junio 2007


Del grupo británico The Rolling Stones se ha dicho todo y de todo. Polémicos a lo largo de su carrera y con más de cuarenta años encima de los escenarios, Jagger, Richards, Wood y Watts no dejan lugar a la indiferencia cada vez que anuncian una nueva gira a lo largo del planeta.

En esta ocasión, un nuevo disco bajo el brazo (A Bigger Bang) era el pistoletazo de salida para el inicio de su nuevo tour mundial allá por agosto del 2005 en la ciudad americana de Boston. No tenían por qué arriesgar pero este último disco supone una vuelta de tuerca más y un aviso a navegantes de cómo un grupo puede envejecer con la dignidad bien alta y la satisfacción de un trabajo bien hecho. No todos pueden decir lo mismo de haber sabido mantener la cadena de ADN del rock en estado puro.

Con los incidentes y cancelaciones por medio, que supusieron las anulaciones de las fechas previstas para España no cabe duda que esta gira vuelve a suponer un record para estos “chavales”, que parecen haber hecho un pacto con el auténtico diablo. Al fin y al cabo The Rolling Stones derriban cualquier tópico ya que durante más de esos cuarenta años se les han asignado diferentes papeles posibles y la banda ha demostrado que ha sabido mantener una relación inigualable con diferentes generaciones de seguidores.

Sus conciertos no ofrecen grandes sorpresas, ni los seguidores las buscamos. La gran sorpresa para mi es que estos grandes dinosaurios del rock salgan noche tras noche a un escenario y sobrevivan dignamente con sus maravillosos himnos.

La voz y movimientos de Mick Jagger como director de orquesta ante el público, la buena adaptación de Ronnie Wood a la imagen stoniana, y luego dos miembros más inigualables la convierten en “posiblemente” la banda más grande de rock ´n roll de todos los tiempos. Esas dos patas restantes merecen comentario aparte.

La primera de ella es la antítesis de la imagen de excesos que ofrecen los Stones. Su nombre: Charlie Watts. Una máquina infalible al mando de unas baquetas: Elegancia.

La otra pata es la pura esencia y heroicidad Stones: Keith Richards. Para mi es un guitarrista único, aquél en donde los silencios entre acordes dicen tanto o más que sus riffs. El mayor milagro es que esté todavía vivo y con ganas de salir a un escenario. Si Jagger actúa de jefe, Wood de acompañante, Watts de hombre tranquilo y apacible, Richards juega el papel de la “suciedad” stoniana, esa suciedad que se atisba cuando se ponen a tocas uno de los mejores rythm and blues que se puede apreciar estos días con canciones como Midnight Rambler o Can´t You Hear me Knocking.

Por fin, en junio del 2007 A Bigger Bang Tour recae en España con cuatro fechas previstas: Barcelona, San Sebastián, Madrid y El Ejido. Baba O´ Wines asistió, una vez más, a un concierto de los Stones y en esta ocasión fue en el estadio Vicente Calderón madrileño y durante este pasado 28 de Junio, el mismo recinto en el que los vi en el año 2003.

