formas de climatización (con aire, agua, mixtos), en el empleo de gases inertes (nitrógeno para desmangar mostos por flotación o para conservar vinos en una atmósfera inerte, o el dióxido de carbono para conservar mostos), en el tratamiento de residuos y aguas residuales (reutilizaciones de raspones y pepitas, extracciones de enocianinas como colorantes naturales, etc), avances en los sistemas de seguridad con diferentes dispositivos, mayor preocupación por la presencia de aminas biógenas, empleo de resinas de intercambio iónico como resinas insolubles para intercambiar iones con una solución acuosa, etc.

Cambios en las etiquetas, formatos múltiples de botellas, evoluciones en la forma de taponado con la aparición de sintéticos, variedad de envasados (bag in box, vidrio anti rayos ultravioleta, tetra-brik, latas, etc) son evoluciones que se han ido produciendo en el mundo enológico con relativa rapidez para atacar a los diferentes mercados.

Llegados a este punto de agotamiento técnico quería poner en cuestión una diferencia legislativa entre las leyes europeas y las existentes por ejemplo en los Estados Unidos de América. En Europa, todo lo que no está expresamente autorizado en el Reglamento está prohibido, pero en Estados Unidos todo lo que no está expresamente prohibido y no atenta contra la salud está permitido. Observen la diferencia y si tienen tiempo, piensen un poco sobre ello. Es muy curioso.

En definitiva podemos ver que se ha ido produciendo una mecanización de los procesos productivos, pero recapacitando un poco tras releer toda la parrafada que he soltado creo que debo concluir con lo que para mi debe ser la enología: uso de técnicas que respeten lo máximo posible a la uva y al vino. El empleo de la técnica de una forma RAZONADA no está reñido con la obtención de vino de calidad pero no queramos suplir con la técnica nuestras propias carencias y luego hagamos que la gente se lo crea. He visto barrabasadas en donde daba igual meter una uva que otra porque el machaque iba a ser tan radical que al final el vino siempre salía igual. Triste pero real, nombres y fraudes que los sufrimos nosotros, los consumidores.

Y no tan triste es el disco del que hablaré en la próxima entrega. Fue una tarde interesante: disco, vino y algo para llevarse a la boca. En resumen, placeres sensoriales: Baba O´Wines

Un saludo

The Show Must Go On (Queen)
Siguiendo con esas impresiones en los cambios que se han ido produciendo en el viñedo quiero destacar el uso cada vez más generalizado de mano de obra de fuera de las explotaciones, poco especializada y con un costo importante. Sabemos que hoy en día las jóvenes generaciones no quieren trabajar el campo y eso se nota. A ver si las nuevas propuestas legislativas del sector abogan por favorecer el acceso de los jóvenes a la agricultura (con los 31 recién cumplidos…no sé si ya soy joven o no :-))

Otro aspecto que considero interesante y que daría para un largo debate es el uso generalizado que se viene haciendo de los herbicidas. Sí es cierto que han provocado un descenso en los costos de cultivo pero a cambio, han ocasionado fitotoxicidades en la viña e incluso inversiones en la flora ya que se crea nueva flora resistente. Por eso, es posible que cierta cautela en este punto debiera haberse tenido en cuenta, EMHO.

Además, cada vez se han ido usando productos fitosanitarios más eficientes y específicos. En este sentido, las empresas que los suministran han ido evolucionando rápidamente pero existe el problema de siempre: mucho abuso se ha producido y veremos las resistencias y residuos creados.

Y qué decir de la evolución que ha tenido la mecanización en el campo. Ha sido evidente la continua especialización: atomizadores, sulfatadoras, vendimiadoras, podadoras, deshojadoras…Claro, el problema de esto es que con el tamaño medio que puede existir de las parcelas aquí, pues no sé si realmente es interesante tan magnas inversiones. Lo que sí ha ocasionado este aumento de maquinaria en la viña es una reducción de las horas de trabajo en el viñedo, así como los tiempos de traslado al viñedo.

Y más evolución con desarrollo de protectores plásticos, mejoras en las técnicas de preparación del suelo, aparición de técnicas moleculares para identificar variedades, desarrollo de la ingeniería genética (ya hablaremos algo de esto más adelante), etc.

Como vemos, la viticultura ha cambiado en muchos sentidos y seguirá evolucionando con mayor o menor rapidez. Esto, lógicamente, afectará a cambios en los tipos de vinos que se producen pero no solamente debidos a variaciones vitícolas, si no que evoluciones enológicas también se han producido e igual sería interesante analizarlas en alguna futura entrega. Pensaremos algo sobre ello.

