También son de importancia factores bióticos como pueden ser la variedad de uva, el equilibrio hormonal que se tenga entre giberelinas, auxinas y citoquininas, así como una serie de múltiples factores culturales (se me ocurre el tipo d epoda, el riego, la época de poda, etc.)
Por ejemplo, y en relación a la defoliación que comentaba antes, hace poco se hablaba de posibilidades de pedriscos intensos. Desde mi punto de vista, si cae un pedrisco y ya se ha dado la inducción floral intentaría dejar ese pámpano y lo podaría al año siguiente a dos yemas que ya están inducidas. Si no se ha dado la inducción intervendría podando el pámpano para generar una nueva brotación y que se diera así la inducción. Es decir, el pedrisco me podrá fastidiar la presente cosecha pero hay que intentar actuar pensando en la próxima.
Ante todo esto dicho y si resulta que la uva de un año puede más o menos venir predeterminada parece que podríamos predecir la fertilidad del viñedo. Hombre, a mi esto me parece que se podría hacer de forma puntual en alguna parcela pero tomarlo como una regla general puede entrar, desde mi punto de vista, en el terreno del absurdo. Aún así, es interesante, como digo, hacerlo puntualmente. Y para ello me propusieron varias formas de hacerlo (he de confesar que alguna la he intentado pero me resulta más que complicado).
La primera de ellas consiste en hacer un corte longitudinal de las yemas más próximas a la base y ver si tienen muchas o pocas inflorescencias preformadas en el cono principal.
La segunda consiste en hacer una disección de yemas y ver en el cono el número de inflorescencias formadas y luego sacar una media.
La tercera, y que creo que es la única que me atrevería a aconsejar, es provocar una brotación forzada de yemas poniendo una estaquilla con la yema en condiciones adecuadas con agua, vermiculita, y a unos 25º C…y si las yemas no están dormidas pues brotarán, y así veo el número de inflorescencias (si estuvieran dormidas, le meto un poco de agua caliente durante 24-48 horas y las coloco luego en las condiciones anteriores). Esto, por ejemplo, se puede hacer en Noviembre o así…
En fin, anécdotas.
La siguiente parte del ciclo reproductor ya ocurriría en el año propio de la cosecha (2008 según el ejemplo que he puesto) pero lo dejaremos para otro día. Ahí ya se dará la floración, el cuajado del fruto, etc.
Pero antes debo contar lo que me ha ocurrido delante de un vino al que le estoy dando en este momento los últimos coletazos. Lo definiría como un “shock emocional”. Ya lo comprenderán…o igual no.
Un saludo
……………………………..