La tarde empezó con un excelente Loquillo que, acompañado de sus Trogloditas, supo divertir al público que en ese momento estaba en el estadio. No debo decir lo mismo de Jet, segundos teloneros y a los que tenía especial ganas de ver ya que desde sus inicios me parecieron un grupo interesante. Pero quizá por falta de sonido de su vocalista, no supo establecer una relación de complicidad con el público.
Se apagaron las luces y en la enorme pantalla que ocupa el centro del escenario se proyectan imágenes hasta que una explosión deja paso a los primeros acordes de “Start Me Up”. ¡¡Qué mejor canción de inicio para meterse al público en el bolsillo!!. Se ve a Jagger saltando, moviéndose como siempre lo ha hecho, Watts con su ritmo increíble y elegancia en la batería y a los guitarristas, Wood que parece más despierto y con ganas de bromas que otras veces y Keith Richards, la esencia stoniana.
Se van desgranando canciones que han marcado a muchas generaciones: Let’s Spend The Night Together, She’s So Cold, All Down The Line, Monkey Man, You Can’t Always Get What You Want, (emocionante el público cantando a capela) Sway (para mi una sorpresa que tocaran este tema) y hay un momento que vuelve a demostrar la grandeza de los Stones al admirar y reconocer a sus predecesores de los que se empaparon para llegar a ser lo que han sido. Algunas veces tocaron a Fats Domino, otras a Bo Didley pero esta vez el homenaje era al maestro Ray Charles con su Night Time Is The Right Time. Excepcional reconocimiento y maravillosa Lisa Fisher en la voz acompañando a Jagger.
Tumbling Dice sirve de canción para luego dejar paso a Keith Richards en la parte vocal, con un emocionante You Got The Silver del, para mí quizá mejor disco Stoniano en su conjunto Let It Bleed, y luego un intenso Happy.
Enlazan con un guiño al funk a través de Miss You que les conduce por medio de un escenario móvil al centro del estadio, un punto más íntimo tal y como dice Jagger en sus comentarios en castellano. Allí desgranan It’s Only Rock’n Roll, Satisfaction y Honky Tonk Women (poderío y clasicismo Stones mientras una gran lengua stoniana hinchable se despliega por el escenario principal) para volver de nuevo al gran escenario y atacar la parte final del concierto con espectacularidad total. Canciones como Sympathy For The Devil, Paint It Black, Jumping Jack Flash y el final con Brown Sugar convierten a esta banda en algo especial.
Solamente me queda por decir que los Stones cumplieron con creces y saldaron su deuda con el público de Madrid al anular sus conciertos anteriores. Y así supimos agradecerles el magnífico momento de buen rock ´n roll que nos hicieron pasar.
¡Gracias chicos!
Un saludo

Siguiendo con lo que ya comenté en el blog de la Peña El Sarmiento creo que sería interesante realizar una muy rápida y general visión de cómo ha ido evolucionando la viticultura a lo largo de la historia, y así luego analizar qué cambios se han producido en los últimos años en la forma de cultivar la viña. Esto, que puede parecer poco importante, pienso que puede hacernos pensar en muchas de las razones que han producido ciertas características de los vinos existentes hoy en día.
Según diferentes estudios parece ser que hacia el año 6000 a. C. se encontraron semillas de uva en la zona del Mediterráneo Oriental, lo que ahora es Irán, Irak, Israel, y restos en el Caúcaso. Entonces cabría preguntarse si en esa época ya existía viticultura como tal. Parece ser que no, que se trataba únicamente de recolección de frutos, pero no aplicación de técnicas rudimentarias de cultivo en la vid.
Todo esto se ha comprobado analizando el Índice de Stummer (originario de principios del Siglo XIX) que mide la relación entre la anchura y la longitud de las semillas o pepitas de uva. Este índice (anchura/longitud) suele ser mayor de 0,7 entre las plantaciones de vid que son espontáneas y menor de 0,65 en las plantaciones cultivadas por el hombre. Por eso, podríamos decir que las semillas de vid espontánea son más cortas, que es lo que pasaba en esos restos encontrados en el sexto milenio antes de Cristo y concluir que no existía viticultura como tal, si no una simple recolección de frutos.
No fue hasta aproximadamente el año 3200 a. C cuando empezaron a aparecer semillas más largas y con un Índice de Stummer inferior a 0,65 en la zona actual de Israel y Jordania, por lo que parece ser que es el momento más antiguo en que se demuestra que existe cultivo de la vid.
Si nos centramos en la Península Ibérica parece ser que hacia el año 700 a. C. aparecen semillas largas, índice de la existencia de cierto cultivo de vid. Probablemente existiría viñedo anteriormente de forma natural.
Si seguimos un poco cronológicamente la evolución hay que destacar, después de las transacciones de los fenicios que llevaron el viñedo hacia el Mediterráneo occidental, la importancia que tuvo el Imperio Romano, ya que hacia el año 300 a. C. Roma sustituye a griegos y fenicios en la importancia de la viticultura. Por ejemplo, hay que recordar que las provincias romanas pagaban tributos y así los agricultores se fueron especializando en cultivos algo más “industriales”, como podría ser el viñedo.Además, en la época romana (Siglo I) se empiezan a hacer los primeros tratados agrícolas (Columela en sus 12 libros de agricultura describe la poda de la vid bastante bien, por ejemplo). También se empiezan a emitir diferentes edictos prohibiendo el cultivo de la vid (Domiciano en el año 92 d. C.) y luego volviéndolo a autorizar (Probus en 480 d. C.).