Para contrarrestar esta larga explicación, qué mejor que pasar a la acción y al disfrute con un vino que apetece beber más y más ahora que llegan los calores estivales. Me refiero a una manzanilla que muchos ya conocéis: Las Cañas, perteneciente a la colección La Bota De…No la había probado todavía y he de decir que me ha dejado bastante asombrado. Presentaba un color amarillo bastante intenso y ligeramente untuoso. En nariz es una maravilla, intensa y compleja, transportándote al sur peninsular con los aromas de mar, volviendo a la tierra con aromas que recuerdan a los frutos secos, a flores blancas…Y una boca con más potencia que una manzanilla clásica, con una exuberante acidez que equilibra los 15 grados alcohólicos de una manera imponente y con un final salitroso magnífico e inacabable. Una verdadera joya.

Este vino lo he acompañado con dos manjares exquisitos. No sé si un jamón ibérico y un queso del valle del Roncal son las mejores armonías o maridajes (llámenlo como les venga en gana) para esta manzanilla pero me ha sabido a gloria.

Un vino emocionante.
Un saludo
The Show Must Go On (Queen)
Enlazando un poco con esas pinceladas evolutivas acerca de la viticultura que comenté en algún artículo anterior pienso que podría ser interesante ver qué cambios se han ido produciendo poco a poco en el cultivo de la vid. Intentaré centrarme un poco en la zona que mejor conozco, Rioja, pero seguro que muchos de ellos son extrapolables a cualquier otra región vitivinícola mundial.

Lo primero que me viene a la cabeza, y ya lo he comentado en multitud de ocasiones, es la variación que se ha producido en la localización del viñedo. Esto lo considero fundamental ya que va a influir en mucha medida en la uva que se cultiva. Así, mientras antes la vid ocupaba multitud de suelos marginales, poco profundos, en ladera, pedregosos y pobres, hoy en día vemos que se han establecido multitud de parcelas de viña en suelos mucho más fértiles, más profundos y con una mayor capacidad productiva. Recuerdo haber conocido parcelas en donde se producían unas hortalizas maravillosas en las vegas de algunos cauces de agua dulce en las que hoy se asientan plantas de vid con rendimientos que gustarían a muchos cooperativistas, y por el contrario, qué decir de algunos pinares en esas laderas algo escarpadas existentes hoy en día y en los que no hace demasiados años se asentaban vides que hoy en día serían calificadas de reliquias. Claro que quedan restos de éstos últimos casos, pero menos de los que nos gustarían.

En segundo lugar se han producido bastantes cambios en el material vegetal usado. Hace relativamente poco se empezaron a seleccionar clones en función de su productividad (por ejemplo el 70 de Garnacha, muy diferente por ejemplo al 136 0 362 en donde la productividad es menor) y esto ha sido una de las causas que nos ha llevado a superproducciones no tan deseadas. Por eso, habría que buscar otros objetivos a la hora de hacer las selecciones clonales (que den más acidez en zonas secas, que tengan más precursores aromáticos si se va a producir vinos jóvenes, etc).

Además, un tercer punto interesante es que cada vez existe más viñedo joven (y encima ha venido subvencionado con ayudas públicas en los Planes de Reconversión de viñedo, en vez de usarse esas ayudas para mantener el viñedo viejo). Aquí habría que ver si la presencia de viñedo viejo es realmente un factor de calidad y una pregunta interesante ¿cuándo se considera que una viña es vieja? Son temas altamente debatidos y que hoy en día todos asumimos con una claridad inmediata pero he de decir, con la más absoluta sinceridad, que nadie nunca me ha demostrado científicamente que el simple hecho de tener viña vieja sea un factor de calidad.

Lo que sí he podido ir comprobando a través de la propia experiencia es que viñas de cierta edad son bastante menos productivas (lo que provoca una mayor síntesis de sustancias para la superficie foliar expuesta), tienen menos vigor, presentan un mayor equilibrio hormonal sin tanta auxina o giberelina (reguladores de crecimiento), consiguen tener más reservas de azúcares en forma de almidón en la madera vieja, alcanzan un perfil en cuanto a antocianos mayor y más estable, y además adquieren la maduración fenólica de forma más temprana. Por eso, sí puede ser tenido en cuenta como un factor de calidad, pero ya digo que son experiencias sin mucho contraste a nivel científico.

Supongo que el concepto de “viña vieja” deberá ir unido a otra multitud de factores que podemos englobar en el amplio concepto de “terroir” para obtener esa magna calidad que se presupone. No me imagino yo una gran calidad por el simple hecho de tener una viña vieja si luego la tengo en la típica parcela de maíz y regando con pivots para tener 20.000 kg/ha…

Y en cuanto a la edad, me gustaría poner unos datos de ciertas bodegas francesas que he podido recoger tras la compra de unos vinos en las mismas. Aquí, en España, parece que todo el mundo de repente tiene cepas de más de noventa años y claro, como festival del humor está muy bien, pero como realidad cierta es muy discutible. En cualquier caso: Château Angelus, Gazin, Duhart Milon Rothschild, Cos D´Estournel, Palmer, La Lagune, Beychevelle, Leoville Barton (por citar algunos) ofrecen datos que hablan de cepas de más de 35 años pero no sobre cepas centenarias…por eso, pongo en duda todo lo que rodea a este tema. En fin, haberlas…las hay, pero no tan abundantes como dicen, creo yo.

