Siguiendo con este recorrido por sitios que suelo frecuentar relacionados con la temática del blog no podía faltar la fantástica librería gastronómica Aliana (C/General Varela, 6), un templo del papel gastronómico con ya bastantes años de bagaje .
Casa Labra (Tetuán, 12) y su bacalao rebozado es otro clásico de la zona de Sol que merece la pena pasar alguna vez por él. Mucha historia se esconde detrás de su paredes desde su fundación en 1860 y no cabe duda que ha retenido su encanto dentro de la vorágine madrileña.
Los helados de Giuseppe Ricci en la calle Huertas me parecen de los más cremosos que se pueden encontrar por Madrid y suele ser parada cercana a la Naturbier de la Plaza Santa Ana.
Me gusta El Ñeru (C/Bordadores 5) para zamparse una buena comida asturiana sin contemplaciones. Y si no, siempre en la barra es gustoso tomarse una caña con algo de Cabrales batido con sidra como aperitivo. Lástima, que el vecino La Toja y su tortilla lo hayan cerrado.
Para comidas italianas el Come Prima es delicioso en la misma Calle Echegaray si antes has pasado por la comentada Venencia, aunque me gustan más las pizzas que ponen en el Malatesta cercano a la Plaza Mayor. Lástima que la oferta en vinos italianos no sea amplia.
Seguiremos.
Un saludo
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The Show Must Go On (Queen)
Jueves, 26 abril, 2012 at 4:03 pm
Buuufff Iñaki, si te dan cabrales mezclado con sidra me imagino la calidad de este. Si te gusta el Cabrales, mira a ver si Guillermina – no se como se llama su negocio- o poncelet tienes el de Bada Herrero afinado en la cueva del teyedu.
Jueves, 26 abril, 2012 at 4:10 pm
Sí, así es pero como tapa no me disgusta en el concepto de El Ñeru, sitio tradicional, viejo, hasta si quieres rancio…pero en el que me siento bien sin ser la quintaesencia de nada. Para tomar Cabrales “en seco” hay varias opciones mejores
(Ya hablé de La Quesería, están Poncelet como dices, o Bon Fromage, La Boulette, L´Amélie, etc).