Gráficamente se pueden ver las rutas de expansión en el siguiente mapa (lamento algunas anotaciones a mano que “ensucian” un poco)

Como vemos, la época romana fue activa en cuanto a la evolución de la viticultura. No se puede decir casi lo mismo de la Edad Media, en donde se produce una cierta decadencia cultural que también afecta a la viticultura y no se da mucha evolución, concentrándose todo el saber en las instituciones monásticas benedictinas y cistercienses principalmente, que sí aprovecharon para ir aumentando las áreas de cultivo del viñedo.

Además, en la Península Ibérica, con la invasión de los árabes, la viticultura como la entendemos no sufrió importantes avances (sí lo hizo la de uva de mesa). Parece ser que usaban bastante el vino para curar heridas en las continuas batallas debido a su componente alcohólico pero no como alimento debido a sus creencias religiosas.Es cuando empieza la Reconquista cuando se desarrolla algo más la viticultura gracias a la figura de los colonos a los que se les daba tierras y a la reinstauración de las órdenes religiosas.
Con la Edad Moderna destacar a Alonso de Herrera, que publica un libro sobre el cultivo de la vid muy similar a lo que ya decían griegos y romanos, por lo que se puede adivinar que poco se había avanzado en el cultivo de esta planta. Aquí reproduzco alguna de sus páginas a partir de un ejemplar del que guardo especial cariño, ya que me fue entregado el día que acabé la carrera y tras presentar el correspondiente Proyecto.


Y en 1492, con el descubrimiento de América, se produce un avance en cuanto a extensión de cultivo ya que nuevas tierras aparecen para introducirlo, pero no en cuanto a la evolución de las técnicas de cultivo.
No es hasta el Siglo XIX cuando realmente se produce una auténtica revolución debido a la presencia de dos enfermedades (oidio y mildiu) y de una plaga (filoxera o phylloxera). Contra el oidio rápidamente apareció el azufre en polvo lo cual puede parecer que no aportó ninguna evolución pero supuso que por primera vez había que meter “maquinaria” en la viña para las explotaciones grandes.

En el caso del mildiu se aplicaban sales de cobre (sulfato de cobre y oxicloruro principalmente) y esto supone una cierta evolución ya que aparecen sulfatadoras para aplicarlo en forma líquida y surge también la necesidad de tener agua en el viñedo y empiezan a surgir depósitos acumuladores de agua de lluvia.
La filoxera supuso realmente una verdadera revolución ya que era una plaga que provocaba la muerte de la viña, cosa que no ocurría con las anteriores enfermedades. Como no se consiguió un producto químico para luchar contra ella hubo que recurrir a especies americanas que convivían con la filoxera para ser usadas como pie, patrón o portainjerto y luego realizar un injerto de la variedad deseada (ya veremos qué patrones se han usado y sus diferentes características), operación hasta el momento no realizada en las labores que afectaban al viñedo. Sí es cierto que en suelos más arenosos la filoxera no se desarrolla tanto y se han mantenido vides pre-filoxéricas (con “pie franco”) en donde no se ha recurrido a un patrón americano y luego a un injerto de variedad.
A partir de aquí, en los siglos XX y XXI casi todos los avances han venido enfocados a conseguir un mayor grado de mecanización en la viticultura (vendimia mecánica, mecanización de operaciones en verde, etc.) y en estudios de selecciones del material vegetal, momento en el que nos encontramos y que puede abrir importantes vías de desarrollo.
Vista toda esta evolución de una manera rápida y bastante general, me plantearía qué cambios se han ido produciendo en la viticultura en los últimos años. Cada zona será diferente, pero mis impresiones generales las explicaré de forma resumida y ojala se aportasen datos de otras zonas para poder contrastarlos. Pero eso lo dejamos para entregas posteriores.