Otro dato curioso: Domaine de la Romanée Conti ofrece cifras para sus vinos Echezaux (cepas de 31 años), Grands Echezaux (51 años), Romanée St Vivant (33 años), Richebourg (39 años), La Tâche (46 años) y Romanée-Conti (52 años), todas ellas referidas respecto a la añada 2001.

Igual alguno pensaba que van con argumentos comerciales de cepas de 100 años…Lamento decepcionarles 🙂

Un cuarto punto que veo interesante en la evolución vitícola producida es la importante erosión genética que se ha ido produciendo. Así, por ejemplo, en La Rioja de 1912 se cultivaban en torno a cuarenta y cuatro variedades distintas y ahora existen prácticamente siete, aunque se están intentando recuperar algunas. Esta pérdida de riqueza vitícola se ve encima acrecentada con el empleo de, casi siempre, los mismos clones (por ejemplo el 43 y 51 de Tempranillo) y por el abuso excesivo que se ha producido a favor de la variedad Tempranillo y sus sinonimias.

Otro cambio que se ha ido produciendo es el paso de cultivar la viña en vaso hacia un aumento de la espaldera. No es que sea un mal cambio pero creo que hay que reflexionar algo sobre ello. La espaldera es más productiva que el vaso en los primeros años de crecimiento ya que en el vaso no existe sitio para las 12 yemas, pero sí en la espaldera al estar ya formado el cordón. Además, el vaso tarda más en entrar en plena producción y suele alcanzar menores techos productivos que la espaldera. Entonces…realmente vemos que se ha puesto cada vez más espaldera para obtener kilos y más kilos. Bien!!! Y ahora…excedentes. ¡Todos a llorar!.

Desde mi punto de vista la espaldera es realmente interesante porque permite disminuir el marco de plantación y así aumentar la densidad de plantas por hectárea (reduciendo la calle). El asunto es que esto no se ha hecho porque no se está plantando espaldera con marcos pequeños (y si encima tenemos las prohibiciones absurdas en cuanto a densidades máximas de plantación…pues así vamos).

Y ojo también con los costes que la espaldera ocasiona: atado, mantenimiento, etc…aunque sí es muy recomendable para vendimias mecánicas por abaratamiento de costes.

Un sexto punto importante sería el mayor nivel técnico en las explotaciones. Esto creo que es indudable. Cada vez existe más profesionalidad en el viñedo, más investigación vitícola, más información climática, patológica, etc. Bienvenido sea todo esto.

Otro punto evolutivo ha sido la desaparición paulatina de la vid como un cultivo asociado. Desde el punto de vista medioambiental esto no es positivo pero iremos viendo cómo se van readaptando las cosas…

El incremento de la superficie de viñedo en la que se utiliza el riego (racionalmente es recomendable) y las mejoras de las técnicas de control de la vid (por ejemplo con sensores que detectan las microvariaciones del diámetro de la planta) son técnicas que se han ido introduciendo y evolucionando poco a poco.

También me gustaría destacar el importante descenso que se ha producido en las densidades de plantación usadas. Existe un mínimo legal (en Rioja) de 2850 cepas/ha y un máximo de 4000 cepas/ha, cuando hay datos de que hacia 1900 existían del orden de 5000 cepas/ha como densidades muy normales. EL hecho de disminuir la densidad es grave ya que provoca un incremento del vigor unitario de cada cepa. ¡Bravo, más producción!. Por eso, soy un defensor de aumentar la densidad de plantación para tener más kilogramos de raíces por cada metro cuadrado de suelo, para tener más superficie foliar expuesta, para que exista menor vigor unitario por cepa, y en definitiva para que se produzca una mayor competencia entre cepas y así un mejor aprovechamiento del suelo.

Y el ejemplo a poner es fácil: uno puede obtener 10.000 kg/ha de rendimiento. Eso se puede obtener con 1000 cepas/ha o con 10.000 cepas/ha. En el primer caso serían 10 kg/cepa mientras que en segundo sería 1 kg/cepa. Creo que la diferencia es obvia y sobran comentarios. Pero sigamos dando importancia a los datos de rendimientos en frío…recomiendo siempre hacerlo ligado a densidades de plantación, creo que es más lógico y realista

Así mismo, también se han producido procesos y cambios evolutivos en los marcos de plantación usados, desde los irregulares iniciales, al marco real, al tres bolillo, etc.

Hasta aquí esta primera entrega para no aburrir mucho más. Continuará y finalizará en la siguiente.
Un saludo
The Show Must Go On (Queen)