Ahora me gustaría recordar a Richard Bell, recientemente fallecido. Fue un músico en la sombra, teclista de grandes (Bob Dylan, Janis Joplin, The Band, Bonnie Raitt). Allá donde esté, que sus manos reproduzcan los sonidos que pudimos disfrutar al mando de los teclados.
Mientras tanto, estamos en una semana “stoniana” y el jueves aterrizan en Madrid sus Satánicas Majestades. Estaremos allí presentes para disfrutar y, si quedan fuerzas, para contar algo en el Blog. Sin duda alguna, el vino es pura “Satisfaction”.
Un saludo
The Show Must Go On (Queen)

Era un 14 de abril del año 1999 cuando presencié mi primer concierto (luego he podido disfrutarlo dos veces más en Alcalá de Henares y en Collado Villalba) de un poeta (porque para mi lo es) que lo había hecho todo en el mundo de la música. Apareció tímido, escalofriante para mí. Mucha historia había sobre el escenario del antiguo Palacio de los Deportes de Madrid y los primeros acordes empezaban a sonar. Su nombre: Robert Allen Zimmerman, más conocido por Bob Dylan.
Persona y personaje se aúnan para dar uno de los nombres más importantes en la historia musical del pasado siglo XX y estos inicios del XXI. Fue, es y será maestro de grandes artistas que nunca han tenido reparos en reconocer la grandeza de Bob Dylan. No hay más que recordar aquel mítico concierto en el Madison Square Garden de Nueva York para celebrar los 30 años de carrera de Bob Dylan, en el que se reunieron grandes intérpretes para celebrarlo junto a su amigo. Quizá algún día recordemos ese momento en este blog.

Pero a mí, ni Dylan ni Zimmerman me producen un especial interés. Pero sí sus canciones. Son sus letras las que lo han hecho realmente grande.

Ahora que le han concedido el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, en Baba O´Wines no podía faltar un homenaje a este genio de Minnesota. Nominado al premio Nobel de Literatura varias veces, con una dilatada trayectoria artística con aciertos y fracasos, con mayores y menores crisis de identidad, Bob sigue su camino, encima de un escenario con su inagotable “Never Ending Tour”. ¡Qué mejor nombre para un trabajador incansable que noche tras noche deleita a su público con canciones irrepetibles! Me alegro que en un país en el que se ignoró toda su magna obra durante muchos años y en el que debutó en directo por el año 1984 se le haya dado tan insigne reconocimiento.

Me hicieron gracia unas palabras de Benjamín Prado en las que hacía referencia a otro posible nominado a este premio: Ferrán Adriá, un cocinero bien conocido por todos. Benjamín, en un alarde de ironía, dijo que cómo era posible que un pollo ganase el Príncipe de Asturias de las Artes a “Blowin´ In The Wind”. Hombre, no sé si Adriá usa mucho el pollo en sus elaboraciones culinarias…pero el sarcasmo de Prado me hizo gracia.

No voy a citar sus obras porque me dejaría demasiadas, pero solamente puedo decir: Thank You Bob.

Ojalá venga a recoger su merecido premio y sirva de escusa para marcarse unos conciertos por nuestras ciudades. Volver a escuchar en directo Highway 61 Revisited, All Along The Watchtower o Like a Rolling Stone es una experiencia que apetece al que suscribe. Señores de Gamerco, traigan a Bob.

Puesto que en muchas ocasiones se ha dicho que algunos vinos son como obras de arte, tras un primer reconocimiento artístico, toca un reconocimiento vitícola.

Aunque con mucho retraso lo hago, tengo que reconocer a un gran vino. La primera vez que lo probé fue en un Encuentro de Peñas de Verema en el año 2004 y la segunda fue el pasado 27 de mayo en Burgos en el evento organizado por Paco Berciano. Me estoy refiriendo a un vino blanco de categoría sublime, desde mi punto de vista, llamado Viña Tondonia Gran Reserva de 1964, elaborado por la Bodega López de Heredia en Haro (La Rioja).

En ese año 1964, y enlazando con mi anterior reconocimiento, Bob Dylan publicaba uno de sus grandes discos: The Times They Are A-Changin’ (con una canción de referencia española: Boots of Spanish Leather). Gran disco, gran vino.

Es un vino que lleva un 85% de la variedad Viura o Macabeo y un 15% de Malvasía, con una crianza en barricas de nueve años.

Cuando abres el corcho que lo tapona aparecen más de 40 años de historia concentrados en 75 cl, por eso hay que dejarlo respirar y que vaya mostrando toda su sabiduría, que la tiene. Como indican sus elaboradores, no son vinos blancos que deban servirse a temperaturas bastante bajas y su potencial en la copa se va incrementando por momentos.

Las sensaciones van despacio, necesitamos tiempo. Las prisas nunca han sido buenas para nada, ni para degustar un vino de este calibre ni para elaborarlo. En López de Heredia han seguidos fieles a su filosofía de trabajo, con sus admiradores y sus detractores, pero con la consecución de estos vinos blancos solamente se puede agradecer su existencia.

Por eso, un doble reconocimiento. Aunque Bob produzca vino en Italia no creo que llegue a ser como este Viña Tondonia, y aunque este Viña Tondonia expresara sentimientos musicales, no sería nunca como Bob Dylan. Por eso, la mejor combinación, armonía o maridaje (llamemos a la dichosa palabra como nos venga en gana) podría ser una copa de este vino mientras suena Blowin´In The Wind. Cada uno expresará su potencial, la unión de ambos hará la fuerza necesaria para estar ante un gran momento.

Un saludo
The Show Must Go On

Quería empezar a escribir en este blog partiendo de un texto que ya hice para la Peña El Sarmiento y que reproduciré aquí íntegramente. Es una apología de la vid, esa planta de la que salen esos frutos que luego transformados producen una de nuestras pasiones: el vino.
Si hay amigos que ya lo leyeron en su día creo que lo mejor que pueden hacer es aprovechar su tiempo (bien cada día más escaso en la sociedad que nos ha tocado vivir) en hacer otras cosas más interesantes. Aunque bueno, igual una doble lectura puede venir bien.
Hay un axioma básico que debe imperar en todo el proceso vitícola, desde que se decide planificar una explotación hasta que el consumidor adquiere una botella para bebérsela:
Una uva mala jamás puede dar un vino bueno
Una uva buena puede dar buen o mal vino.
Esto que parece sumamente básico y fácil de decir no es tan simple de desarrollar. Cualquier tipo de decisión que se tome debe ir pensada y encaminada hacia la producción de uva de calidad (ya hablaremos más adelante sobre la calidad del vino y de la uva) que luego, mediante unas buenas prácticas sea transformada en vino de alta calidad para que sea consumido y disfrutado.Ahí es donde interviene la importancia de la Viticultura, entendida como la actuación de unas determinadas técnicas de cultivo sobre la vid. Al final, podemos ver que las técnicas enológicas pueden ser homogéneas, reproducibles de una zona a otra, pero es la viticultura la que nos puede aportar una peculiaridad y tipicidad determinada, ya que intervienen multitud de factores que son diferentes de unas regiones a otras (suelo, clima, etc). Esas técnicas son las que pueden ser variadas y las que deben ir encaminadas a la obtención de una uva de gran calidad.
Aquí surge el concepto de calidad. ¿Qué es calidad?
Desde mi punto de vista convendría separar el concepto de vino de calidad del de calidad de la uva. El primero es totalmente subjetivo y muy variable en espacio (en cualquier sitio siempre se considera que se hace el mejor vino del mundo) y tiempo (las modas varían, por ejemplo, en los 90 se consideraron patrones de vinos de calidad vinos muy diferentes a los que eran considerados como de gran calidad en los años 70).Y si hablamos de calidad de la uva pienso que hay que hacer unas referencias:
1) Que sea una uva sana

2) Que sea una uva madura, tanto en su madurez tecnológica o gluconométrica (referida a la pulpa: azúcares, acidez, etc. adecuadas) como en su madurez fenólica (referida al hollejo y a sus componentes).
3) Tener en cuenta el vino que se va a elaborar, ya que no es lo mismo una uva de calidad para elaborar un Jerez o un Cava, que la uva necesitada para elaborar un vino tinto que va a pasar un largo tiempo en contacto con madera.
4) tener en cuenta también las peculiaridades que ofrece cada variedad.
Al hablar de dos tipos de maduraciones me gustaría apuntar un inciso, ya que la maduración tecnológica se refiere a los compuestos comunes de la uva (digamos azúcares y ácidos, que se encuentran en todos los frutos) y la fenólica se referiría a los compuestos “nobles” (fenoles de forma general) pertenecientes al metabolismo secundario.
Las diferencias entre los compuestos comunes y nobles son varias.
En primer lugar la localización en el grano de uva es diferente ya que los comunes existen más en la pulpa mientras que los nobles se encuentran más mayoritariamente en el hollejo, por lo que su extracción es más lenta. Así, la localización de estos “nobiliarios” en un grano de uva podría ser la siguiente:
1) En hollejo existen ácidos fenólicos, flavonoides, antocianos, taninos.
2) En pulpa existen ácidos fenólicos.
3) En semillas y raspón (o escobajo, raquis, palillo) hay ácidos fenólicos y taninos.
Ya veremos cuando hablemos de todos estos compuestos lo que son, sus propiedades, estructura, etc. Poco a poco.
Además, la diversidad molecular de los compuestos nobles es mucho mayor que la de los comunes, y su facilidad de análisis es mucho más complicada.
Otras diferencias generales se basan en que sí existe una relación mucho más directa entre los datos de la uva y del vino en los compuestos comunes que en los nobles; y además los compuestos comunes son mucho más fáciles de corregir si existen deficiencias en la maduración.
Por lo tanto, la obtención de uva de calidad entiendo que debe ser el principal objetivo a cumplir y en el que los principales esfuerzos deben hacerse. Eso nos ahorrará en bodega gastos innecesarios y fuertes inversiones, que hoy en día se hacen para “maquillar” defectos en los vinos por la procedencia de una uva que no se encuentra en perfecto estado.
Así que, como hice una vez en el foro de debate de Verema, voy a volver a hacer en esta primera introducción una apología de la vid, basada en una serie de puntos.
1-Es la planta más generosa que conozco, siendo sustituida por otras en épocas de hambruna y escasez.

2-Planta noble donde las haya, que nos perdona errores de cultivo.
3-Da sus frutos en forma de racimo, facilitando su vendimia.
4-De sus frutos se saca un producto no perecedero que va más allá de ser un mero alimento.
5-El viticultor no es un agricultor tradicional, no sé cómo explicarlo, pero ama a sus viñas, no es como un productor de trigo, por ejemplo. Ya se demostró en épocas de concentraciones parcelarias.
6-Es la especie con más variedades en el mundo.
7-Es un gran ejemplo de lucha biológica (cómo se acudió a patrones americanos contra la filoxera)
8-Existen especies que nos sirven de portainjertos y que además son interfértiles; y creo que no sucede con otros frutos.
9-No se usan variedades artificiales como en otros frutos, de ahí que el tema de transgénicos no creo que esté muy desarrollado en el viñedo.
10-Es la única especie que su estudio técnico dispone de titulación universitaria.
11-Hablando de Religión…..creo que según la Biblia fue la primera vestimenta usada.
12- De la vid existe la reglamentación más antigua respecto a una superficie de cultivo (92 d.C)
13-Única especie cultivada que sintetiza ácido tartárico.
14-Especie de vital importancia económica en muchas zonas mundiales.
Con esta pequeña introducción solamente he querido marcar la importancia que tiene, o debe tener, la viticultura. Hablaremos de modelos vitícolas, técnicas vitícolas, material vegetal,…un gran número de temas que poco a poco iremos desgranando. Intercalaremos enología, catas, jornadas gastronómicas, etc…con el único ánimo de hacer un blog completo, atractivo y que sirva de lectura a aquellos que sienten la misma pasión y curiosidad que nosotros: el mundo del vino.
Un saludo
The Show Must Go On

Bienvenidos a Baba O´Wines, un blog que combina dos nombres de dos mundos totalmente diferentes y que ambos me apasionan. Por un lado Baba en honor a la canción Baba O´Riley del grupo británico The Who, por lo que la música será un tema de los que se hable en el blog; y por otro lado la palabra Wines (vinos) en referencia a otra de mis aficiones.

En este sentido me considero afortunado por compartir hobby y dedicación laboral en lo que a Wines se refiere. Por una vez, trabajo y placer pueden ir unidos. Hablaremos de viticultura, de enología, de cata, de vinos, de regiones, etc. Todo ello lo haré desde mi particular punto de vista que espero que sea ampliamente debatible.

Algunos de los que me lean (si es que hay alguien) ya me conocen y otros lo irán haciendo poco a poco. Solamente decir que aquí tenéis vuestro “ciberespacio” para compartir y debatir cualquier tema de los que se vayan tratando.

Pues en esta introducción ya no aburro más (ya lo haré con otros temas) y a disfrutar.

The Show Must Go On